Luis Enrique confirma el fichaje de Torres para el PSG
Luis Enrique se planta ante los micrófonos en la víspera del Trophée des Champions con un mensaje nítido: el fichaje de Torres encaja exactamente en el plan de PSG.
“Estoy contento con su llegada. Creo que estamos mejorando el equipo, siempre estamos buscando oportunidades”, lanzó el técnico ante la prensa, dejando claro que el club parisino no ha terminado su trabajo en el mercado.
Para Enrique, la incorporación del internacional español no es un simple refuerzo, sino un perfil muy concreto que llevaba tiempo persiguiendo.
El entrenador subrayó la versatilidad del atacante como una de las grandes claves de la operación. “Es un jugador internacional, lo conocemos y se adapta perfectamente, porque puede jugar en cualquier sitio”, explicó, poniendo el foco en esa capacidad para ocupar varias posiciones en el frente ofensivo. En un PSG que busca reinventarse, esa elasticidad táctica pesa tanto como los goles.
Ahí entra en juego también el carácter del futbolista. “Con su mentalidad, creo que es importante tener este tipo de jugador”, añadió Enrique, insistiendo en la dimensión competitiva del nuevo fichaje. El técnico remarcó que el trabajo conjunto con el presidente y con Campos sigue en marcha: el mercado continúa abierto y el objetivo declarado es elevar aún más el nivel de la plantilla.
El movimiento, además, tiene un componente emocional y futbolístico evidente: París reencuentra a Torres con el entrenador que le abrió la puerta de la élite internacional. Fue precisamente Enrique, como seleccionador de España, quien le dio su debut con la absoluta. Desde entonces, ambos comparten una relación profesional sólida, construida entre concentraciones, grandes torneos y decisiones de alto voltaje.
Ese pasado común puede convertirse en una ventaja inmediata para PSG. Enrique conoce de memoria los automatismos, las zonas donde Torres rinde mejor, sus momentos de confianza y sus baches. El delantero, por su parte, aterriza en un vestuario nuevo, pero con una figura en el banquillo que ya le ha exigido, protegido y potenciado.
Ahora, la gran incógnita no es si encajará, sino cuánto tardará en hacerlo en un club que vive sin red y donde cada partido pesa como una final. París ya tiene el reencuentro. Falta saber hasta dónde puede llevarlos esta sociedad reactivada.






