Harry Maguire apoya a Marcus Rashford en el nuevo Manchester United
Harry Maguire no duda. Marcus Rashford, tantas veces cuestionado y casi con un pie fuera del club, está llamado a ser importante esta temporada en el Manchester United. Y lo dice en el momento en que el delantero vuelve a sentirse titular en Old Trafford.
Rashford, de 28 años, fue de inicio en un partido de Premier League por primera vez en 21 meses en la victoria por 5-2 ante Ipswich en Old Trafford. No solo cumplió: fue una de las principales amenazas ofensivas del equipo. Volvió a parecer Marcus Rashford.
Hace no tanto, su futuro en el club parecía roto. La relación con el entonces técnico Ruben Amorim se deterioró, perdió protagonismo y terminó encadenando cesiones: primero a Aston Villa, después a Barcelona. En el Camp Nou habría seguido si el club catalán hubiera activado la opción de compra de 26 millones de libras. No lo hizo. Y el tiempo le ha dado la vuelta al guion.
Con el mercado de fichajes cerrando el martes por la noche, todo apunta a que Rashford seguirá en el club de su infancia. Esta vez, con un papel central en los planes de Michael Carrick.
“Es un gran talento”, subrayó Maguire. “Siempre es una amenaza. Si Marcus quiere estar aquí, quiere trabajar, quiere mejorar y ayudar al equipo, por supuesto que estamos encantados de tenerlo en el equipo. Podría hacer mucho más y creo que él mismo diría que puede hacer más, pero si lo mantenemos en forma, feliz, con hambre y motivado, es un gran activo”.
La frase resume el sentir dentro del vestuario: Rashford sigue siendo diferencial… si está enchufado.
Rashford, entre la crítica y la reivindicación
El delantero ha vivido rodeado de ruido. Desde la etapa de Erik ten Hag, su actitud, su compromiso y hasta su amor por el juego han sido puestos en duda. La narrativa de “no corre”, “no le importa” se instaló alrededor de su figura.
El paréntesis lejos de Old Trafford le cambió el aire. Trabajó con Unai Emery en Aston Villa y con Hansi Flick en Barcelona. Dos contextos distintos, dos entrenadores exigentes. De ese viaje vuelve un Rashford más maduro, más completo. Y ahora se reencuentra con un técnico que lo conoce como pocos: Michael Carrick.
“Hay que recordar que Marcus ha tenido una carrera maravillosa en este club”, recordó Maguire. “Pero cuando juegas aquí durante muchos años, vas a tener malas temporadas, y cuando llegan, todo el mundo se te echa encima. Es parte de lo que supone jugar para este club”.
Maguire amplió el foco. “Como club, no hemos sido perfectos de arriba abajo. No hemos estado compitiendo en lo más alto. Así que Marcus ha formado parte de un periodo duro para el Manchester United. Cuando pasa eso, los jugadores son señalados. Yo también lo he vivido”.
El central sabe de lo que habla. Perdió el sitio en el once, perdió la capitanía con Ten Hag y su salida pareció inevitable. Al final se quedó. Y ahora ve en Rashford un espejo de resiliencia.
“Ha vuelto realmente en forma y con chispa y estamos ilusionados de tenerlo”, remató.
Carrick lo define casi como un fichaje nuevo. No es una frase vacía: un Rashford sano, comprometido y con confianza cambia la cara del United.
Mainoo, el otro proyecto de largo recorrido
La noche ante Ipswich no fue solo el regreso de Rashford. También marcó el primer partido como titular esta temporada de Kobbie Mainoo, otro de los grandes proyectos del club.
El centrocampista, que ya había sido revitalizado por Carrick tras ser repetidamente ignorado por Amorim, venía de otro golpe: el seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, no le dio ni un minuto en el Mundial. Ahora, el técnico del United debe volver a levantarle el ánimo… y darle continuidad.
Mainoo empezó algo tímido ante Ipswich, pero fue creciendo con el partido, especialmente después de que el United se viera por detrás en el marcador.
“Me pareció brillante”, valoró Maguire. “Para decir que no ha tenido muchos minutos en pretemporada, estuvo magnífico. Su trabajo sin balón ha mejorado muchísimo desde que está Michael. Se está convirtiendo en un auténtico monstruo ahí dentro, gana muchas segundas jugadas y muchos duelos”.
Ahí está la otra cara del proyecto. Un centrocampista joven, físico, agresivo, con margen enorme de progresión.
“Lo importante es que es muy joven”, insistió Maguire. “Si queremos que juegue para este club otros 10 años, habrá momentos en los que pase por un bache, como el que he mencionado con Rashy y conmigo. Pero eso forma parte del juego. Es muy equilibrado, muy sereno y tiene una gran confianza en su capacidad. Va a ser un futbolista magnífico para este club durante muchos años”.
Entre un Rashford que busca recuperar su mejor versión y un Mainoo que empieza a escribir la suya, el United de Carrick se agarra a algo más que a los resultados: se aferra a la idea de que su futuro inmediato pasa por recuperar y potenciar el talento que ya tenía en casa.






