Mahmoud Bentaieb: Dilema entre Marruecos y Egipto
El nombre de Mahmoud Bentaieb ha pasado en pocos días de ser un discreto defensa de Zamalek a convertirse en el centro de un debate jurídico y deportivo que cruza fronteras. El internacional marroquí está estudiando cambiar su nacionalidad deportiva para representar a la selección de Egipto, pero el camino, hoy por hoy, parece lleno de obstáculos.
Todo arrancó con informaciones de la prensa egipcia que aseguraban que el jugador deseaba vestir la camiseta de los Faraones en lugar de la de Marruecos. Desde Marruecos, otras versiones salieron al paso para negar cualquier intención de cambio. El ruido parecía apagarse… hasta que habló su agente.
Youssef Massaad, representante de Bentaieb, confirmó al diario marroquí “Al-Omk” que el defensa sí está valorando seriamente la opción egipcia. El detonante, según explicó, fue la última lista de Mohamed Ouahbi: el seleccionador de Marruecos dejó fuera al jugador de Zamalek, algo que sorprendió al entorno del futbolista.
A partir de ahí, el escenario cambió. Massaad detalló que algunos responsables del fútbol egipcio le han sugerido a Bentaieb la posibilidad de representar a Egipto. El jugador, cuya prioridad inicial era defender a su país natal, Marruecos, ha empezado a estudiar el movimiento. Incluso, de acuerdo con informaciones de prensa, ya habría contactado con la FIFA para preguntar formalmente por la viabilidad del cambio y está a la espera de una respuesta.
Qué exige la FIFA para cambiar de selección
El caso ha obligado a tirar de manual. El abogado libanés especializado en derecho deportivo, Ralph Charbel, explicó a Kooora el marco regulatorio que rige cualquier cambio de federación a nivel internacional.
Según detalló, para que un jugador pueda representar a una selección distinta a la de su país de origen, sin haber actuado antes en ninguna de sus categorías inferiores, debe primero obtener la nacionalidad del nuevo país y, además, cumplir al menos una de estas condiciones:
- Haber nacido en ese país.
- Que su padre o su madre hayan nacido en ese país.
- Que su abuelo o abuela hayan nacido en ese país.
- Haber residido de forma continuada en ese país al menos 3 años si empezó a vivir allí antes de los diez años, o un mínimo de 5 años si se instaló después de esa edad.
Ahí es donde la situación de Bentaieb se complica. El defensa nació en Casablanca, de padre y madre marroquíes. No tiene raíces familiares egipcias ascendentes. Su vínculo con Egipto llega por otro lado: está casado con una egipcia, hija de Ahmed Suleiman, miembro de la junta directiva de Zamalek.
Su residencia tampoco juega todavía a su favor. El futbolista, de 26 años, vive en Egipto desde que fichó por Zamalek procedente del Saint-Étienne francés en el verano de 2024. Es decir, lleva alrededor de dos años en el país, por debajo de los cinco que exige el reglamento para quienes se mudaron después de los diez años de edad.
La Arab Cup, el gran muro
Y cuando el laberinto ya parecía enrevesado, apareció un obstáculo aún más serio: la Arab Cup.
Charbel precisó que, incluso si en el futuro Bentaieb llegara a cumplir las condiciones de nacionalidad y residencia, hay otra barrera clave. Para poder defender a Egipto, no puede haber disputado más de tres partidos oficiales con la selección absoluta de Marruecos y deben haber pasado al menos tres años desde su último encuentro con los Leones del Atlas.
Ahí los números juegan en contra del defensa. Bentaieb nunca fue internacional con Marruecos en categorías inferiores, pero sí lo fue con la absoluta en la Arab Cup 2025, disputada en Qatar el año pasado.
En ese torneo, el zaguero participó en cuatro partidos oficiales con la camiseta de Marruecos, siempre saliendo desde el banquillo, ante Arabia Saudí, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Jordania. En todos ellos, su selección se impuso. Antes, se había quedado en el banquillo en los dos primeros choques del campeonato, frente a Comoras y Omán, que terminaron en empate.
Su aportación ayudó a que Marruecos acabara levantando el título de campeón de la Arab Cup bajo la dirección de Tarik Sektioui, hoy seleccionador de Omán.
El matiz determinante lo aporta la propia FIFA. Charbel recordó que el organismo reconoce la Arab Cup como una competición oficial desde 2021. Eso otorga carácter plenamente oficial a las apariciones de Bentaieb, aunque Marruecos afrontara el torneo con un bloque alternativo, sin sus principales figuras que militan en Europa.
Con estos datos sobre la mesa, el jurista internacional considera que, en este momento, resulta muy difícil que el defensa pueda cambiar su nacionalidad deportiva y representar a Egipto.
Aun así, deja una rendija abierta. Subrayó que no puede afirmar con total seguridad que la FIFA vaya a rechazar la solicitud de Bentaieb, porque desconoce los argumentos jurídicos concretos que el jugador y su entorno podrían presentar.
Entre la ilusión de un nuevo desafío con Egipto, el peso de haber sido campeón con Marruecos y la rigidez del reglamento, el futuro internacional de Mahmoud Bentaieb se juega ahora lejos del césped, en los despachos de Zúrich.






