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Manchester United enfrenta obstáculos para fichar a Tchouaméni

El Manchester United se está topando con un muro en su intento de reforzar el centro del campo. El gran sueño tiene nombre y apellido: Aurelien Tchouaméni. Pero todo lo que rodea al francés apunta a una operación casi imposible en estos momentos para el club de Old Trafford.

Tchouaméni, un sueño carísimo

El mediocentro del Real Madrid figura, según el periodista del Daily Mail Chris Wheeler, “muy arriba” en la lista de prioridades del United para este verano. No es un simple interés: en el club adoran el perfil del internacional francés, un futbolista total para anclar y mandar en la medular.

El problema llega cuando se habla de números. El Real Madrid valora a Tchouaméni en torno a los 100 millones de euros (87 millones de libras, 116 millones de dólares). A eso se suma un salario estimado de 12,5 millones de euros anuales, cerca de 205.000 libras a la semana. Una cifra que choca de frente con la nueva línea marcada por INEOS, decidida a no volver a poner al club “en un lío financiero” pagando por encima de mercado.

Y no es el único obstáculo. Wheeler apunta a un tercer freno clave: las dudas muy serias de que José Mourinho, nuevo técnico del Real Madrid, dé luz verde a una venta. Una postura que ya había sido respaldada días atrás por Samuel Luckhurst, de The Sun.

El mensaje es claro: el United puede desear a Tchouaméni todo lo que quiera, pero convencer al Madrid, cuadrar las cifras y rebajar el salario del jugador se antoja, hoy, un triple salto sin red.

El veredicto de Fabrizio Romano

Fabrizio Romano va en la misma línea. El periodista italiano no oculta el interés del United, pero lo define como algo que, a día de hoy, no pasa de ilusión.

“Tchouaméni es un fichaje soñado para el United; les encanta el jugador. Pero en estos momentos, los números de la operación se consideran demasiado altos”, explicó. El problema no es solo el precio que pide el Real Madrid. También el sueldo del francés, considerado excesivo en el actual contexto de Old Trafford.

Romano deja una única puerta entreabierta: que el propio Tchouaméni aceptara discutir un salario completamente distinto para facilitar su llegada a Manchester. De momento, no hay movimiento alguno en ese sentido. Sin rebaja, no hay caso.

Mientras tanto, el United sigue sin cerrar al mediocentro de peso que buscaba tras ver cómo se escapaban objetivos como Elliot Anderson, Sandro Tonali y, más recientemente, Mateus Fernandes, que ha optado por el Tottenham.

Giro hacia Bournemouth: el caso Alex Scott

Con el plan Tchouaméni prácticamente bloqueado, los ojos del United miran ahora hacia la costa sur inglesa. Alex Scott, talento de Bournemouth, se ha convertido en uno de los nombres más calientes de la agenda.

Graeme Bailey ya adelantó que el United había realizado una consulta formal al club de Dean Court. La respuesta fue rápida. Y fría.

Wheeler coincide en que Scott es uno de los candidatos serios para convertirse en el próximo objetivo, aunque insiste en que aún es pronto para hablar de una oferta en firme. El contexto, sin embargo, se ha vuelto aún más complejo.

Bournemouth había tasado inicialmente a Scott en torno a los 60 millones de libras. Pero el mercado se ha deformado de golpe con el movimiento de Manchester City, dispuesto a pagar 116 millones de libras por Elliot Anderson. Ese precedente ha empujado a los Cherries a revisar al alza la valoración de su mediocentro: ahora parten de un mínimo de 80 millones.

Y eso con un matiz importante: el club mantiene una postura oficial de “no está en venta”. La intención es premiar al jugador con un nuevo contrato de dos años, blindarle y, al mismo tiempo, incluir una cláusula de rescisión que deje una puerta abierta para el futuro.

El mensaje es contundente: si el United quiere a Scott este verano, tendrá que pagar muy caro y convencer a un club que, públicamente, no quiere negociar.

Tyler Adams entra en escena

Ante tantas negativas y precios disparados, el United empieza a revisar alternativas dentro del mismo Bournemouth. Según informa la BBC, el club de Old Trafford podría “cambiar rápidamente de objetivo” hacia Tyler Adams, compañero de Scott en la medular.

El informe es claro: tras quedarse sin Mateus Fernandes, el United está “evaluando la situación”. Alex Scott sigue siendo el nombre más repetido, pero Arsenal ya ha recibido el mismo mensaje: el jugador no está en venta y Bournemouth quiere atarlo a largo plazo.

Ahí aparece Adams como opción más accesible, junto a Carlos Baleba, de Brighton, también mencionado en los despachos de Manchester. No son perfiles tan rutilantes como Tchouaméni, ni tienen el mismo impacto mediático que Scott, pero encajan mejor en una política de fichajes que intenta escapar de operaciones desorbitadas.

El verano avanza, los objetivos se encarecen y las puertas se cierran. El United, obligado a reconstruir su centro del campo sin perder la cabeza con los números, se enfrenta a una pregunta incómoda: ¿podrá encontrar el equilibrio entre ambición y prudencia antes de que el mercado le deje sin margen de maniobra?