Manchester United Women elige a Eva Olid para liderar un nuevo proyecto
El banquillo de Manchester United Women ya tiene dueña. Se llama Eva Olid, es española, y aterriza en Old Trafford con una misión tan clara como exigente: construir un proyecto ganador apoyado en la academia y en el desarrollo interno, en un club que ha decidido cambiar de rumbo justo a las puertas de una nueva temporada de la WSL.
Olid sustituye a Marc Skinner, que dejó el cargo el lunes tras cinco años al frente del equipo, apenas un mes antes del estreno liguero ante London City Lionesses, el 4 de septiembre. No es un relevo menor. Skinner llevó al United a cuatro finales —tres de FA Cup y una de League Cup—, conquistó el primer gran título de la historia del equipo en la campaña 2023/24 y guio al club a su debut europeo, alcanzando los cuartos de final de la Champions League. También fue el único capaz de incomodar de forma sostenida al tradicional “big three” de la WSL.
Ahora el escenario es distinto. Y el perfil de Olid encaja exactamente en ese giro.
De hacer historia con Hearts a un reto mayúsculo en Manchester
La entrenadora española llega avalada por un trabajo sobresaliente en Hearts. Tomó las riendas en 2021 y se marchó este verano tras completar una temporada histórica: primer título de liga escocesa para el club y un final de ciclo en lo más alto, dos puntos por delante de Rangers en la Scottish Women's Premier League.
No fue solo la liga. Bajo su mando, Hearts alcanzó también su primera final de la Scottish Cup en 2024, en la que cayó precisamente ante Rangers. Un crecimiento sostenido, un equipo competitivo y una despedida pactada: en abril se anunció que dejaría el cargo por mutuo acuerdo al término del curso. Se fue con un título, una final copera y la sensación de haber cambiado la dimensión del club.
Ese es exactamente el tipo de impacto que Manchester United busca ahora en su sección femenina. No solo resultados, también construcción. No solo fichajes, también identidad.
“La oportunidad de convertirme en entrenadora principal de Manchester United Women es un sueño hecho realidad”, declaró Olid en su presentación. Y no sonó a frase de compromiso. El contexto le da peso a cada palabra.
Infraestructura de élite, proyecto diferente
Olid aterriza en un club que presume de instalaciones y estructura, pero que ha decidido replantearse cómo quiere ganar. “El club tiene una infraestructura sobresaliente y todo lo que necesitamos para lograr nuestras ambiciones. Contamos con una excelente instalación de entrenamiento, una academia que ya está produciendo jugadoras capaces de rendir en un primer equipo competitivo y un grupo excepcional de personal de apoyo”, subrayó la española.
Ese énfasis en la academia no es casual. Desde la llegada de Ratcliffe e INEOS, la hoja de ruta inicial marcaba un objetivo directo: conquistar la liga antes de 2028. Hoy, el discurso es otro. La prioridad ya no pasa por la inversión agresiva en el mercado, sino por fortalecer la base y apostar por el talento que sube desde abajo.
El club considera que el modelo de grandes salarios y fichajes estrella no está ofreciendo el retorno esperado y mira con recelo el coste creciente de pelear año tras año por el título de la WSL a golpe de talonario. La apuesta, ahora, es más paciente y más arriesgada: formar, consolidar y competir con una columna vertebral salida de su propia academia.
Un plan a largo plazo… que exige paciencia
En el fútbol masculino, el United presume de una tradición innegociable: ganar con jugadores formados en casa. En el femenino, esa fórmula todavía está por demostrar. Y ahí se abre la incógnita. El club está convencido de que una inversión más profunda en la base traerá éxitos más sostenibles que un gasto desmedido en el mercado de fichajes. Pero esa decisión tiene un coste inmediato: tiempo.
Y el tiempo es un lujo poco frecuente en el fútbol moderno.
Skinner ya había construido un equipo capaz de competir en todas las competiciones, de plantarse en finales y de codearse con la élite europea. El listón deportivo es alto. Si la vía elegida ahora es la juventud y el desarrollo interno, es probable que el rendimiento no sea tan lineal, que haya temporadas de transición y curvas en el camino antes de volver a pisar con firmeza las rondas finales.
Ahí entra en juego la figura de Olid. Manchester United la ve como la candidata ideal para pulir a las jugadoras del actual vestuario y acelerar la progresión de las que llegan desde la academia. Su trayectoria en Hearts la presenta como una técnica capaz de elevar el nivel competitivo de un grupo sin depender de grandes desembolsos.
Un desafío inmediato: competir mientras se construye
El calendario no espera. El debut en la WSL ante London City Lionesses está marcado en rojo y llegará cuando Olid apenas haya tenido unas semanas para conocer a fondo a su plantilla, adaptar su idea y ensamblar a las jóvenes con las jugadoras ya consolidadas.
El reto es doble: mantener al equipo en la pelea con los gigantes de la liga mientras se asienta un modelo que, por definición, necesita recorrido. El United ya sabe lo que es romper el dominio del “big three” en la WSL. La pregunta es si podrá seguir haciéndolo mientras reduce su dependencia del mercado y apuesta de forma decidida por la cantera.
La respuesta empezará a escribirse esta temporada. Con una entrenadora que llega de hacer historia en Escocia y un club que ha decidido que su futuro pasa por lo que ocurra, día a día, en su propia academia.






