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Marcus Rashford regresa y brilla en la goleada de Manchester United

El regreso de Marcus Rashford al once inicial de Manchester United dio un salto decisivo en la goleada 5-2 ante Ipswich Town. No fue una tarde cualquiera: fueron sus primeros minutos como titular en Old Trafford después de 626 días. Una espera eterna para un futbolista que, de pronto, volvió a sentirse protagonista en su casa.

Harry Maguire no tardó en ponerle palabras a lo que se había visto sobre el césped. El central, uno de los capitanes de voz más fuerte en el vestuario, subrayó el impacto constante de Rashford sobre la defensa rival durante todo el encuentro. El mensaje fue claro: el viejo peligro está de vuelta.

“Es un gran talento. Se ha visto que siempre es una amenaza. Creo que fue una amenaza constante, y creo que aún puede hacer mucho más y él mismo dirá que puede hacer más. Si le mantenemos en forma, le mantenemos feliz, sigue motivado, sigue con hambre, es un gran activo para tener”, señaló Maguire, satisfecho por volver a ver al delantero con la camiseta roja desde el inicio.

Rashford, del foco de las críticas a la reivindicación

El camino de regreso al once no ha sido sencillo. Rashford ha cargado con buena parte de las críticas en los tiempos recientes más turbios de Manchester United. Y Maguire, que conoce de primera mano lo que significa vivir bajo ese escrutinio permanente, quiso recordar el contexto y la trayectoria del atacante.

“Hay que recordar que Marcus ha tenido una carrera maravillosa en este club”, explicó el defensa. “Cuando juegas en este club durante muchos años, vas a tener malas temporadas, y cuando llegan las malas temporadas, todo el mundo se te echa encima”.

El central tiró de memoria colectiva y puso el foco en la montaña rusa que ha sido el club en los últimos años: “Marcus ha estado aquí no sé cuántos años, y no todos los años iban a ser perfectos porque, como equipo y como club, no hemos sido perfectos de arriba abajo. Marcus ha sido parte de un viaje duro para Manchester United y, cuando pasa eso y el equipo no responde, los jugadores son señalados y él fue uno de ellos en ese momento.”

El relato alrededor de Rashford se ha contaminado muchas veces por los problemas globales del equipo. Maguire lo sabe bien. Pero esta versión del delantero tiene otro tono. Otro ritmo. Y nace, según el propio central, en el trabajo silencioso del verano.

“Yo he pasado por eso. Todos han pasado por eso en este club”, admitió. “Él ha vuelto, ha entrenado durante el verano, se nota, y ha regresado muy en forma y muy fresco. Estamos ilusionados de tenerle y ojalá pueda aportar goles”.

La sensación, después de Ipswich, es que Rashford vuelve a oler a amenaza permanente. Y que su historia con Old Trafford, lejos de cerrarse, se ha abierto de nuevo.

Mainoo, el “monstruo” del centro del campo

Mientras el foco se posaba sobre Rashford, otra actuación llamó con fuerza la atención de Maguire: la de Kobbie Mainoo. El joven centrocampista firmó un partido que encaja con lo que el cuerpo técnico lleva tiempo intentando pulir en él: un mediocampista más completo, más agresivo sin balón, más dominante en las zonas calientes.

“Pensé que Kobbie estuvo brillante. Creo que su trabajo sin balón ha mejorado muchísimo desde que Michael está aquí. Eso es probablemente mérito de Michael y de su cuerpo técnico”, apuntó el defensa, en clara referencia a la influencia de Michael Carrick y el equipo que le rodea.

Ahí Maguire fue todavía más gráfico: “Sin balón ahora se está convirtiendo en un verdadero monstruo. Gana muchas segundas jugadas. Gana muchos duelos. No querrás jugar contra él ahí dentro, y ese es el mayor cumplido que puedo hacerle desde el punto de vista de alguien que juega y le ve”.

Entre la reaparición de un Rashford hambriento y la consolidación de un Mainoo cada vez más dominante, Manchester United encontró algo más que una victoria abultada ante Ipswich Town. Encontró señales. Piezas que, si se mantienen en este nivel, pueden cambiar el tono de la temporada. La cuestión es si el club sabrá sostener este impulso cuando lleguen, de nuevo, los días complicados.