Martin O'Neill desafía a Reo Hatate antes del play-off
A las puertas del play-off de la Champions League ante LASK, Martin O'Neill no espera sorpresas. Ni caras nuevas. Ni movimientos de última hora. El técnico de Celtic afrontará la ida del miércoles en casa con lo que tiene… y no suena preocupado.
Preguntado por la posibilidad de reforzar la plantilla antes del cierre del plazo el martes por la noche, O'Neill fue tajante: hay “bastantes posibilidades de que no pase nada”. Mensaje claro a la directiva y al vestuario: este play-off se jugará con el bloque actual.
Un Celtic sin refuerzos de última hora
El verano ya dejó su rastro en Glasgow. Camilo Duran y Kasper Hogh han arrancado con buen pie, mientras que Mika Baur y Haissem Hassan se han incorporado recientemente. El trabajo de remodelación está en marcha, pero no habrá un sprint final antes de medirse a los austríacos.
La salida que sí ha movido el tablero es la de Arne Engels, traspasado a West Ham el fin de semana. O'Neill no escondió la dificultad de sustituirlo, sobre todo pensando en el duelo europeo: el club “sigue en el proceso de encontrar un reemplazo” y admitió que será “difícil reemplazar su poder de carrera” frente a LASK.
El problema es inmediato. Engels conocía los automatismos, el vestuario, el contexto. “Hubiera sido bonito haber mantenido a Arne para un par de partidos, porque conoce a los jugadores, conoce su rol en el equipo”, lamentó el entrenador. Pero se fue. Y el técnico tendrá que improvisar.
Baur gana enteros para el once
Mika Baur ya tuvo un primer contacto con el equipo: debutó el domingo como suplente en el minuto 59 en el contundente 4-0 ante Dundee United. Ese rato puede valerle un puesto en el once.
O'Neill dejó entrever que el alemán podría ser titular, condicionado por las ausencias: Alex Oxlade-Chamberlain está sancionado y Reo Hatate todavía no ha disputado un solo minuto esta temporada. “Tendremos a alguien más ahí. Podría ser Baur, no estoy seguro todavía. Está empezando a conocer al equipo”, explicó.
El centro del campo se ha convertido en el gran rompecabezas previo al play-off. Falta el motor que era Engels, falta ritmo competitivo en algunas piezas y la cita no admite errores. El contexto empuja a Baur hacia la titularidad, aunque el técnico mantiene una pequeña puerta abierta a cambios de última hora.
El enigma Reo Hatate
En medio de ese escenario aparece un nombre que hasta hace poco era intocable: Reo Hatate. El japonés es una alternativa clara para el centro del campo, pero su situación se ha enfriado de forma llamativa. Esta temporada solo ha visto los partidos desde el banquillo. Ni una aparición. Y no es titular desde la derrota por 2-0 ante Dundee United en abril.
No se trata de un recién llegado. Hatate, de 28 años, firmó en 2022 y aún le quedan dos años de contrato. Su palmarés en Glasgow impresiona: cinco títulos de liga, tres Scottish Cups y dos League Cups. Un currículum que choca con su rol actual de suplente fijo.
O'Neill no esquivó el tema. “Ha sido un poco una lucha para él últimamente”, admitió sobre un futbolista que, durante un tramo, fue uno de los grandes dominadores del fútbol escocés. El técnico fue más allá: “Lo que me encantaría es que Reo volviera a la forma que mostró hace un par de años, cuando fue uno de los mejores jugadores de Escocia”.
Hay interés en el mercado. El propio entrenador reconoció que han llegado “consultas” por el japonés, aunque “nada definitivo”. Puede pasar algo. O no. Todo sigue abierto.
Lo que sí cerró O'Neill fue cualquier duda sobre su disposición a contar con él si decide quedarse: “Si Reo quiere quedarse y pelear por su puesto en el equipo y dice que es capaz de hacerlo, no tengo ningún problema con eso”.
Un mensaje antes de LASK
Entre la falta de fichajes, la marcha de Engels y el caso Hatate, el discurso de O'Neill dibuja un Celtic en transición, pero sin excusas. El play-off ante LASK llega en plena reconfiguración del centro del campo, con Baur llamando a la puerta y con un campeón múltiple como Hatate obligado a reaccionar.
La pelota está en el tejado del japonés. Y, de fondo, una pregunta que puede marcar el rumbo de la temporada: se reinventa dentro del Celtic… o su futuro se decide lejos de Glasgow.






