Maseko se traslada a Europa: acuerdo entre Sundowns y Copenhague
El ciclo de Thapelo Maseko en Chloorkop se acaba. Esta vez, de verdad.
Mamelodi Sundowns llegó a un acuerdo a principios de semana con el club danés por el traspaso del atacante de 22 años, dejando el camino libre para que el sudafricano dé el salto definitivo a Europa. Solo falta el reconocimiento médico, previsto para este fin de semana, para que la operación quede firmada.
Para Maseko, el billete a Copenhague significa la salida de un tramo complicado en Sundowns. Un contraste brutal con lo que vivió con Bafana Bafana en el 2026 FIFA World Cup, donde fue protagonista absoluto: marcó el gol de la victoria ante South Korea y ayudó a que Sudáfrica alcanzara por primera vez en su historia la fase de eliminatorias.
Ni siquiera eso le aseguró un lugar en los planes del club. El atacante quedó fuera, de manera sorprendente, de la gira de pretemporada de Sundowns por Austria el mes pasado. La señal era clara. Él también lo tenía asumido.
Maseko ya había manifestado su deseo de cambiar de aires, algo que el propio técnico Miguel Cardoso confirmó públicamente al reconocer que el jugador le había expresado su intención de marcharse. La relación se enfrió, el protagonismo se esfumó y la salida se volvió inevitable.
Su historia con Sundowns había arrancado con expectativas altas. Llegó en julio de 2023 procedente de SuperSport United, después de una campaña de irrupción con Matsatsantsa que lo colocó en el radar de los grandes. Sin embargo, con el paso de los meses, sus minutos se redujeron y terminó perdiendo peso en la rotación.
El desenlace fue un préstamo a AEL Limassol durante los últimos seis meses de la temporada pasada. En Chipre recuperó chispa, ritmo y confianza, hasta el punto de ganarse nuevamente un lugar en la selección sudafricana. Su rendimiento lo devolvió al escaparate, pero el capítulo chipriota también dejó sombras.
La radiotelevisión pública sudafricana informó recientemente que Maseko no veía con buenos ojos regresar a Limassol, después de problemas de pagos en el tramo final de su estancia en el club. El mensaje era evidente: quería Europa, sí, pero con estabilidad y un proyecto sólido.
Ahí apareció Copenhague.
La decisión del club danés de apostar por un traspaso definitivo le ofrece a Maseko algo más que un cambio de camiseta. Le abre la puerta a competir en un equipo con aspiraciones continentales y le da la posibilidad de consolidarse en un escenario europeo exigente, con foco internacional constante.
El movimiento también tiene un fuerte peso simbólico para el fútbol sudafricano. Maseko seguirá el camino de una leyenda: Sibusiso Zuma, ídolo en Copenhague, donde disputó 188 partidos y marcó 53 goles tras llegar en el año 2000. No es solo una referencia histórica; es el listón que el joven atacante encontrará colgado en los pasillos del club.
Ahora, mientras prepara el viaje para su revisión médica, Maseko deja atrás un ciclo irregular en Sundowns, marcado por altibajos, cesiones y decisiones técnicas que lo fueron alejando del foco. Al otro lado del continente le espera una nueva etapa, más dura, más exigente.
Exactamente lo que venía pidiendo.






