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Mbappé y el fichaje que casi cambió la historia: su interés por el Liverpool

Kylian Mbappé ha levantado el telón sobre uno de los grandes “y si…” del fútbol moderno: lo cerca que estuvo de fichar por el Liverpool en 2017, cuando todavía deslumbraba en el Monaco y media Europa se peleaba por él.

Tenía 18 años, era el chico de moda del continente y los gigantes se alineaban. Entre todos, uno empezó a ganar terreno en el entorno familiar: el club de Anfield.

Klopp, un jet privado y un plan en las nubes

Liverpool puso todo sobre la mesa. Literalmente, hasta el cielo.

Jürgen Klopp organizó una reunión secreta con Mbappé en un lujoso jet privado de cinco habitaciones. Un escenario insólito para presentar su proyecto deportivo al joven delantero, que ya tenía a los grandes de Europa llamando a su puerta.

El propio Mbappé recuerda aquella escena casi como una película. El avión dando vueltas en el aire mientras Klopp desgranaba su visión, su plan, su Liverpool.

“Estábamos en el avión y dábamos vueltas y vueltas en el aire mientras él explicaba su proyecto”, rememoró el francés, en declaraciones recogidas por *The Athletic*. Mbappé le dejó claro que no hacía falta demasiada venta: era Klopp, era el Liverpool, era un grande. El interés, por supuesto, existía. Pero no era el único pretendiente.

“Le dije: ‘No necesitas convencerme. Eres Jürgen Klopp, es el Liverpool, un gran club, así que, por supuesto, si estoy aquí es porque tengo interés. Pero tengo otras cosas, otros proyectos, que también son buenos’”.

El club inglés había tirado la casa por la ventana. Aun así, el fichaje nunca se concretó.

Una madre enamorada de Anfield

El empuje más fuerte hacia la Premier League no vino de un agente ni de un directivo. Vino de casa.

La madre de Mbappé viajó a Merseyside para las primeras fases de la negociación. Caminó por la ciudad, fue a los partidos sola, se empapó del ambiente de Anfield y de la forma de ser de la gente del Liverpool.

“Fue al estadio, conoció a la gente”, recordó Mbappé. “Decía: ‘Es un club maravilloso, todo el mundo es tan amable, es un club familiar, un club grande’. Fue a Anfield y se enamoró”.

En casa, las conversaciones eran constantes. “Siempre estábamos hablando. ‘¿Qué piensas, mamá?’. Y ella: ‘Para mí, tienes que ir al Liverpool’. Yo decía: ‘¡Vale, vale, vale!’ porque Jürgen Klopp era un entrenador increíble. Le conocí y tuve una relación maravillosa con él. Le tenía un gran respeto”.

Liverpool tenía el aval de la madre, el encanto de Klopp y el magnetismo de Anfield. Parecía la tormenta perfecta.

La decisión final: París por encima de todo

Entre vuelos privados, reuniones secretas y el entusiasmo familiar, la decisión se fue acercando. Y Mbappé lo tuvo claro: eligió casa.

“Le dije a Klopp que, fuera cual fuera la decisión, iba a ser buena, porque estábamos hablando de algunos de los clubes más grandes del mundo”, explicó el delantero. Al final, el corazón tiró hacia París.

Optó por el PSG. Primero cedido desde el Monaco, después traspasado en una operación gigantesca: 180 millones de euros. Una cifra que marcó la época y que abrió la puerta a un ciclo dominador en la capital francesa, lleno de títulos domésticos y noches europeas de alto voltaje.

Para un chico nacido y criado en París, el reto tenía un componente emocional imposible de igualar. Como él mismo resumió, no había mejor sensación que demostrar que podía ser una estrella en su propia ciudad.

Mundial, récords y el salto definitivo al Real Madrid

El tiempo confirmó la magnitud de aquella elección. Con el PSG, Mbappé se consolidó como uno de los grandes de su generación. Con Francia, dio el salto a la eternidad.

Ganó el Mundial de 2018 siendo aún un adolescente, uno de esos hitos que solo quedan reservados a los elegidos. Y en la edición de 2026 llevó su historia un paso más allá: se convirtió en el máximo goleador de la historia del torneo, superando a Miroslav Klose y Lionel Messi, antes de que Francia cayera en semifinales frente a la que acabaría siendo campeona, España.

Para entonces ya no era una promesa, sino un icono global. El chico que pudo haber vestido de rojo en Anfield, pero que decidió reinar primero en París.

En 2024, cerró otro capítulo y abrió el que muchos veían escrito desde hacía años: su fichaje por el Real Madrid. Un movimiento esperado, casi inevitable, que lo sacó por fin de su país natal para situarlo en el epicentro del foco mundial.

Y mientras Mbappé pisa el césped del Santiago Bernabéu, en Liverpool siempre quedará la pregunta flotando en el aire: ¿cómo habría cambiado la historia si aquel jet privado no hubiera dado la vuelta hacia París, sino hacia Anfield?