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Middlesbrough empata 2-2 con Millwall tras remontar dos goles

Middlesbrough remonta dos goles y salva un punto ante un Millwall implacable

El Riverside Stadium pasó de la incredulidad a la furia competitiva en 45 minutos. Middlesbrough, desbordado y dos goles abajo ante un Millwall letal al contragolpe, acabó rescatando un 2-2 que sabe a alivio… y a oportunidad perdida para asaltar el liderato del Championship.

El empate impulsa a Boro hasta la tercera plaza, en un cuádruple empate a 14 puntos con West Ham, Swansea City y West Bromwich Albion. La cima se le escapa por poco. Millwall, mientras tanto, se marcha con un punto que corta su mala racha y lo coloca undécimo, arruinando el pleno de victorias de los locales en casa.

Un plan perfecto de Millwall silencia el Riverside

El guion arrancó como se esperaba: Middlesbrough mandando con el balón, instalándose en campo rival, y Millwall replegado, compacto, esperando su momento. Lo encontró muy pronto.

A los 10 minutos, Camiel Neghli golpeó directo a la espalda de la defensa con un envío largo. Tairyk Arconte, el extremo de Guadalupe, protegió el balón ante Luke Ayling, aguantó el choque y soltó un disparo raso al primer palo que sorprendió a Radek Vitek. Primer golpe. Primer aviso de que el plan visitante funcionaba.

Boro reaccionó. Will Lankshear rozó el empate, pero se topó con una gran parada de Max Crocombe. Esa ocasión parecía anunciar la remontada. En realidad, era la antesala del desastre.

En un córner, la defensa local se desordenó y Lyndon Dykes, más rápido que nadie en el área pequeña, empujó el 0-2. Cuarto gol en cuatro partidos para el delantero escocés, precisamente el día en que se quedaba fuera de la renovada lista de su selección dirigida por Sebastian Pocognoli. Millwall no solo golpeaba en el marcador, también en la narrativa del partido: cada llegada dolía el doble.

El Riverside enmudeció. Middlesbrough, dominador estéril. Millwall, clínico, frío, cómodo en el sufrimiento.

Hellberg agita el banquillo y cambia el partido

Kim Hellberg no esperó más. Triple cambio al descanso. Un mensaje claro: o reaccionamos ahora, o esto se acaba.

Y su equipo salió desatado.

Cinco minutos después de la reanudación, Amario Cozier-Duberry encontró la rendija que tanto buscaba Boro. Armó el disparo desde la frontal, el balón tocó en un defensor y se desvió lo justo para engañar a Crocombe. 1-2. El estadio despertó de golpe.

El gol encendió al Middlesbrough. Cada ataque ya olía a peligro. Millwall, que en la primera parte había gestionado bien los espacios, empezó a retroceder demasiado.

La presión terminó por romper la muralla visitante pasada la hora de juego. Centro preciso de Ayling desde la derecha y Lankshear, esta vez sí, ganó el duelo aéreo y cabeceó a la red. Octavo gol de la temporada para él. 2-2. El Riverside explotó. De un 0-2 que olía a fiasco, a un empate con media hora por delante y la sensación de que el partido podía caer de cualquier lado.

Ocasiones para ambos y un final abierto

El intercambio se volvió más abierto, más tenso. Millwall, herido pero no hundido, rozó el golpe definitivo. Elkan Baggott, recién salido desde el banquillo, tuvo el 2-3 en sus botas, pero Vitek respondió con una parada decisiva que sostuvo la remontada local.

Al otro lado, Cozier-Duberry siguió siendo un problema constante entre líneas, y el recién ingresado Jeremy Sarmiento también acarició el gol. Boro rondó la victoria, pero le faltó precisión en el último toque.

El pitido final dejó sensaciones mixtas en el Riverside. Un punto tras ir 0-2 abajo siempre habla de carácter. Pero también deja la amarga idea de que, con un poco más de claridad, el liderato del Championship habría sido suyo.

Para Millwall, el balance es distinto. Solo una victoria en los últimos cinco partidos, sí, pero este empate, en un escenario complicado y tras perder una ventaja de dos goles, ofrece algo a lo que agarrarse antes del derbi del sábado al mediodía contra West Ham. Un examen mayor les espera. La cuestión ahora es clara: ¿será este punto el inicio del impulso que necesitan o solo otro respiro antes de la próxima tormenta?