Millwall y Casper De Norre: el camino hacia los play-offs
Millwall ha encontrado su seña de identidad lejos de The Den. Y Casper De Norre no quiere que nada de eso cambie.
El centrocampista belga lo tiene claro: repetir la brutal fortaleza a domicilio de la pasada temporada será clave si los Lions quieren pelear otra vez por los puestos de play-off del Championship.
La campaña 2025-26 dejó un dato contundente. Millwall firmó el mejor registro como visitante de toda la división: 41 puntos en 23 partidos fuera de casa. Solo el campeón, Coventry City, logró tantas victorias a domicilio, 11, como el conjunto londinense. Ese rendimiento sostuvo su candidatura hasta el final.
El nuevo curso ha arrancado como terminó el anterior: mandando fuera de casa. El equipo de Alex Neil se impuso 2-0 en el campo del Bristol City el sábado y encendió de nuevo la ilusión.
“Es muy importante si quieres conseguir lo que estamos intentando conseguir, volver a meternos en esos play-offs”, explicó De Norre en declaraciones a BBC Radio London.
El mensaje es directo, sin rodeos. Millwall sabe dónde falló y dónde acertó.
El mediocentro subraya una exigencia doble: “Tienes que ser muy bueno tanto en casa como fuera, así que es muy bueno que podamos empezar con una victoria fuera”. Un inicio que él mismo define como ideal. “Hemos arrancado a la perfección. Siempre es un partido difícil jugar fuera contra Bristol. Creo que el partido se desarrolló de forma perfecta para nosotros”.
Un objetivo claro: ser un poco mejores que el año pasado
La pregunta es inevitable. ¿Qué puede esperar realmente Millwall de esta temporada, ahora que hay dos plazas extra de play-off en juego? De Norre, a sus 29 años, responde con ambición controlada, pero sin esconder el objetivo.
“Intentar ser un poco mejores de lo que fuimos el año pasado”, apunta.
Y concreta el plan: “Entrar en los play-offs e intentar rematarlo en los play-offs en lugar de quedarnos fuera”.
El club sabe bien lo que significa quedarse a medias. Millwall ha alcanzado las eliminatorias de ascenso de la segunda categoría en cuatro ocasiones. En todas ellas, el sueño se rompió en semifinales. Un patrón que pesa.
La herida más reciente todavía escuece: el pasado mes de mayo se quedaron sin ascenso automático por un solo punto, superados por el Ipswich Town en la lucha por la segunda plaza. Un margen mínimo que cambia una temporada entera.
Desde 1990, Millwall no pisa la máxima categoría. Tres décadas largas viendo la élite desde lejos, acumulando frustraciones, ocasiones perdidas y temporadas que se quedaron a un paso. Este curso vuelve a abrirse una rendija.
La receta, para De Norre, no admite demasiadas variaciones: mantener la fiereza fuera de casa, convertir cada desplazamiento en una oportunidad y no volver a caerse en el mismo escalón.
Si el mejor equipo visitante del Championship vuelve a ser Millwall, la pregunta ya no será si puede llegar a los play-offs. Será si, por fin, está preparado para romper el techo que le ha frenado tantas veces.






