Newcastle renueva su portería con Hornicek y Jaouen
El verano en Newcastle no va de fichar un portero. Va de cambiar de era. Más de 43 millones de libras invertidos en dos guardametas, Lukas Hornicek y Ewen Jaouen, y un mensaje nítido: la portería ya no es territorio intocable de Nick Pope.
Hornicek fue anunciado el lunes, Jaouen llegó antes, en plena pretemporada. Entre los dos, y con Pope aún en plantilla, la pregunta se impone sola en St James’ Park: ¿quién va a ser el número uno?
Jaouen, el proyecto gigante
Ewen Jaouen tiene solo 20 años, pero no es precisamente un experimento de laboratorio. Mide 1,98, como Hornicek, y se mueve con una soltura llamativa con el balón en los pies. Newcastle lo pescó en junio desde Reims, después de una cesión muy reveladora en Dunkerque.
En la temporada 2024/25, en la Ligue 2, llevó al modesto Dunkerque hasta las semifinales de la Coupe de France, eliminando a tres equipos de Ligue 1 por el camino. Un escaparate perfecto para un portero que se siente cómodo en el mano a mano y que se define como guardameta moderno, iniciando juego desde atrás y asumiendo riesgo con el balón en los pies.
El curso siguiente, 2025/26, firmó 15 porterías a cero en 34 partidos de liga, el mejor registro de la categoría. No es poca cosa para alguien que aún no ha debutado en una primera división, ni en Francia ni en ningún otro país. Ese es precisamente su gran asterisco: potencial enorme, experiencia en la élite, cero.
Hornicek, el guardián hecho para Jaissle
Con Lukas Hornicek el discurso cambia. No es un proyecto, es una apuesta para el presente. A sus 24 años viene de sostener a Braga hasta el cuarto puesto en la Primeira Liga y de llevarlos a semifinales de la Europa League. En mayo dio otro salto: debut con la selección de República Checa.
Su perfil encaja casi como un guante con lo que suele pedir Matthias Jaissle, el nuevo técnico que se espera en el banquillo del Newcastle: defensa adelantada, portero valiente. Hornicek vive un metro por delante de la línea del área. Según datos de Opta, solo cinco guardametas en las diez grandes ligas europeas registraron más acciones de “sweeper-keeper” que él la pasada temporada: 45 salidas para cortar balones a la espalda de su defensa.
Desde enero de 2025 se adueñó de la titularidad en Braga. Encadenó ocho porterías a cero en sus primeros 17 partidos de liga y terminó el curso 2025/26 con 24 encuentros sin encajar entre todas las competiciones. No solo tapa, también intimida en los penaltis: detuvo tres de los diez que le lanzaron el último año, incluido uno a Morgan Gibbs-White.
En Newcastle lo ven como uno de los porteros jóvenes más interesantes de Europa. El director deportivo Ross Wilson ya dejó claro que el club sabía que no estaba solo en la carrera por su fichaje y que el checo quiso subirse rápido al proyecto. El propio Hornicek, por su parte, se reconoce adicto a la sensación de arrancar un “wow” a la grada con una parada imposible y a romper líneas con el pase.
El declive de Pope
Para entender el giro, hay que mirar atrás. Cuando Newcastle fichó a Nick Pope en 2022 por 10 millones de libras, el movimiento fue celebrado como una ganga. Su rendimiento sostuvo parte del salto del equipo, de pelear por no bajar a coquetear con la Champions.
Pero la curva se ha ido inclinando hacia abajo. Lo que siempre fue su gran virtud, el blocaje y la reacción bajo palos, ya no compensa tanto sus limitaciones con el pie. En un fútbol que exige al portero casi actuar como un mediocentro retrasado, la distribución de Pope se ha convertido en un problema evidente.
El club lleva tiempo intentando corregir esa grieta. La cesión de Aaron Ramsdale la temporada pasada fue un intento claro de virar hacia el modelo de guardameta moderno. No funcionó. Los intentos por fichar a James Trafford, el verano pasado y también este, refuerzan la idea de que el puesto de Pope estaba en revisión permanente.
Ahora, con Hornicek y Jaouen dentro, el desenlace parece lógico: se espera la salida de Pope. El matiz es que, de momento, no abundan los pretendientes para asumir su ficha y su rol.
¿Quién manda en la portería?
Los precios en Fantasy Premier League también cuentan una historia. Hornicek aparece tasado en 5,0 millones, lo mismo que Pope. Jaouen, medio escalón por debajo: 4,5 millones. En la realidad, las cifras tampoco están tan lejos: unos 18 millones de libras por el francés, 25 por el checo.
El detalle clave no está solo en el dinero, sino en el contexto. Jaouen no ha jugado aún en una primera división. Hornicek llega cuatro años más maduro, con experiencia en Europa y ya internacional. Todo apunta a que el checo será el nuevo dueño del arco en St James’ Park, con Jaouen creciendo a su sombra y preparado para competir a medio plazo.
La jerarquía inicial parece clara. Otra cosa será cuánto tarde Jaouen en presionar de verdad.
El ángulo Fantasy y el clima en el club
Sobre el papel, el calendario invita a mirar a Newcastle. En las primeras diez jornadas de la Premier League, encabezan el famoso “Fixture Ticker”. La teoría diría que, a partir de las jornadas 3 y 4, es un buen momento para apostar por activos del equipo en FPL.
La práctica es menos amable. El debut es contra Liverpool, el club llega de una temporada con solo tres porterías a cero en las últimas 31 jornadas de liga y el ambiente alrededor de la entidad no es precisamente eufórico. Nuevo entrenador, dudas estructurales, ruido. Es difícil que Hornicek o Jaouen arranquen con una gran cuota de managers confiando en ellos.
La carta a favor de Jaissle, si finalmente se confirma su llegada, es su hoja de servicios defensiva reciente: mejor registro de goles encajados en la liga saudí sumando las dos últimas temporadas. Un técnico que sabe organizar un bloque atrás, un portero agresivo como Hornicek y un talento en crecimiento como Jaouen.
Newcastle ha decidido reconstruir su portería desde cero. Falta por ver si esa apuesta convierte el área propia en un refugio o en un nuevo foco de incertidumbre en una temporada que ya llega cargada de interrogantes.






