PSG aparta a Bradley Barcola mientras Liverpool acelera su fichaje
El mensaje desde París ya no admite dobles lecturas. Bradley Barcola ha sido apartado de todas las convocatorias de partido de PSG hasta que se aclare su futuro, y todo apunta a que ese futuro pasa por Liverpool.
La decisión quedó retratada en la última semana competitiva del club francés. PSG disputó dos títulos: ante Aston Villa en la UEFA Super Cup y frente a Lens en el Trophée des Champions. Dos partidos de peso, dos onces muy parecidos… y una ausencia llamativa en el segundo encuentro: Barcola ni siquiera entró en la lista.
Su situación lleva todo el verano en el aire. El atacante ha dejado claro que quiere salir y Liverpool ya negocia con PSG para cerrar un traspaso. A partir de ahí, Luis Enrique ha optado por una línea dura: mientras el jugador mire hacia otro lado, no pisará una convocatoria.
El criterio es tajante. El técnico no quiere en el vestuario a futbolistas pendientes de su próximo destino, sólo a quienes estén completamente comprometidos con el proyecto. Y el club se ha movido rápido para cubrirse: Ferran Torres, Maghnes Akliouche y Mika Godts llegan para reforzar el frente ofensivo, lo que deja a Barcola prácticamente sin espacio deportivo incluso si se quedara.
Hay otro factor decisivo: el riesgo. PSG no quiere exponer al extremo a una lesión que pueda devaluar una operación que podría superar los 130 millones de libras. Con una cifra así sobre la mesa, cada minuto en el campo se convierte en un riesgo innecesario.
Las señales que llegan desde los despachos son optimistas. Las posturas de Liverpool y PSG se acercan y existe confianza en que el acuerdo pueda cerrarse esta misma semana. Si nada se tuerce, el club de Anfield sumará un refuerzo de primer nivel y PSG firmará una de las grandes ventas del mercado.
Mientras tanto, el banquillo de Luis Enrique sigue moviéndose. Las decisiones que tomó en el Trophée des Champions dibujan con claridad el esqueleto de su plantilla para la temporada que empieza: jerarquías definidas, huecos muy concretos para los recién llegados y poco margen para las dudas.
En la portería, en cambio, el plan se ha roto en el último instante. El fichaje de Zion Suzuki desde Parma parecía cerrado, un asunto de simples formalidades. Se cayó a última hora. PSG vuelve al punto de partida en la búsqueda de guardameta, con el mercado avanzando y el reloj apretando.
Barcola, apartado. Liverpool, al acecho. Y un PSG que, entre salidas millonarias y operaciones que se derrumban, intenta terminar de armar un equipo a la altura de sus ambiciones.






