Ramsay se apaga en Liverpool: cesión a St Mirren
La decisión de ceder a Ramsay a St Mirren, con un contrato que expira el próximo verano y sin minutos reales en Anfield, suena menos a simple movimiento de mercado y más a epílogo. Salvo giro mayúsculo en los próximos meses, su etapa en Liverpool parece prácticamente cerrada.
Para que el lateral escocés cambie ese guion necesitaría una cesión sobresaliente en Paisley. Algo que obligara al club de Anfield a replantearse su postura y ofrecerle una renovación. Hoy por hoy, cuesta imaginar ese escenario. Si el préstamo sale perfecto, el desenlace más lógico apunta en la dirección contraria: que el propio jugador presione por un traspaso definitivo al equipo de Craig McLeish y eche raíces en su país.
La realidad es que su situación deportiva ya venía marcada desde hace tiempo. La temporada pasada fue una señal clara: incluso con Jeremie Frimpong y Conor Bradley fuera de combate durante un periodo prolongado, Arne Slot prefirió reconvertir a centrocampistas como Dominik Szoboszlai y Curtis Jones al lateral derecho antes que apostar por un especialista como Ramsay. Una decisión que retrata con crudeza su caída en el orden de preferencias.
El contexto actual tampoco le abre la puerta. El capitán de Irlanda del Norte, Bradley, aún tardará unos meses en volver de su lesión, y el técnico neerlandés fue duramente criticado por su actuación en Newcastle el domingo. Aun así, en Liverpool no han dudado en facilitar la salida de Ramsay a préstamo, pese a los problemas que arrastra Andoni Iraola en el lateral derecho.
Todo apunta a que el defensa de 23 años ya ha disputado su último partido con la camiseta de los Reds. Es un desenlace amargo para un jugador que llegó desde Aberdeen hace cuatro años con la ambición de consolidarse en la élite inglesa y apenas ha podido dejar huella.
Ahora le toca reconstruir su carrera en St Mirren. Si consigue convertirse en una pieza clave en Paisley, quizá no vuelva a Anfield, pero sí podrá recuperar algo igual de valioso: la sensación de ser importante cada fin de semana. Y a estas alturas, para Ramsay, esa puede ser la victoria que realmente cuenta.






