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Real Madrid cierra pretemporada en Gelsenkirchen con estrenos y dudas

El verano se le acaba a Real Madrid. El domingo 16 de agosto, en Gelsenkirchen, ante Schalke 04, el equipo de José Mourinho disputa su último amistoso antes de meterse de lleno en LaLiga, que arranca para los blancos el 22 de agosto con la visita a Espanyol en Barcelona. Es el último ensayo, la última prueba de laboratorio antes de la competición real.

Y será también, salvo giro inesperado, la primera puesta en escena de varios de los nuevos.

Estrenos pendientes y el foco en Mbappé

Mourinho podrá tirar por fin de Yan Diomande, Marc Cucurella e Ibrahima Konaté, tres fichajes que todavía no se han estrenado con la camiseta del Real Madrid. Alemania se perfila como su pasarela de presentación: minutos, sensaciones y una primera foto fija de cómo encajan en la idea del técnico portugués.

La gran incógnita ofensiva tiene nombre propio: Kylian Mbappé. El francés se reincorporó esta semana a los entrenamientos tras su descanso post Mundial y podría tener sus primeros minutos a las órdenes de Mourinho precisamente en Gelsenkirchen. Un debut simbólico, sí, pero cargado de significado a seis días del arranque liguero.

Bellingham y Tchouameni, entre algodones

El gran interrogante, según informa Mundo Deportivo, no está solo arriba, sino en el corazón del equipo: Jude Bellingham y Aurélien Tchouameni llegan al duelo ante Schalke entre dudas.

Bellingham volvió a entrenarse el miércoles. Ahora la decisión pasa directamente por Mourinho: arriesgar con el inglés en la lista para que coja ritmo o reservarlo para que llegue al 100% al estreno en Barcelona. El plan de fondo está claro: devolverle a su hábitat natural, como mediapunta, por detrás del delantero centro, donde más daño hace.

Tchouameni vive un escenario parecido. Arrastra un pequeño problema muscular del que se recupera con buena evolución y todo apunta a que estará listo para el inicio liguero. Otra cosa es el amistoso en Alemania. Su participación sigue en el aire, con el cuerpo técnico midiendo cada carga.

El francés, además, se asoma a una zona del campo con tráfico intenso: tendrá que pelear por un puesto en el doble pivote con Federico Valverde, Bernardo Silva y Eduardo Camavinga. Competencia feroz para un puesto clave en el sistema de Mourinho. Tanto Bellingham como Tchouameni están llamados a ser pilares del proyecto, pero el último test veraniego puede pasar sin ellos.

Seis bajas seguras y un susto más

Mientras se decide qué hacer con las dudas, hay un grupo que ni siquiera se subirá al avión rumbo a Alemania. Raul Asencio, Ferland Mendy, Rodrygo, Thiago Pitarch y Éder Militao siguen en fase de recuperación de sus respectivas lesiones. Los cinco se quedarán en Madrid, centrados en la rehabilitación, mientras el resto del vestuario apura la gira.

A esa lista se ha sumado Endrick. Tal y como se ha conocido recientemente, el brasileño sufre una sobrecarga muscular y se perderá también el duelo frente a Schalke. Otro contratiempo para Mourinho, que mira de reojo al calendario y cruza los dedos para tener a Endrick, Bellingham y Tchouameni disponibles contra Espanyol.

El amistoso en Alemania, así, se convierte en un equilibrio delicado: necesidad de probar y ajustar… sin poner en riesgo a piezas fundamentales a las puertas del inicio oficial.

La otra gran historia del verano: la fábrica que vende como nunca

Mientras el primer equipo ultima su puesta a punto, en Valdebebas se vive un verano de puertas giratorias. La salida de canteranos se ha convertido en una constante y el flujo no se detiene. La última operación en camino es la de Jacobo Ortega rumbo a Strasbourg, una venta que apunta a convertirse en la más cara de un jugador de la cantera que aún no ha debutado con el primer equipo.

Y no será el último en marcharse.

Según informa AS, Manuel Ángel y David Jiménez son los siguientes en la lista. Ambos han llegado prácticamente al final de su etapa en el Castilla y esperan destino. Interesados no faltan: clubes de Primera, de Segunda y de otras ligas han preguntado por ellos, aunque todavía no hay una oferta definitiva que cierre sus salidas.

La situación ya se nota en el día a día: los dos futbolistas se entrenan al margen y no han participado ni en los amistosos ni en las convocatorias de pretemporada del filial. Una decisión calculada para evitar cualquier lesión que pueda frenar una venta que el club considera estratégica.

Cuando se sumen las operaciones de Ortega y el resto de traspasos, los ingresos de la cantera este verano superarán los 200 millones de euros. Una cifra calificada internamente como histórica, que redefine el papel de La Fábrica como motor económico además de deportivo.

Dos talentos que se despiden

No se trata de salidas menores. Manuel Ángel y David Jiménez fueron piezas clave en la generación de Álvaro Arbeloa que firmó un triplete en categorías inferiores, junto a nombres como Nico Paz y Gonzalo García.

Manuel Ángel, centrocampista de 22 años, llegó a La Fábrica en 2014 y desde hace tiempo se le considera uno de los talentos más finos de Valdebebas. Ambidiestro, sereno, con lectura de juego, se ganó incluso un sitio ocasional en el primer equipo al final de la pasada temporada, en la que disputó siete partidos. Ahora la prioridad es otra: encontrar un club que le garantice minutos y continuidad.

David Jiménez, lateral de perfil ofensivo, está catalogado como uno de los mejores golpeos de derecha de la cantera. Líder en el vestuario, con mentalidad agresiva hacia adelante, ha recibido comparaciones con Dani Carvajal por su forma de interpretar el carril. También él tuvo minutos con el primer equipo la pasada campaña, dejando buenas sensaciones bajo las órdenes de Xabi Alonso y Arbeloa.

Para ambos, el reto es evidente: elegir el salto adecuado. Para el club, también: vender sin cerrar del todo la puerta del regreso, en un mercado en el que cada decisión dibuja el futuro del Real Madrid tanto en el césped como en los despachos.

El domingo, en Gelsenkirchen, el foco estará en Mbappé, en los fichajes que se estrenan y en las dudas de Bellingham y Tchouameni. Pero la verdadera pregunta que sobrevuela el verano blanco es otra: ¿hasta dónde puede llegar un proyecto que vende su cantera como nunca mientras intenta construir un once que aspire a ganarlo todo desde ya?