Richard Masters sobre el caso Manchester City: Proceso largo y sin atajos
La presión aumenta, las preguntas se repiten y el silencio oficial se alarga. Pero Richard Masters no se mueve un milímetro de su guion. El director ejecutivo de la Premier League volvió a poner el foco sobre el interminable caso de las acusaciones financieras contra Manchester City, sin ofrecer fechas, pero dejando claro que el organismo no piensa acelerar nada a costa del procedimiento.
En un acto público este martes, y en una entrevista con talkSPORT, Masters reconoció lo evidente: la espera es larga. Muy larga. Las acusaciones formales contra Manchester City se presentaron en febrero de 2023 y la comisión independiente que estudia el caso celebró una vista que terminó en diciembre de 2024. Desde entonces, silencio. Ruido alrededor, pero silencio institucional.
“Cada día que pasa, debemos estar un día más cerca”, explicó Masters, midiendo cada palabra. “Obviamente no puedo comentarlo. Entiendo la frustración. Ha tardado más de lo esperado, pero tenemos que seguir el proceso”.
No hubo promesas de plazos, ni guiños a una resolución inmediata. Sí hubo, en cambio, un mensaje repetido con insistencia: el objetivo no es la rapidez, sino el veredicto correcto.
“La responsabilidad de la Premier League es pedir a la Independent Commission que analice acusaciones serias y establezca la verdad”, subrayó. “Eso no debería condicionarse por el hecho de que tarde demasiado, por ejemplo”.
El contraste con Chelsea
En medio del debate sobre el caso Manchester City, Masters no esquivó la comparación con Chelsea. El club londinense recibió una multa de 10 millones de libras y una sanción de mercado de fichajes suspendida por infracciones históricas. Un castigo claro, concreto y ya cerrado, que muchos aficionados usan como vara de medir frente al silencio en torno al vigente campeón inglés.
Masters marcó distancia entre ambos expedientes. El de Manchester City, recordó, es de otra dimensión, tanto por volumen como por naturaleza. Y, sobre todo, por la actitud de las partes implicadas.
En el caso de Chelsea, la clave estuvo en la cooperación. “En la situación de Chelsea, obviamente es histórico. Es muy diferente a los casos de PSR”, explicó, en referencia a la normativa de sostenibilidad financiera. “En el caso de Chelsea, los nuevos propietarios se presentaron con toda la información y decidimos entrar en un acuerdo de sanción”.
Con Manchester City, el escenario es otro. No hay acuerdo rápido, no hay reconocimiento pactado, no hay atajos. Lo que hay es una investigación compleja, con lagunas de información y testigos difíciles de asegurar, que ha terminado en una comisión disputada y, por tanto, más lenta.
Un proceso sin atajos
Mastres dejó claro que, en los casos más enrevesados, no existe alternativa real a estos largos procesos. Cuando faltan pruebas completas o testigos clave, el organismo no puede cerrar el caso mediante un simple pacto. La única vía es la comisión independiente, con todo lo que eso implica: vistas, alegaciones, recursos y meses de espera.
El ejecutivo insistió en que ese diseño no es un capricho, sino una obligación. La Premier League, recalcó, no puede sacrificar el fondo del asunto por la ansiedad del entorno. El mensaje es claro: el caso se resolverá cuando la comisión tenga todos los elementos necesarios, no cuando el calendario o la opinión pública lo exijan.
Mientras tanto, Manchester City sigue compitiendo bajo una nube que no se disipa y el resto de la liga observa, impaciente, el reloj. Cada día que pasa, como repitió Masters, debería acercar el desenlace. La cuestión es qué tipo de terremoto provocará cuando, por fin, llegue.






