Rodri busca no entrenar con el City mientras se cierra su traspaso al Barça
La operación que puede sacudir el verano azulgrana sigue en punto de ebullición. Barcelona y Manchester City llevan días negociando por Rodri, y aunque el acuerdo total aún no está firmado, el centrocampista ya ha dado todos los pasos posibles para vestir de blaugrana.
El internacional español, de 30 años y reciente ganador del Balón de Oro, dio hace casi una semana el “sí” al Barça y dejó cerrados los términos personales de su contrato. Desde entonces, solo falta lo más delicado: que los dos clubes cuadren las cifras del traspaso.
Rodri pide parar la máquina
Según informa SPORT, Rodri ha solicitado al Manchester City un permiso especial para no incorporarse a los entrenamientos mientras se resuelven los últimos flecos de la operación. Sus vacaciones terminaban oficialmente el jueves, y debía presentarse el viernes por la mañana en la ciudad deportiva del club inglés.
Incluso fue visto en el aeropuerto de Madrid, embarcando rumbo a Inglaterra. Pero su intención no pasa precisamente por integrarse de nuevo en la dinámica de Pep Guardiola. El jugador prefiere mantenerse al margen, evitar riesgos físicos y esperar a que Barça y City cierren el acuerdo definitivo.
Si el Manchester City rechaza su petición, el plan cambia: Rodri se presentará cuando se le ordene y continuará entrenando mientras las conversaciones siguen de fondo. De momento, las relaciones entre el futbolista, el club inglés y el Barcelona se mantienen fluidas y correctas, sin tensiones públicas.
Diferencias económicas mínimas
El desenlace se acerca. No hay todavía fumata blanca, pero la distancia económica entre Barça y City se ha ido reduciendo día a día hasta quedar en una franja asumible para ambas partes.
La postura de Rodri no admite dobles lecturas. Quiere esperar al Barcelona. Confía en que el acuerdo llegue en los próximos días y sueña con viajar directamente a la Ciudad Condal para ponerse a las órdenes de Hansi Flick sin pasar por una pretemporada “puente” en Manchester.
En los despachos del Camp Nou conocen bien este tipo de situaciones. No hace tanto, Ferran Torres obtuvo permiso para retrasar su regreso al trabajo mientras se ultimaba su traspaso al Paris Saint-Germain. Rodri aspira a un trato similar por parte del City.
Vuelo a Liverpool y calma tensa
Pese a su petición para no entrenar, el centrocampista fue visto de nuevo en el aeropuerto de Madrid el jueves por la tarde, esta vez rumbo a Liverpool, a unos 45 minutos en coche de Manchester. Todo apunta a un movimiento práctico: regresar a la ciudad, recoger pertenencias y estar disponible por si el club le exige presentarse.
El mensaje es claro: Rodri no quiere forzar un conflicto abierto con el City, pero tampoco renuncia a su deseo de fichar por el Barça. Camina en ese filo, presionando con elegancia, sin romper puentes.
Mientras tanto, en Barcelona la operación se vive con expectación máxima. La llegada de un mediocentro campeón del mundo, en plenitud y con jerarquía, sería un salto inmediato para el proyecto de Flick, que vería reforzada la zona más sensible del equipo con uno de los mejores del planeta en su puesto.
Ahora todo pasa por el trabajo silencioso de Deco, encargado de rematar una negociación que lleva días en el alambre. Y hay un detalle que puede servir de termómetro: la decisión del Manchester City sobre si permite a Rodri seguir al margen o le obliga a regresar ya a los entrenamientos.
De esa respuesta puede depender no solo el ritmo de la operación, sino la sensación definitiva de cuán cerca está el Barça de firmar el fichaje que marcaría su verano.






