futbolalinstante full logo

La Roma acelera por Martinelli: la pieza clave para Gasperini

La Roma sigue rastreando el mercado con una idea fija en la cabeza de Gian Piero Gasperini. El técnico quiere un atacante diestro que parta desde la izquierda, agresivo, capaz de sostener un ritmo alto durante todo el partido y de atacar hacia dentro con determinación. Ese perfil, en sus sistemas, no es un capricho: es el eje sobre el que suele girar buena parte de su fútbol ofensivo.

Durante semanas, en Trigoria se han manejado nombres pesados. Mason Greenwood, Antonio Nusa, Alejandro Garnacho. Perfiles distintos, pero todos con el mismo punto de partida: talento para desequilibrar desde el costado izquierdo. La Roma tanteó escenarios, abrió conversaciones, sondeó condiciones. Ninguno de esos caminos, de momento, ha desembocado en un acuerdo concreto.

Martinelli, oportunidad en el Emirates

Según informa Corriere dello Sport, el director deportivo Tony D’Amico ha puesto ahora el foco en Gabriel Martinelli como alternativa seria a los objetivos iniciales. El brasileño, de 25 años, vive un momento de incertidumbre en el Arsenal justo cuando asoma una nueva temporada.

Le queda un año de contrato con los Gunners y, de puertas hacia fuera, no hay señales claras de renovación inmediata. Un contexto delicado para el club londinense… y potencialmente propicio para un pretendiente con decisión.

La llegada de Christos Tzolis al Arsenal ha terminado de nublar el horizonte de Martinelli. Con el internacional griego empujando por un sitio en el once de Mikel Arteta, el brasileño parece haber perdido peso en la rotación. Menos minutos a la vista, más dudas sobre su rol. Y, por tanto, más opciones de que se abra una salida si aparece la oferta adecuada.

Ahí es donde D’Amico mide cada paso. Sabe que el perfil de Martinelli encaja casi al milímetro con lo que pide Gasperini: arrancar abierto en la izquierda, conducir hacia dentro con agresividad, finalizar con precisión. Un extremo que no se limita a desbordar, sino que ataca el área como un segundo delantero.

El muro del dinero

El encaje futbolístico es evidente. El económico, mucho menos. Siempre según Corriere dello Sport, el Arsenal no está dispuesto a regalar a un jugador con mercado internacional, aunque su contrato entre en la recta final.

Las cifras que circulan hablan de un coste de traspaso entre 40 y 45 millones de euros para sentar al club inglés en la mesa y convencerle de vender. Una inversión de peso para la Roma, que además tendría que afrontar otro frente espinoso: el salario del jugador.

La estructura salarial del club giallorosso no permite demasiados desajustes. Cerrar la operación significaría no solo negociar con el Arsenal, sino también encontrar un punto de equilibrio con Martinelli para que sus pretensiones personales no rompan el vestuario por arriba. Es el tipo de operación que puede cambiar la cara del equipo… o bloquear otras maniobras si no se calcula al milímetro.

Plan B: la vía Rodrigo Mora

Con ese escenario complejo, la Roma no se ata a una sola carta. El club trabaja en paralelo para que Gasperini no se quede sin el extremo que reclama.

Uno de los nombres que gana fuerza es el de Rodrigo Mora, joya emergente del Porto. Informaciones recientes apuntan a que la Roma estaría dispuesta a comprarlo en propiedad al club portugués, viéndolo como una opción más joven y potencialmente más accesible desde el punto de vista económico.

Mora ofrece un perfil técnico que también encaja con la libreta del entrenador: calidad, desequilibrio, margen de crecimiento. No tiene la experiencia ni el impacto mediático de Martinelli, pero sí un coste teóricamente más manejable y la posibilidad de revalorización a medio plazo. Un proyecto, más que una certeza inmediata.

Galatasaray entra en escena

La Roma, además, no negocia en un vacío. El futuro de Martinelli interesa fuera de Italia. Desde Turquía, el Galatasaray ya ha movido ficha.

Distintas informaciones señalan que el vigente campeón de la Super Lig ha presentado una oferta en torno a las 34 millones de libras para llevarse al brasileño. Una propuesta potente que subraya el valor de mercado del jugador, pese a que sus cifras goleadoras recientes no han sido tan brillantes como en otras etapas.

Ese movimiento turco aprieta aún más a la Roma. Si D’Amico quiere que Martinelli vista de giallorosso, tendrá que lidiar no solo con las exigencias del Arsenal y del jugador, sino también con la presión de un competidor dispuesto a invertir fuerte y de inmediato.

La ecuación está clara: Gasperini ha dibujado el rol clave de su ataque. Ahora falta saber si será Martinelli quien lo ocupe, si será Rodrigo Mora quien dé el salto… o si el mercado, caprichoso como siempre, obligará a la Roma a encontrar una tercera vía en el tramo final del verano.