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Roy Keane advierte sobre la defensa del Manchester United

Roy Keane no compra el optimismo ciego alrededor del Manchester United. El histórico capitán ve avances en el mercado, reconoce el giro en la política de fichajes… y aun así lanza una advertencia clara antes del inicio de la nueva temporada de Premier League: la defensa sigue siendo el gran agujero del equipo de Michael Carrick.

Aplausos al mercado… con matices

El United ha movido ficha. Han llegado centrocampistas como Youri Tielemans y Andrey Santos, en un verano marcado por la marcha de Casemiro como agente libre y la grave lesión de Manuel Ugarte en el Mundial, que dejó al equipo desnudo en la sala de máquinas.

En paralelo, el club ultima un golpe importante: Carlos Baleba, estrella del Brighton, está muy cerca de aterrizar en Old Trafford en una operación de 65 millones de libras más 5 en variables. Un fichaje potente, de presente y futuro, para el centro del campo.

Keane, en el podcast Stick to Football, no pasó por alto ese cambio de rumbo:

«Hay que darle un poco de crédito al United. En el reclutamiento reciente han vuelto a jugadores que conocen la Premier League», señaló. Para él, ese matiz marca la diferencia: futbolistas adaptados al ritmo, al físico y a la exigencia del campeonato.

El irlandés subrayó una idea que conoce bien por experiencia propia: no siempre gana el que gasta más.

«Esa ha sido una clave. Es la misma mentalidad este año, traer jugadores quizá bajo el radar, no de cifras descomunales, pero algunos de los mejores fichajes del United en los últimos 20 o 30 años han sido precisamente jugadores bajo el radar. No se trata siempre de gastar 100 millones en alguien».

El elogio, sin embargo, llega con una coletilla cargada de intención: «Creo que estos jugadores serán buenos para el United, pero ser buenos y pelear por un título de liga… creo que la defensa es el gran problema».

El muro que no termina de levantarse

Ahí está el núcleo del mensaje de Keane. El United puede reforzar el medio, ajustar el presupuesto y corregir errores pasados, pero si la línea de atrás no da un salto, el equipo seguirá lejos de la cima.

No habló de nombres concretos en defensa, pero su diagnóstico fue tajante: el bloque no está al nivel necesario para sostener una candidatura seria al título, por mucho que el resto del equipo se haya equilibrado mejor.

La advertencia llega justo cuando el club trata de reconstruirse con una estrategia más racional tras años de apuestas millonarias que no cuajaron.

Renuncias calculadas: Fernandes, Tonali y Anderson

El cambio de rumbo se ve también en las operaciones que el United decidió no hacer. Mateus Fernandes y Sandro Tonali acabaron en el Tottenham Hotspur, mientras que Elliot Anderson tomó el camino del Manchester City.

Keane respaldó esa postura de retirada a tiempo:

«Creo que los rumores dicen que les avisaron de que las cifras iban a seguir subiendo y, en algún momento, tienes que echarte atrás, ¿no?», explicó.

Para el exmediocampista, el United se ha instalado en una franja de mercado concreta: «Si miras sus otros fichajes, parece que el United está en ese rango de comprar chicos por 50 o 60 millones. Obviamente se han quemado los dedos en los últimos años, pero es que estaban comprando jugadores que no estaban acostumbrados a la Premier League».

El mensaje es claro: gastar sí, pero con criterio. Y, sobre todo, con experiencia en el fútbol inglés.

Reloj en marcha y estreno en Hull

El tiempo, sin embargo, corre. El United tiene hasta las 23:00 del 1 de septiembre para seguir apuntalando la plantilla de Carrick. El margen existe, pero la temporada no espera a nadie.

El debut liguero llega ya este sábado, a las 12:30, ante el recién ascendido Hull City. Un escenario ideal para medir sensaciones, pero también un riesgo: cualquier fallo atrás reforzará la tesis de Keane.

El United ha cambiado su forma de fichar, ha llenado huecos en el centro del campo y se ha plantado ante subastas descontroladas. Ahora falta la parte más incómoda: demostrar que esa nueva hoja de ruta también alcanza a una defensa que, según una de sus voces más autorizadas, sigue sin estar a la altura de un aspirante al título.