futbolalinstante full logo

Ryan Giggs elogia a Kobbie Mainoo tras derrota del United

Kobbie Mainoo salió de inicio, no se sentó ni un segundo y cargó con el centro del campo de Manchester United durante los 90 minutos de la derrota por 1-0 ante un Manchester City que acabó con diez en Old Trafford. El resultado dolió. Su actuación, no tanto. Al menos no a ojos de Ryan Giggs.

Invitado en el canal de YouTube de Rio Ferdinand, el histórico extremo galés desmenuzó el partido del joven centrocampista y se detuvo en algo muy concreto: su físico y la forma en que se mueve.

“No es velocidad, es aceleración”, subrayó Giggs. “No es rápido-rápido, pero tiene esa aceleración y es fuerte físicamente. Es un jugador muy, muy bueno”.

Una descripción corta, pero reveladora. No le ve como un velocista, sino como alguien que explota en los primeros metros, gana duelos y se impone en espacios reducidos.

Un eco de Scholes en su visión

Giggs fue más allá. No solo habló de piernas, habló de cabeza. Comparó la visión de juego de Mainoo con la de Paul Scholes, un nombre que pesa mucho en Old Trafford. No lo hizo a la ligera.

Cuestionado sobre si Mainoo puede alcanzar el nivel de visión del legendario centrocampista, respondió afirmativamente y explicó qué espera de él en esa faceta.

“Sí. Ese debería ser realmente el primer pase que mira un centrocampista”, detalló. “Balón al espacio, ese cambio de juego de 30 yardas, potencialmente. Ese pase hacia adelante debería ser el primero en el que pienses. Si añade eso a su juego, además del regate y del pase corto, entonces, ¿quién sabe?”.

La idea es clara: Mainoo ya domina lo básico, se ofrece, combina, conduce. Lo que Giggs le exige es dar el siguiente salto, el de los centrocampistas que rompen líneas con un solo envío y cambian partidos con un golpe de vista.

Un aprendizaje a base de desgaste

El elogio no impidió que Giggs mostrara cierta compasión por el esfuerzo del canterano en un escenario tan exigente como un derbi de Manchester. En los minutos finales, cuando las piernas pesan y la mente va un segundo por detrás, el joven siguió pidiendo el balón, quizá asumiendo demasiado.

“Me dio pena en los últimos 10 minutos, porque seguía intentando hacer demasiado”, admitió Giggs. “Le quitaron el balón porque seguía intentando hacer lo correcto y ya no tenía la energía para hacerlo”.

Ahí está el peaje de aprender “en directo” en un gigante como United, algo que el propio exjugador no pasó por alto.

“Como centrocampista central de Man Utd, todavía es joven, todavía está aprendiendo el juego y le toca aprender sobre la marcha”, remató.

Giggs no le protege con palabras vacías. Le exige, le corrige y, al mismo tiempo, le coloca en una línea de sucesión que va de Scholes a Mainoo. En un United que busca referentes, el mensaje es claro: el futuro del centro del campo ya está sobre el césped. Y no piensa esconderse, ni siquiera en los días más duros.