Simeone transforma a un Atlético que luchó ante Málaga
El Atlético tuvo que sudar más de la cuenta ante Málaga. Durante una primera parte plana, sin colmillo y casi sin noticias en ataque, el equipo de Diego Pablo Simeone apenas generó 0,10 de xG en cuatro intentos. Sin Julián Álvarez, la sensación fue de atasco: posesiones largas, pocas ideas y ninguna ocasión clara.
El descanso no cambió el guion. El equipo corría, pero no mordía. Hasta que el técnico argentino decidió romper la baraja.
Triple cambio y partido roto
Minuto 57. Simeone ordenó un triple cambio: al campo Lee, Baena y Giuliano Simeone. Tres caras frescas, tres perfiles distintos y un mensaje claro: ir a por el partido.
La respuesta fue inmediata. Lee, en su debut oficial con el Atlético, abrió el marcador con un gran disparo con rosca, ajustado y estético, que cambió el clima del encuentro. De la desesperación a la liberación en una jugada.
El golpe dejó tocado a Málaga y encendido al Atlético. El equipo empezó a jugar más arriba, a ganar duelos y a instalarse en campo rival. La presión, esta vez sí, tuvo premio.
Baena se encargó de sentenciar con un lanzamiento de falta espectacular. Un golpeo limpio, potente, imposible para el portero, que firmó el 2-0 y cerró una noche que había empezado torcida y terminó con aplausos.
Simeone: del enfado a la satisfacción
En sala de prensa, Simeone no escondió la frustración por lo visto antes del descanso, pero puso el foco en la reacción desde el banquillo.
“Tratamos de empezar el partido con los chicos que están en mejor condición para competir”, recordó el argentino ante los periodistas. “En el primer tiempo fue correr. No tuvimos situaciones de gol. En el segundo tiempo los cambios dieron un salto de calidad. Todos los chicos nos dieron el salto que necesitábamos. Los dos goles son dos grandes goles y pudimos ganar un partido que no fue fácil”.
La lectura fue clara: mismo plan de esfuerzo, pero con más talento y precisión en los metros finales gracias a las sustituciones.
Debut de Lee con sello propio
Lee no solo firmó el 1-0. Lo hizo entrando en la historia reciente del club: se convirtió en el tercer debutante más veterano del Atlético en marcar en LaLiga en lo que va de siglo, con 25 años y 181 días. Un estreno contundente.
El ex de Valencia, Mallorca y PSG no se quedó en el gol. Terminó también como uno de los mejores del equipo en ocasiones creadas y entradas ganadas, una carta de presentación completa en cuanto a influencia con y sin balón.
Tras el encuentro, el centrocampista subrayó la importancia de arrancar con buen pie: “Los primeros partidos eran muy importantes. Nos faltaba entrenamiento. Era muy importante conseguir la victoria”, explicó.
Y añadió una mirada al trabajo colectivo: “Todo el equipo ha hecho un gran trabajo. Gracias al trabajo de la primera parte pudimos conseguir la victoria. Seguimos trabajando duro. Falta ritmo, pero con trabajo mejoraremos individual y colectivamente”.
El Atlético se marcha con tres puntos, dos golazos y una certeza: el banquillo, esta vez, cambió un partido que se estaba escapando. Y en una temporada larga, eso vale casi tanto como un fichaje.






