Szoboszlai firma hasta 2031 y se convierte en líder del Liverpool
Dominik Szoboszlai no ha venido a Anfield a pasar de puntillas. El centrocampista húngaro, motor del Liverpool la pasada temporada, ha firmado un nuevo contrato de cinco años que lo ata al club hasta 2031 y apaga de golpe cualquier rumor sobre su futuro.
Llegó en 2023 desde RB Leipzig por 60 millones de libras. Doce meses después, su impacto ya se mide en números de estrella: 13 goles, 12 asistencias y la sensación constante de que el equipo se encendía cada vez que él tocaba la pelota. No fue solo el mejor del Liverpool; fue el jugador que sostuvo el plan competitivo del club en un curso de transición.
El propio Szoboszlai no se conforma. “Siempre hay más por venir. Nunca estoy contento”, confesó, fiel a un discurso que encaja con la exigencia de Anfield. Su ambición no se disfraza: “Cuando firmé, dije que quería ganarlo todo. Eso no ha cambiado ni un momento. Quiero ganar todo lo posible en este país y también la Champions League. Estoy listo para ir a por ello”.
La renovación llega tras meses de negociaciones entre su entorno y el director deportivo Richard Hughes. Durante semanas, su nombre se deslizó por los pasillos de los grandes de Europa, atentos a cualquier resquicio en su situación contractual. No lo hubo. En las últimas fechas las conversaciones se aceleraron, el acuerdo quedó cerrado y rubricado esta semana, y el Liverpool se asegura así los mejores años de un futbolista que solo tiene 25.
No es casual que el club se haya movido con tanta determinación. En febrero, Mohamed Salah, ya exjugador del Liverpool, lo definió como “uno de los mejores jugadores del mundo”. No es un elogio menor ni de una fuente cualquiera. En el vestuario, Szoboszlai ya no es solo el fichaje ilusionante del verano pasado; es una pieza estructural sobre la que se quiere construir el próximo proyecto.
Hay otro detalle que subraya su peso creciente. Con la salida de Andy Robertson, el Liverpool necesita nombrar nuevo vicecapitán. Szoboszlai, capitán de su selección, aparece de inmediato en la primera línea de candidatos ahora que su continuidad está garantizada. Carácter, jerarquía en el campo y un mensaje claro hacia dentro y hacia fuera: está aquí para mandar.
El Liverpool, que busca redefinirse tras la marcha de referentes históricos en los últimos años, encuentra en este contrato algo más que una simple extensión: una declaración de intenciones. Szoboszlai se queda. Quiere títulos. Y ha dejado claro que no piensa esperar demasiado para levantarlos.






