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Tuchel enfrenta crisis de bajas para la Nations League

Thomas Tuchel apenas ha tenido tiempo de acomodarse en el banquillo de Inglaterra y ya se enfrenta a su primera crisis de bajas. Cinco nombres importantes se caen de la convocatoria para el arranque de la Nations League A y obligan al técnico alemán a redibujar su plan sobre la marcha.

La lista de ausencias impresiona: Cole Palmer, Declan Rice, Kobbie Mainoo, Marcus Rashford y Tino Livramento no estarán en los próximos compromisos internacionales. Son piezas clave en todas las líneas, un golpe directo al esqueleto del equipo que Tuchel empezaba a perfilar.

Cinco bajas, un plan que se tambalea

El caso más llamativo es el de Cole Palmer. El atacante del Chelsea, que acababa de regresar a la selección tras quedarse fuera del Mundial 2026, vuelve a frenar en seco. Llega tocado de una dura derrota ante Brentford y, entre club y selección, han optado por la prudencia: gestión de carga y una pequeña molestia que nadie quiere convertir en algo mayor. Con 24 años y un papel central en Stamford Bridge, el riesgo no compensa.

En el centro del campo, la ausencia de Declan Rice se siente como un vacío. El líder del Arsenal es un fijo en cualquier libreta de Inglaterra y su baja rompe una de las pocas certezas del nuevo seleccionador. Sin Rice, la sala de máquinas pierde jerarquía y automatismos.

El problema se agrava con el parte médico que llega desde Manchester United. Kobbie Mainoo y Marcus Rashford terminaron tocados el reciente 1-1 ante Fulham en Craven Cottage. Mainoo aguantó 80 minutos antes de ser sustituido; Rashford también tuvo que dejar el césped por molestias físicas. Ninguno estará disponible para Tuchel.

Detrás, Tino Livramento completa el quinteto de ausentes. El lateral del Newcastle United se cae de una línea defensiva que ya estaba en fase de construcción.

De golpe, cinco huecos que el seleccionador debe rellenar a contrarreloj.

Garner y Gibbs-White, oportunidad dorada

Tuchel ha respondido mirando hacia abajo, al siguiente escalón. Dos nombres emergen como solución inmediata: James Garner y Morgan Gibbs-White. Juventud, hambre y cierta familiaridad con el entorno de la selección.

El centrocampista del Everton y el capitán del Nottingham Forest se incorporarán al grupo el martes. Para ambos, el contexto es perfecto: bajas de peso, calendario exigente y un seleccionador nuevo que todavía está repartiendo roles.

En el caso de Gibbs-White, el regreso es fulgurante. Se quedó fuera por muy poco de la lista inicial de 27, pero nunca dejó de estar en el radar. Suma ya seis internacionalidades y, según reconoció el propio Tuchel el viernes, el jugador de 26 años estuvo muy cerca de entrar en la primera convocatoria. Su rendimiento constante en la Premier League ha terminado por inclinar la balanza.

Garner también conoce el ecosistema de la absoluta. El mediocentro del Everton debutó con los Three Lions en marzo y disputó sus dos primeros partidos este mismo año. Aun así, se quedó fuera del viaje al Mundial 2026. Ahora regresa a un vestuario distinto, con un seleccionador nuevo y un escenario que le invita a reclamar sitio.

Las ausencias de Rice y Palmer abren un claro en el once. Garner y Gibbs-White no llegan como meros parches: tienen una ventana real para ganarse un hueco estable en la era Tuchel.

Un calendario implacable para un equipo en obras

El momento no podía ser más delicado. Inglaterra arranca su andadura en la Nations League A contra una España temible el 26 de septiembre. Un estreno de alto voltaje que servirá como examen inmediato al ideario táctico del técnico alemán.

Después espera una doble cita frente a la República Checa y una visita incómoda a Croacia. Tres selecciones competitivas, poco margen de error y un bloque que aún busca su forma definitiva.

Tuchel tendrá que improvisar sin que se note. Ajustar roles, redistribuir responsabilidades y, quizá, acelerar el crecimiento de jugadores como Garner y Gibbs-White.

La pregunta es clara: ¿convertirá este contratiempo en el inicio de una nueva columna vertebral para Inglaterra o quedará como la primera gran prueba fallida de su mandato?