Tuchel pierde claves para Inglaterra: lesiones de Palmer, Rice, Mainoo, Rashford y Livramento
Thomas Tuchel arranca el nuevo ciclo de selecciones con la libreta llena de tachones. En cuestión de horas, su lista para la Nations League se ha desmoronado: Cole Palmer, Declan Rice, Kobbie Mainoo, Marcus Rashford y Tino Livramento han causado baja por lesión. Cinco nombres importantes, cinco piezas que el seleccionador alemán contaba para dar forma a la Inglaterra que quiere llevar hasta la Euro 2028.
Para tapar agujeros, Tuchel ha llamado a James Garner y Morgan Gibbs‑White, que se suman sobre la marcha a la concentración y ganan protagonismo de golpe antes de una serie de partidos exigente.
Inglaterra vuelve a la máxima división de la Nations League y no tendrá margen para acomodarse: debut contra España en Wembley este sábado, dos salidas seguidas ante República Checa y Croacia, y regreso final a Londres para volver a medirse a los checos. Un calendario duro, ahora con menos margen de maniobra.
Palmer, de la gran oportunidad al frenazo
El caso de Cole Palmer duele especialmente en la planificación de Tuchel. El técnico le había devuelto al escaparate el viernes, en el inicio de este ciclo de dos años que desembocará en la Euro 2028, presentándolo casi como símbolo de una nueva etapa.
Palmer arrastra un problema muscular menor, pero suficiente para obligarle a renunciar. El centrocampista del Chelsea, que ha empezado la temporada en un nivel altísimo, apenas ha jugado tres partidos con Tuchel en el banquillo. Se quedó fuera del Mundial después de que su rendimiento se diluyera el curso pasado.
El seleccionador había hablado de una “nueva oportunidad” para el jugador de 24 años. Esa ventana se cierra de momento. Palmer ha sido casi intocable para Chelsea en este inicio de campaña, con cuatro goles y dos asistencias en todas las competiciones. La selección tendrá que esperar.
Rice, un descanso obligado tras años al límite
La baja de Declan Rice no sorprende tanto dentro del cuerpo técnico. El mediocentro lleva varias temporadas al límite y su cuerpo empieza a pasar factura. En el tramo final del curso pasado tuvo que convivir con un problema nervioso en los isquiotibiales que también le afectaba la zona lumbar y le provocó molestias incluso durante el Mundial.
Este año ha sido un fijo en el once de Arsenal: todos los partidos de Premier League y también el estreno en Champions League ante Napoli. Con ese volumen de minutos, la decisión ha sido clara: parar ahora. Tuchel y el entorno del jugador han optado por el descanso como mejor medicina.
Garner entra directamente en ese hueco, llamado a competir por minutos en el eje del centro del campo en lugar de Rice y también de Mainoo.
Mainoo, del enfado en la grada al parte médico
El caso de Kobbie Mainoo mezcla fútbol, gestión y ahora salud. El centrocampista fue sustituido en el minuto 80 del partido de Manchester United en el campo de Fulham el domingo. La decisión encendió a la afición visitante, que despidió con abucheos a Michael Carrick.
Mainoo estuvo en la lista del último Mundial, pero fue el único jugador de campo que no disputó ni un solo minuto. Tuchel se ha esforzado en aclarar que no se trató de un castigo ni de dudas sobre su nivel, sino de decisiones puramente técnicas. En esta ventana de partidos, el seleccionador le había prometido minutos. Esa promesa tendrá que aplazarse.
La lesión le saca de la ecuación justo cuando parecía que por fin iba a tener espacio real en el plan de Inglaterra.
Rashford, otro golpe en un vínculo especial
Marcus Rashford también se cae. El atacante fue sustituido en el minuto 77 ante Fulham y se le vio sujetarse la parte frontal de la cadera mientras abandonaba el campo lentamente. El gesto encendió las alarmas y las pruebas posteriores han confirmado lo que Tuchel temía: no estará disponible.
El alemán siempre ha protegido a Rashford. Lo llamó en su primera lista en marzo del año pasado, cuando el jugador atravesaba un bache serio de forma, y desde entonces lo ha mantenido siempre que ha estado sano.
Ese vínculo, sin embargo, se resquebrajó ligeramente en el Mundial. El flojo partido de Rashford ante la República Democrática del Congo en los octavos de final cambió el papel del delantero en el torneo. A partir de ahí, Tuchel apenas le utilizó hasta la semifinal perdida ante Argentina, donde solo le dio unos minutos en el descuento. Rashford sí fue titular en la primera parte del partido por el tercer puesto frente a Francia, pero su peso ya no era el mismo.
Ahora, una lesión vuelve a interrumpir cualquier intento de reconstruir esa relación en el campo.
Livramento, otra vez frenado cuando iba a despegar
La historia de Tino Livramento con la selección también va cargada de frustración. Entró en la lista del Mundial, pero una lesión en el gemelo en un entrenamiento, en la víspera del debut, le obligó a abandonar la concentración. El lateral de Newcastle voló de vuelta a casa, pasó por el quirófano y ha ido reconstruyendo su carrera paso a paso.
Este mes regresó con su club como suplente ante Bournemouth. Parecía el inicio de su verdadero retorno. Sin embargo, sufrió una recaída en un entrenamiento antes del triunfo contra Hull el sábado y se quedó fuera de la convocatoria. A sus 23 años, todavía no ha sido titular en un solo partido esta temporada. La selección tendrá que seguir esperando su versión definitiva.
Garner y Gibbs‑White, ascenso exprés en la jerarquía
En medio del parte de bajas, dos nombres ganan peso de golpe: James Garner y Morgan Gibbs‑White.
Garner llega como recambio natural para el centro del campo, con la misión de ofrecer piernas, orden y algo de criterio en una zona del campo que pierde a Rice y Mainoo de una tacada. No era el plan inicial, ahora es una pieza clave en la rotación.
Gibbs‑White, por su parte, se suma a la pelea por el puesto de mediapunta que deja vacante Palmer. Tuchel ya contaba ahí con Jude Bellingham, Morgan Rogers y Eberechi Eze. La competencia es feroz, pero la oportunidad es enorme.
Inglaterra arranca un ciclo nuevo con viejos problemas: lesiones, cansancio acumulado, promesas que se frenan justo antes de despegar. La cuestión es si este grupo, remendado a última hora, será capaz de sostener el nivel cuando se enciendan los focos en Wembley ante España.






