Tyreece Campbell lidera remontada del Charlton ante Derby County
Tyreece Campbell necesitó solo un destello para inclinarlo todo. Un recorte, un golpe seco y Charlton Athletic arrancó la temporada con una victoria de carácter ante Derby County, remontando en The Valley y firmando su sexto triunfo en una jornada inaugural en las últimas ocho campañas.
La jugada que decidió el partido llegó en la segunda parte. Campbell encaró, se acomodó el balón a la zurda y soltó un disparo raso, ajustado al palo derecho. Imparable. Ese zurdazo selló la remontada y convirtió la visita del Derby a Londres en una tarde para olvidar tras una semana ya complicada fuera del césped.
El club llegaba sacudido por el fallido intento de compra liderado por el funcionario saudí Turki Al-Sheikh, que había enfriado el optimismo en los días previos al inicio del Championship. Pero el equipo de John Eustace, fiel a su sello, no se derrumbó de entrada. Todo lo contrario.
Golpe del Derby, reacción del Charlton
El Derby mostró esa mezcla de coraje y disciplina que acostumbra con Eustace en el banquillo. Se sostuvo atrás en los primeros minutos, aguantó el arranque intenso del Charlton y golpeó cuando encontró el hueco.
Sammie Szmodics, fino y decidido, abrió el marcador con un derechazo limpio tras una pared precisa con Morris. Ya había avisado antes con otro remate peligroso. Esta vez no perdonó y silenció The Valley al filo del descanso.
El tanto dejó tocado al Charlton, que hasta entonces había tenido más balón que filo. Mucho ritmo, poca claridad. Pese a su buen inicio, apenas había generado ocasiones claras antes del gol de Szmodics.
Pero el partido cambió de tono tras el descanso.
Campbell, desborde constante
Campbell fue el hilo conductor de casi todo lo bueno del Charlton. Desde la banda, castigó una y otra vez a la zaga del Derby con centros tensos y diagonales agresivas. En la primera parte ya había encendido las alarmas visitantes con varios envíos peligrosos, incluido uno que obligó a Charlie Taylor a una intervención sobresaliente para bloquear la media volea de Dan McNamara.
Con el paso de los minutos, la presión local se hizo asfixiante. El Derby se fue hundiendo, cada vez más cerca de su área. El empate parecía cuestión de tiempo.
Nada más reanudarse el juego, Timothy Ouma tuvo el 1-1 en su cabeza. Entró solo en un córner, completamente liberado, pero su remate se marchó desviado. Un aviso serio. El siguiente no lo perdonaron.
Lloyd Jones, el primer martillazo
El empate llegó desde el aire. Centro medido de Karlan Grant, de una calidad exquisita, y aparición de Lloyd Jones en el corazón del área para cabecear con potencia desde muy cerca. Gol de central clásico: fuerza, determinación y un movimiento perfecto al primer palo.
Ese tanto encendió aún más al Charlton. The Valley rugió. El Derby, que hasta entonces había gestionado bien la ventaja, empezó a sufrir. Cada balón dividido, cada segunda jugada, caía ya del lado local.
La sensación era clara: el partido se inclinaba hacia el equipo de casa. Faltaba el golpe definitivo.
El zurdazo que lo cambió todo
Lo firmó quien más lo merecía. Campbell, omnipresente en ataque, encontró por fin su momento. Recibió, encaró, se perfiló hacia su pierna izquierda y cruzó un disparo seco, raso, directo al rincón derecho de la portería. Un remate tan preciso como contundente.
El estadio explotó. El Derby, de repente, se vio con las manos vacías tras haber mandado en el marcador durante buena parte del encuentro. Y con ese tanto, el conjunto visitante encadenó su cuarta derrota consecutiva en una jornada inaugural de liga. Un lastre mental nada menor para un aspirante a la zona alta.
Resistencia final y manos salvadoras
El tramo final tuvo suspense. El Derby, herido, se lanzó a por el empate con más corazón que ideas. Aun así, obligó al Charlton a sufrir hasta el último suspiro.
Oscar Fraulo probó suerte con un disparo que exigió una parada de mérito de Will Mannion. El guardameta local volvió a responder en el tiempo añadido, esta vez ante Morris, para proteger una victoria que ya nadie en The Valley estaba dispuesto a soltar.
El pitido final confirmó lo que el juego había anunciado: el Charlton empieza fuerte, con remontada y personalidad, y el Derby arranca otra temporada con preguntas incómodas. ¿Será solo un tropiezo de agosto o el síntoma de algo más profundo en un club que no puede permitirse otro año de dudas?






