Xabi Alonso reflexiona tras la derrota del Chelsea: "Fueron nuestros errores"
Chelsea se marchó al parón de selecciones con un golpe duro y muy claro: tres goles encajados en una segunda parte en la que el equipo se desmoronó. Xabi Alonso no buscó excusas. Señaló al vestuario. Señaló a los detalles. Señaló, sobre todo, a la falta de concentración en las jugadas a balón parado.
“Todo fue decepcionante, especialmente el resultado, pero podemos hacerlo mejor. Debemos hacerlo mejor”, admitió el técnico de Chelsea en declaraciones a la BBC. Durante 45 minutos, su equipo compitió. Después del descanso, se apagó.
De competir bien a encajar tres goles
El guion fue claro. Primer tiempo correcto, sin brillo, pero con cierto control. Segundo tiempo, caída en picado. “Durante 45 minutos estuvimos compitiendo bien, pero en la segunda parte bajamos y encajamos los tres goles”, resumió Alonso.
El técnico puso el foco en la concentración en las acciones a balón parado, un problema que ya se ha convertido en tendencia. “Tienes que estar muy concentrado, y cuando encajas en jugadas a balón parado les das ventaja y control. Una vez que encajas el segundo gol todo se vuelve mucho más difícil y perdimos un poco de disciplina cerca del área”, explicó. No habló de mala suerte. Habló de errores propios: “Tenemos que corregirlo, fueron nuestros errores”.
Con balón, la sensación fue de equipo que ronda el área pero no termina de morder. Alonso lo describió con precisión: “En la primera parte estuvimos alrededor, pero sin crear grandes ocasiones. Nos faltó el último pase, el último regate para tener disparos en posiciones claras”. Esa es solo una cara del problema. La otra, para él, está en la solidez: “Cuando tienes que aguantar, cuando tienes que estar juntos y el rival te ataca, tienes que saber defender y mantenerte unido. Ganar duelos y ser consistente en esa parte”.
Colwill no se esconde: “Nos han intimidado en el área”
El diagnóstico desde el césped fue igual de duro. Levi Colwill, uno de los líderes de la zaga, no maquilló nada al pasar por los micrófonos de Sky Sports.
“Fue duro. Encajar en una jugada a balón parado no fue lo mejor. Intentamos empujar y quizá nos sobreexponemos, jugamos algunos pases que no deberíamos y ellos nos golpean al contragolpe. Llegó el segundo gol y el tercero ya dolió de verdad”, reconoció el central. “En la segunda parte no fuimos lo suficientemente buenos y tenemos mucho en lo que trabajar en el parón”.
El dato es demoledor: cinco goles encajados a balón parado en este arranque de curso. Colwill no lo esquivó: “No ha sido lo suficientemente bueno. A veces nos han intimidado en el área, sin duda tenemos que mejorar en eso. Confiamos totalmente en nuestro entrenador de jugadas a balón parado y aún nos estamos ajustando a cosas nuevas. Tenemos que mejorar como equipo”.
El defensa, sin embargo, negó que el equipo se viniera abajo anímicamente: “No creo que el espíritu bajara. Dolió y tratamos de empujar por el empate, y nos golpearon al contragolpe. No creo que nuestro espíritu cayera”.
Su mensaje final fue un aviso interno: no basta con mirar a los de arriba. “Tenemos que mejorar mucho. No podemos depender de nuestro tridente ofensivo para sacarnos del peligro. El resto tenemos que ayudar lo máximo posible. Tenemos, sin duda, mucho margen de mejora”.
Un inicio histórico… por las razones equivocadas
El arranque de Xabi Alonso en la Premier League ya figura en los libros de estadísticas, pero no como a él le gustaría. El técnico de Chelsea se ha convertido en el sexto entrenador en la historia de la competición cuyo equipo encaja dos o más goles en cada uno de sus primeros cinco partidos en el banquillo. Antes que él, solo Mick McCarthy, Sammy Lee, Terry Connor, Slavisa Jokanovic y Scott Parker habían firmado una racha similar.
Mientras la defensa hace aguas, la cantera deja una nota de esperanza. Mahdi Nicoll-Jazuli se convirtió en el primer futbolista nacido en 2010 en jugar en la Premier League y, además, en el primer jugador de 16 años que debuta con Chelsea en la competición. Un símbolo de futuro en medio de un presente incómodo.
Ahora llega el parón. Tiempo para trabajar, no para borrar lo ocurrido. Xabi Alonso lo asumió con resignación fría: “Es lo que hay. Ahora tendremos tiempo con algunos jugadores, pero no podemos cambiar eso”. El calendario se detiene, la Premier no. La pregunta es clara: ¿será capaz Chelsea de salir del parón siendo, por fin, un equipo que deje de conceder y empiece a imponerse?






