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Zidane inicia su era como seleccionador: Mbappé capitán de Les Bleus

Zinedine Zidane no ha tardado en tomar su primera gran decisión al frente de la selección francesa. El nuevo seleccionador confirmó este viernes que Kylian Mbappé será su capitán, al anunciar su primera lista desde que fue nombrado sucesor de Didier Deschamps.

El delantero de Real Madrid ya había brillado con el brazalete en el último Mundial, donde terminó como máximo goleador del torneo con 10 tantos. Su exhibición no bastó para evitar la eliminación de Francia en semifinales ante la futura campeona, España, pero sí consolidó su liderazgo dentro del vestuario. Ahora, Zidane lo ratifica como la cara visible de su proyecto.

Fin de una era, inicio de otra

La decisión llega justo después del cierre definitivo de una etapa histórica. Los 14 años de Deschamps al mando de Les Bleus se recordarán, sobre todo, por el título mundial de 2018, la cima de una generación. Zidane, compañero suyo en el campo en el Mundial de 1998 y la Eurocopa 2000, toma el relevo con un contrato de cuatro años y un listón altísimo.

Presentado a finales de julio, el técnico de 54 años, ex Balón de Oro y leyenda que colgó las botas en 2006 tras aquella famosa expulsión por el cabezazo a Marco Materazzi en la final del Mundial, entra ahora en una segunda vida con la camiseta azul: ya no como genio del mediocampo, sino como arquitecto de una nueva Francia.

Primeros exámenes en la UEFA Nations League

El estreno competitivo de Zidane llegará en la UEFA Nations League. Su debut será el próximo viernes, en Turquía, un escenario siempre áspero para cualquier visitante. Después, el 28 de septiembre, Francia se medirá a Bélgica en Bruselas, una prueba de máximo nivel en los primeros pasos del nuevo seleccionador.

El primer partido en casa tendrá un marco acorde al momento: el Stade de France. El 2 de octubre, Francia recibirá a Italia, un clásico cargado de historia y cicatrices. Tres días más tarde, de nuevo Bélgica, esta vez en territorio francés, cerrará una ventana internacional que ya dibujará la silueta del equipo de Zidane.

Una lista con jerarquía… y aire fresco

La convocatoria habla claro de las intenciones del técnico. Zidane mantiene una columna vertebral reconocible, pero no duda en abrir la puerta a nuevas caras.

En defensa, una de las grandes novedades es Jeremy Jacquet, central de 21 años, premiado por su rendimiento con Liverpool desde su llegada al club de la Premier League en el último mercado estival. Su inclusión apunta a una apuesta decidida por rejuvenecer la zaga.

En ataque, el premio es para Esteban Lepaul. El delantero de Rennes, máximo goleador de la pasada Ligue 1, recibe su primera llamada con la absoluta. Un goleador en racha, en un contexto donde la competencia ofensiva es feroz, siempre llama la atención.

El centro del campo también se renueva. Lucas Da Cunha, mediocampista de Como en la Serie A, entra en la lista y se suma a un sector donde Zidane ya conoce bien a varios nombres por su pasado en los banquillos de élite. Junto a él, aparece Andy Diouf, futbolista de Inter Milan capaz de actuar como mediocentro o carrilero, un perfil versátil que encaja en el fútbol moderno.

En la portería, otra novedad: Guillaume Restes, guardameta de Toulouse, se incorpora para competir por un puesto en una demarcación en la que Francia siempre ha tenido abundancia de talento.

Ausencias de peso

No todo son estrenos. También hay ausencias que llaman la atención. Aurelien Tchouameni, centrocampista de Real Madrid, no figura en la lista pese a haber estado en el último Mundial. Tampoco aparece Marcus Thuram, delantero de Inter, otro de los habituales en la etapa anterior.

A ello se suma la baja por lesión de William Saliba, defensa de Arsenal, un fijo en los últimos años que no podrá estar en este arranque de ciclo. Son decisiones y circunstancias que, inevitablemente, abren espacio a otros jugadores y marcan el inicio de una competencia feroz por ganarse el sitio con Zidane.

El núcleo sigue siendo temible: Mike Maignan bajo palos; una defensa con nombres como Ibrahima Konate, Jules Kounde, Dayot Upamecano o Pierre Kalulu; un centro del campo con Eduardo Camavinga, Adrien Rabiot, Warren Zaire-Emery y Rayan Cherki; y un ataque con Ousmane Dembele, Michael Olise, Bradley Barcola, Desire Doue, Lepaul y, por supuesto, Mbappé.

Mbappé, brazalete y responsabilidad

Convertir a Mbappé en capitán no es solo un gesto simbólico. Es una declaración de intenciones. Zidane entrega el liderazgo deportivo y emocional a un futbolista que ya domina los focos en Real Madrid y que, con 25 años, entra en la plenitud de su carrera.

La pregunta ya no es si Mbappé puede ser la estrella de Francia. Eso está resuelto desde hace tiempo. La cuestión, a partir de ahora, es si puede arrastrar a una nueva generación hacia los títulos con la misma autoridad con la que Deschamps lo hizo con la suya.

La respuesta empezará a construirse en Turquía, en Bruselas, en el Stade de France. Y cada paso, cada convocatoria, cada decisión, llevará la firma de Zidane y el brazalete en el brazo de Mbappé. Ahí se juega, desde ya, el futuro de Les Bleus.