Alexis Mac Allister: nuevo look tras el Mundial
Alexis Mac Allister se ha ido de vacaciones tras un verano agotador, pero lo que ha encendido las redes no es un gol ni un pase filtrado. Es su cabeza. Literalmente.
El centrocampista de Liverpool, campeón del mundo con Argentina, ha reaparecido con una cicatriz visible en la línea frontal del cuero cabelludo, señal inequívoca de un injerto capilar reciente. La imagen, tomada mientras firmaba autógrafos en un aeropuerto después del Mundial, confirmó lo que él mismo había dejado caer meses atrás: el siguiente gran cambio iba a ser en su pelo.
Del rapado radical al “plan B”
En marzo ya había sorprendido a la afición ‘red’ con un giro drástico: cabeza completamente rapada, un ‘buzz cut’ que nunca antes había lucido en su carrera. Acompañó las fotos en Instagram con una frase cargada de guiño familiar: “Like father like son”, etiquetando a su padre, el exfutbolista Carlos Mac Allister.
Poco después, tras el 2-1 de Argentina ante Mauritania, bromeó con naturalidad sobre su nueva imagen: “Era un pelado con pelo, y ahora soy un pelado con cabeza pelada. Tenía que pelear hasta el final; se estaba poniendo difícil. Dije que lo hice por mi papá, pero creo que es más por mi hija”.
El mensaje era claro: había aceptado la batalla con la calvicie, pero no pensaba rendirse sin dar guerra.
El injerto, a la vista
Pasado el Mundial, el siguiente capítulo llegó rápido. En las fotos recientes se aprecia la cicatriz del trasplante capilar mientras atiende a los aficionados. No hay comunicado, ni gran puesta en escena. Solo una imagen que lo dice todo: el plan que había insinuado en primavera ya está en marcha.
En marzo, el propio Mac Allister había dejado abierta la puerta a este paso: “Veremos si podemos plantar un poco más después del Mundial. Ahora mismo, el tiempo es un poco una limitación. Pero estoy muy contento, siento que estoy mejor que antes. A ver si sale algún patrocinio”.
La frase sonaba a broma, pero también a hoja de ruta. Terminaba el Mundial, llegaba el parón… y el argentino ha aprovechado cada día.
Las reacciones no tardaron. En redes, un aficionado resumió el sentir de muchos: “Oh, gracias a Dios, le vuelve a crecer el pelo”. Otro fue más contundente: “Oficialmente está en su prime”.
Entre un curso duro y un futuro en el aire
Detrás del cambio de look hay un contexto deportivo exigente. Mac Allister viene de una temporada áspera en la Premier League con Liverpool, que terminó con un quinto puesto y sabor a decepción en Anfield. Sin título liguero, sin la plenitud que se esperaba de un equipo acostumbrado a pelear por todo.
En paralelo, el argentino se enganchó a la defensa del título mundial de su selección en Norteamérica. Allí sí se vio a un Mac Allister decisivo: pieza importante durante todo el torneo, protagonista en varias victorias de peso, incluida una semifinal de alto voltaje ante Inglaterra.
El sueño, sin embargo, se cortó en la prórroga. España se llevó la final por 1-0 y dejó a Argentina sin la posibilidad de retener la corona. El desgaste fue máximo. Físico y emocional.
Ahora, el mediocampista de 27 años se toma un respiro antes de volver a Merseyside. Descanso breve, porque el regreso traerá algo más que entrenamientos y amistosos: le esperan preguntas sobre su futuro, con rumores insistentes que lo vinculan a Real Madrid.
La voz de la familia y el peso del contrato
En medio del ruido, Carlos Mac Allister ha salido a marcar la línea. El padre del jugador fue tajante tras la final del Mundial, en declaraciones a 365Scores, al ser consultado por el supuesto interés blanco.
“No hemos hablado con ningún dirigente de Real Madrid. Lo que se está diciendo sobre reuniones con Real Madrid no es verdad”, afirmó. Y remató con un mensaje directo sobre el presente de su hijo: “Alexis todavía tiene contrato de dos temporadas con Liverpool. Ahora va a descansar unos días y después volverá a jugar en la Premier League; esa es la situación actual”.
El dato es claro: dos años más de vínculo con Liverpool y, por ahora, ninguna negociación abierta para una renovación. El club, mientras tanto, sí ha blindado a otros hombres de su centro del campo: Dominik Szoboszlai y Ryan Gravenberch han firmado nuevos contratos de larga duración.
El contraste es evidente. Dos renovados, uno clave aún a la espera de movimiento.
Una cicatriz, muchas lecturas
El nuevo aspecto de Mac Allister no es solo una anécdota estética. Habla de un futbolista que decide exponerse, que se ríe de sí mismo, que convierte un tema tan personal como la caída del cabello en conversación pública, sin dramatismos.
Vuelve a Liverpool con una cicatriz en la frente, un Mundial agotador en las piernas y un futuro que todos quieren discutir menos él. La pregunta ya no es si le crecerá el pelo. Es si el club estará a la altura del jugador en el próximo gran paso de su carrera.






