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Allegri anticipa una Serie A competitiva con ocho equipos por el Scudetto

Massimiliano Allegri no ve una Serie A de dos velocidades. Ni mucho menos. El técnico de Napoli mira hacia la temporada 2026-27 y dibuja un campeonato feroz, con un pelotón de hasta ocho aspirantes reales al título. Un escenario que, en su opinión, no se veía desde hace años.

Inter, vigente campeón, sigue siendo la referencia. El listón lo marcan los de Simone Inzaghi, y Allegri no lo discute. Pero se niega a aceptar el guion cómodo de una pelea reducida.

“Inter es la favorita porque tiene el trofeo, pero habrá al menos ocho equipos a los que seguir de cerca”, señaló en declaraciones a Sportmediaset. Y los enumeró, uno por uno, casi como una advertencia: “Además de los nerazzurri y nosotros, también Milan, Juventus, Roma, Fiorentina, Como y Atalanta”.

Ocho nombres. Ocho proyectos. Un mismo objetivo.

El peso de un centenario y un calendario brutal

En Napoli el contexto lo cambia todo: el club entra en su año del centenario. Cien años no se celebran con una temporada cualquiera, y Allegri lo sabe. La exigencia en la ciudad ya es alta por naturaleza; con este aniversario, se dispara.

El equipo no mira solo a la Serie A. Apunta a un curso agotador, con tres frentes que no admiten despistes: campeonato, Champions League y Coppa Italia. El técnico lo resumió sin rodeos: “Será un año hermoso y exigente, tendremos que ser buenos para mantenernos dentro de la Serie A, la Champions League y la Coppa Italia”.

El nuevo formato continental añade otra capa de dificultad. Nada de fase de grupos clásica: una liguilla única, maratón de partidos y clasificación apretada. Allegri marcó el objetivo con claridad: “En la Champions League tenemos que pasar la fase de grupo único y luego llegar a los playoffs o a los octavos de final de la mejor manera posible”.

No habla de “participar”. Habla de avanzar. Y de hacerlo con oficio.

El golpe de Buongiorno y el rompecabezas defensivo

En medio de ese horizonte ambicioso, una mala noticia ha sacudido la planificación: la lesión de larga duración de Alessandro Buongiorno. El internacional italiano estará fuera hasta enero. Un tramo enorme de la temporada sin uno de los pilares defensivos llamados a sostener el proyecto.

“Es una lástima lo de Buongiorno, que estará fuera hasta enero”, lamentó Allegri. El golpe es serio, pero el técnico no se recrea en la queja. Mueve piezas, ajusta el tablero y mira hacia dentro del vestuario.

Las alternativas están claras en su cabeza: “En cualquier caso tengo a Marin y Rrahmani, Beukema está por detrás pero recuperará su mejor forma, y si hace falta también tengo a Olivera. Estoy confiado”.

Sin fichajes de emergencia a la vista, la responsabilidad recae en la estructura interna. Marin y Rrahmani como ejes, Beukema como apuesta a medio plazo, Olivera como comodín. Napoli no renuncia a la solidez, aunque haya perdido a su central más esperado durante medio curso.

Hojlund, el nueve que debe convertir promesa en cifras

En ataque, los focos se concentran en un nombre: Rasmus Hojlund. El delantero danés es la referencia ofensiva de este Napoli que sueña con el Scudetto. Potencia, zancada, presencia en el área. Allegri ya lo ha comparado en el pasado con Harry Kane, una vara de medir que no admite complacencias.

El técnico, sin embargo, no se queda en los elogios. Le exige. Le marca el listón de forma pública y directa: “Es un delantero muy físico, se esfuerza y tiene ganas, pero tiene que mejorar su registro goleador esta temporada. Puede hacerlo porque tiene todo el potencial”.

El mensaje es nítido: la temporada del club pasa, en buena parte, por la capacidad de Hojlund para transformar ese potencial en goles concretos. No basta con intimidar, hay que decidir partidos. Si Napoli quiere aguantar el pulso a Inter, Milan, Juventus, Roma, Fiorentina, Como y Atalanta, su nueve tendrá que vivir en el área rival.

La Serie A se prepara para un curso con ocho aspirantes y un Napoli obligado a estar a la altura de su centenario. Allegri ya ha puesto los nombres sobre la mesa. Ahora falta la respuesta definitiva: ¿quién soportará la presión cuando el campeonato empiece a apretar de verdad?