Arsenal planea el futuro tras el campeonato: fichajes y salidas en el horizonte
La fiesta en Selhurst Park ya terminó. El confeti todavía se pega a las botas, pero en los despachos de Arsenal el ruido es otro: planificación, salidas, fichajes imposibles y un técnico que se ha ganado el derecho a soñar en grande.
Alex Scott, en el radar de un campeón
El nombre de Alex Scott se ha colado en la agenda de los campeones. El centrocampista de Bournemouth, tasado en torno a 60 millones de libras, está siendo seguido de cerca por Arsenal en un verano en el que el centro del campo vuelve a ser zona sensible.
El conjunto del Vitality se quedó a un paso de la Champions tras el quinto puesto de Liverpool, pero tendrá Europa League y un escaparate perfecto para su joven estrella, que además viajará a Estados Unidos con la selección inglesa como parte del grupo de entrenamiento.
En el norte de Londres analizan el mercado de mediocentros tras las dudas que dejó el tramo final de temporada de Martin Zubimendi. Scott no es el único seguido: Chelsea y Manchester United también han puesto los ojos en él. Competencia dura para un club que, aun siendo campeón, sabe que no puede dormirse.
Julián Álvarez, deseo caro y complicado
La otra gran carpeta lleva un nombre que impone: Julián Álvarez. El exdelantero de Manchester City, ahora convertido en referencia ofensiva con 20 goles y 10 asistencias esta campaña —29 tantos el curso anterior—, se ha situado en el centro de una batalla de mercado entre Barcelona y Arsenal.
El golpe para los londinenses es claro: distintas informaciones apuntan a que el argentino prefiere seguir en España, lo que inclinaría la balanza hacia el Camp Nou. El problema para los azulgranas es el de siempre: dinero. La situación económica de Barcelona amenaza con convertir cualquier operación de este calibre en un rompecabezas.
Por ahora, el ruido supera a los hechos. Fabrizio Romano asegura que no hay negociaciones activas por el delantero en este momento. El deseo está encima de la mesa; la realidad, no tanto.
Selhurst Park, catedral de un desahogo de 22 años
En la grada visitante de Selhurst Park no importaba el marcador. Era un día histórico. Arsenal levantó el trofeo de la Premier League ante miles de aficionados que llevaban 22 años esperando este momento.
El equipo de Mikel Arteta cerró la noche con un 2-1 sobre Crystal Palace, con goles de Gabriel Jesus y Noni Madueke, pero el resultado era casi un detalle. Las entradas se habían convertido en oro puro. En los trenes hacia el sur de Londres se escuchaban historias de ofertas de miles de libras por un asiento. Nadie quería renunciar a estar ahí, a ver por fin a su equipo coronarse de nuevo en Inglaterra.
El clímax llegó cuando Martin Ødegaard, con la medalla de campeón colgando del cuello, levantó el trofeo ante una grada en trance. Dos décadas de frustración comprimidas en un solo gesto.
Arteta, lágrimas, familia y una era que se consolida
En la hierba, Mikel Arteta vivió su propia catarsis. Besó a su esposa, se quebró en lágrimas y dejó escapar toda la tensión acumulada en más de seis años de reconstrucción.
Tras tres subcampeonatos consecutivos, el técnico por fin tocó el título que se le había escapado una y otra vez. Su equipo, ya campeón desde días antes, remató la temporada con esa victoria ajustada en el sur de Londres, pero lo que se vio después habló más que el marcador: jugadores, cuerpo técnico y aficionados fundidos en una celebración que reflejaba una implicación total con el proyecto.
El éxito tiene premio. Arteta está a punto de convertirse en el entrenador en activo con más tiempo en el cargo en las cuatro principales divisiones de Inglaterra tras la salida de Pep Guardiola de Manchester City y el descenso de Harrogate Town, que deja a Simon Weaver fuera del escalafón. Mañana se cumplirán seis años y 150 días desde que el español tomó las riendas en el Emirates, la racha más larga del país.
Antes de dirigir a Arsenal, Arteta pasó tres años como asistente de Guardiola en Manchester City. Ahora, con su primer título de Premier en la mano, tiene la oportunidad de construir su propio legado de largo recorrido en el norte de Londres.
Un nuevo contrato y un “war chest” para seguir mandando
El club no quiere dejar escapar el momento. Según The Mirror, Arsenal prepara un nuevo contrato de élite para Arteta, alineándolo con los entrenadores mejor pagados de Europa, y una ventana de fichajes agresiva.
La cifra que se maneja impresiona: 250 millones de libras para reforzar una plantilla que ya es campeona. El director deportivo Andrea Berta apunta directamente al ataque, con Julián Álvarez como objetivo prioritario, mientras el centro del campo también se mira con lupa.
Mateus Fernandes figura entre los nombres seguidos para esa zona, y Sandro Tonali también ha sido vinculado. El propio Arteta, según The Times, es un admirador de la capacidad de Fernandes en ambas áreas. Con Declan Rice y Zubimendi como base, y Myles Lewis-Skelly ganando peso en el tramo final, la idea es ampliar recursos para defender el título sin que una lesión clave, como una posible baja de Rice, deje al equipo desnudo.
Un vestuario en movimiento: posibles salidas de peso
El éxito no blinda a nadie. Según CBS Sports, hasta ocho jugadores podrían abandonar el club este verano: Ben White, Gabriel Jesus, Ethan Nwaneri, Gabriel Martinelli, Leandro Trossard, Kai Havertz, Martin Ødegaard y Cristhian Mosquera figuran en la lista de posibles ventas.
En el último partido de liga ante Crystal Palace, ya con el título asegurado y la final de la Champions contra PSG en el horizonte, Arteta rotó de forma masiva. Mosquera, Martinelli y Jesus fueron titulares, mientras Ødegaard y Havertz esperaban su turno en el banquillo. La sensación es clara: el técnico está dispuesto a refrescar el grupo, pero para financiar las llegadas, alguien tendrá que hacer las maletas.
Trossard se planta: “Sé que puedo competir”
En medio de los rumores, Leandro Trossard envía un mensaje de calma sobre su futuro. El extremo belga, al que le queda un año de contrato, dejó claro que se ve en el Emirates más allá del Mundial.
“De momento, sí. Todavía me queda un año de contrato y ojalá primero ganemos la Champions. Luego creo que la próxima temporada puede ser otra temporada muy bonita”, afirmó. Sobre la posible llegada de otro extremo zurdo, como Nico Williams, fue tajante: “Pueden traer a quien quieran. Sé que puedo sostenerme”.
Un discurso de confianza que contrasta con el ruido de fondo sobre una posible “limpieza” en la plantilla.
Karl Hein se despide; Kepa, en la rampa de salida
En la portería, la decisión está tomada. Karl Hein, internacional estonio de 24 años, saldrá de forma definitiva este verano tras caer en el orden de preferencias después de la llegada de Kepa Arrizabalaga como suplente de David Raya.
Hein pasó la temporada cedido en Werder Bremen, donde apenas disputó dos partidos, uno de ellos su debut en Bundesliga en una derrota 4-0 ante Bayern Munich. El acuerdo para su traspaso definitivo al club alemán rondará los 2,6 millones de libras, cerrando una etapa de ocho años en el norte de Londres. Su única aparición oficial con el primer equipo de Arsenal fue una derrota en la League Cup ante Brighton en 2022.
Kepa también podría seguir el mismo camino de salida. Gazzetta dello Sport apunta a un interés serio de Inter de Milán. El club italiano, que planeaba fichar a Guglielmo Vicario para cubrir la inminente marcha de Yann Sommer, ha cambiado de plan: Josep Martinez apunta a ser el nuevo número uno y el español de Arsenal aparece como candidato para el rol de segundo portero.
Los londinenses pagaron 5 millones de libras a Chelsea por Kepa el verano pasado y lo utilizaron en 11 partidos, todos en copas. Inter ve una oportunidad; Arsenal, una posible venta limpia.
Jakub Kiwior, en la órbita de Barcelona
No solo se miran delanteros. Barcelona también ha posado sus ojos en Jakub Kiwior. El central polaco, que ha jugado la temporada a préstamo en Porto, ha sido seguido de forma intensa por el club catalán, según el medio SPORT.
Hansi Flick busca un central zurdo, rápido, capaz de sostener una línea defensiva alta y cómodo con el balón. El perfil de Kiwior encaja. A sus 26 años, puede actuar también como lateral izquierdo o mediocentro defensivo, lo que aumenta su atractivo.
El objetivo número uno de Barcelona sigue siendo Alessandro Bastoni, de Inter, pero el coste del italiano puede empujarles a buscar alternativas. Ahí es donde el nombre de Kiwior gana fuerza.
Kroupi, héroe involuntario y posible objetivo
El título de Arsenal también se escribió lejos de Londres. En Bournemouth, Eli Junior Kroupi marcó el gol del 1-1 ante Manchester City que selló matemáticamente la Premier para los de Arteta.
El francés sub-21 reconoció que su teléfono ardió tras ese tanto: las estrellas de Arsenal le inundaron a mensajes de agradecimiento. Él, sin embargo, puso el foco en su club actual: explicó que no lo hizo “por Arsenal”, sino por Bournemouth, y recordó que ya ha marcado tanto a los campeones como a City.
Sobre su futuro fue prudente. Quiere rendir con su equipo y en Europa, una competición que considera “muy bonita”, pero en la que hay que demostrar. Un punto hoy en el campo de Nottingham Forest asegura la clasificación de Bournemouth para la próxima Champions, y ese detalle puede ser clave para decidir dónde jugará Kroupi la próxima temporada.
Su nombre, por supuesto, ya se ha vinculado con Arsenal como posible refuerzo ofensivo.
Tzolis, otro goleador que deja la puerta entreabierta
El mercado ofensivo de los gunners no se limita a Julián Álvarez o Kroupi. Christos Tzolis, goleador de Club Brugge, también ha sido relacionado con el campeón inglés, junto a Manchester United y Manchester City.
Tras un paso fallido por Norwich, el extremo ha firmado más de 20 goles desde banda en cada una de sus dos campañas en Bélgica. Preguntado por su futuro y por ese trío de pretendientes de la Premier, respondió en DAZN que la decisión no depende solo de él y que no se trata únicamente del nombre del club, sino del proyecto que mejor se adapte a su carrera.
Un mensaje que mantiene abierta la puerta a Arsenal, pero también deja claro que no se dejará seducir solo por el escudo.
El delantero que falta
El título no esconde una realidad: Arsenal ha exprimido al máximo a Viktor Gyökeres, pero necesita otro nueve de garantías si quiere sostenerse en la élite europea año tras año.
Mundo Deportivo llegó a informar de que Barcelona veía como “imposible” competir con Arsenal y PSG por Julián Álvarez, lo que, en teoría, despejaría el camino de los londinenses. Sin embargo, otras versiones insisten en la preferencia del argentino por seguir en España, lo que reabre el tablero.
Sea Álvarez u otro, la idea es clara: sumar un delantero que libere al sueco, eleve el techo del equipo y envíe un mensaje directo al resto de Europa de que este campeón no piensa ser flor de una sola temporada.
La Premier ya está en la vitrina. La próxima batalla se libra en los despachos. Y ahí, Arsenal quiere jugar con la misma agresividad con la que ha conquistado Inglaterra.






