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El Barça acelera por el fichaje de Adeyemi: 40 millones y trueques en juego

El Barcelona ha pisado el acelerador. El club azulgrana ha movido ficha con decisión para cerrar el fichaje de Karim Adeyemi, y en Alemania dan por hecho que el explosivo atacante está decidido a vestir de blaugrana este verano. Según apunta Sky Sport, el jugador ya habría alcanzado un acuerdo verbal para firmar un contrato de larga duración con el Barça, a la espera de que los despachos encuentren la fórmula para cuadrar el traspaso con el Borussia Dortmund.

En el Signal Iduna Park la postura es clara: Adeyemi no saldrá barato. El Dortmund valora al internacional alemán en torno a los 40 millones de euros, una cifra que responde tanto a su impacto deportivo como a la necesidad del club de no dejar que entre en su último año de contrato perdiendo fuerza negociadora. Se ha consolidado como uno de los extremos más desequilibrantes de la Bundesliga y en el BVB saben que este es probablemente el momento de maximizar su valor antes de que el tiempo juegue en su contra.

En Barcelona, el gran impulsor de la operación tiene nombre y apellidos: Hansi Flick. El técnico conoce de primera mano el perfil de Adeyemi por su etapa en la selección alemana y se ha convertido en uno de sus principales valedores dentro del club. Le seduce su velocidad devastadora, su arrancada en corto y esa manera de atacar el espacio que encaja de lleno en un modelo de presión alta y transiciones rápidas. No se trata solo de un extremo: su capacidad para moverse por todo el frente de ataque ofrece a Flick un abanico de variantes junto a piezas ya consolidadas como Lamine Yamal y Raphinha.

Detrás del telón también se mueve una figura habitual en las grandes operaciones: Jorge Mendes. El superagente representa a Adeyemi y lleva tiempo llamando a la puerta del Barça con su nombre. En otras ventanas, la respuesta fue un no inevitable por las restricciones económicas del club. Ahora el contexto es distinto. Con una planificación más estructurada y algo más de margen para maniobrar, la operación ha pasado de ser una idea recurrente a convertirse en un objetivo real, con tracción y calendario.

La posible llegada de Adeyemi, sin embargo, no cierra el capítulo ofensivo del mercado azulgrana. Según el especialista en fichajes Fabrizio Romano, el Barça mantiene intacto su plan de incorporar un ‘9’ de referencia. El nombre que encabeza la lista sigue siendo el de Julián Álvarez, objetivo prioritario para reforzar la posición de delantero centro con un perfil capaz de aportar gol inmediato y competencia a largo plazo en el área.

El interés por el argentino no es una moda de verano. Viene de mayo y se ha consolidado en las conversaciones internas de la dirección deportiva, que ve en él la pieza que falta para redondear un ataque más vertical, más incisivo y con más colmillo en los metros finales.

El gran desafío, como siempre en el Barça de los últimos años, está en los números. El club necesita domar masa salarial y ajustar cada euro de gasto. De ahí que la cúpula esté explorando fórmulas creativas para rebajar esos 40 millones que pide el Dortmund por Adeyemi. Una de las vías sobre la mesa pasa por incluir jugadores en la operación, ya sea como moneda de cambio directa o como parte de un paquete que haga más digerible el esfuerzo económico para las dos partes.

En ese contexto han aparecido dos nombres propios: Roony Bardghji y Guille Fernández. Bardghji aterrizó en Barcelona rodeado de expectativas y con etiqueta de proyecto importante, pero la falta de minutos constantes en el primer equipo ha ido erosionando su paciencia. Su situación abre la puerta a un posible movimiento si el Dortmund ve en él un activo interesante para su propio proyecto.

El caso de Guille Fernández es distinto, pero igual de relevante. El joven talento figura desde hace tiempo en la agenda del club alemán, siempre atento al mercado de promesas con margen de crecimiento. Su inclusión en las conversaciones puede convertirse en una llave decisiva si el BVB percibe que, más allá del dinero, también gana futuro.

El tablero está servido: un extremo que quiere dar el salto, un entrenador que lo considera pieza ideal, un club vendedor que no piensa regalar a su jugador y un Barça obligado a hilar fino para que los números no descuadren el plan. La pregunta ya no es solo si Adeyemi acabará en el Camp Nou, sino cuántas piezas más se moverán en cadena si la operación termina por romper el mercado azulgrana este verano.