Atlético se desmorona en San Mamés: Necesitamos a Julián Álvarez
El 3-0 en San Mamés no fue una simple derrota para el Atlético de Madrid. Fue una sacudida. Un aviso temprano de que la temporada puede torcerse si ciertas piezas no encajan, y una de ellas se llama Julián Álvarez.
El argentino reapareció tras el cierre del mercado, después de que el club bloqueara su salida al Barcelona y lo obligara a quedarse. Entró en la segunda parte, con el equipo ya dos goles abajo, y no pudo cambiar la historia. Primera derrota del curso para los de Diego Simeone, y primera noche incómoda para un delantero al que el vestuario mira como referencia.
“Julián es un jugador decisivo para nosotros, y él lo sabe bien. Se irá acoplando poco a poco al equipo, y cuanto antes mejor porque necesitamos desesperadamente sus goles, y debemos apoyarlo para que vuelva a su nivel del 100% lo antes posible”, dijo a ESPN.
Un once sin ‘9’ y un mensaje claro
La apuesta inicial del técnico fue contundente: ningún delantero puro de inicio. Álex Baena y Kang-in Lee ocuparon las posiciones más adelantadas, mientras Jonathan David, recién llegado cedido en el último día de mercado, se quedó los 90 minutos en el banquillo. Álvarez, por su parte, tuvo algo más de media hora para intentar rescatar lo irreparable.
El plan se vino abajo nada más salir del vestuario.
Dos minutos. Eso bastó para que el Atlético se deshiciera. Nico Williams golpeó en el 46’ y Robert Navarro remató en el 48’. Con el 2-0, el partido se le hizo eterno a los rojiblancos. Oihan Sancet firmó el tercero en la recta final y completó el castigo.
Dávid Hancko, uno de los pocos que aguantó el tipo en la zaga, no dudó al analizar el desplome: “Se podría decir que perdimos el partido en solo 120 segundos. Fue un inicio muy malo de la segunda parte, perdimos la concentración durante dos minutos y no sé si nos relajamos tras el descanso. Fueron momentos difíciles, y quizá es bueno que este tropiezo haya llegado pronto, al inicio de la temporada”.
Llorente coincidió en el diagnóstico, con la misma crudeza: “Regalamos el partido en los primeros cinco minutos de la segunda parte. Esos cinco minutos mataron nuestra ambición y después no pudimos meter presión ni marcar un gol para incomodar al rival. Esto no puede volver a pasar porque hicimos una buena primera parte, y tenemos que corregir los errores y estudiar las razones de lo que ocurrió”.
Julián Álvarez, el foco del vestuario
Entre la bronca interna y la autocrítica, el nombre de Julián Álvarez aparece una y otra vez. No por señalarlo, sino por necesidad. El equipo sabe que su techo ofensivo pasa por recuperar la mejor versión del argentino.
Hancko, desde atrás, se quedó con las sensaciones que dejó el delantero en su reaparición: “Se vio claramente que estaba en buena forma y quería asumir responsabilidad y marcar diferencias. Es normal que un delantero pierda algunos balones contra bloques defensivos, pero vimos esos destellos ofensivos cuando se giró y chutó con la zurda”, explicó.
El defensa fue más allá, subrayando la importancia de que el club lo haya retenido: “Marca diferencias para nosotros, y estoy muy contento de que se quedara. Todo el equipo lo apoya y está detrás de él, lo necesitamos y creo que él también nos necesita a nosotros”.
El mensaje es directo: el vestuario se alinea con su ‘9’. Ahora falta que la red empiece a temblar.
Una semana de vértigo: Anfield y luego LaLiga
El calendario no espera a nadie. Menos aún a un equipo herido.
Tras el golpe de Bilbao, el Atlético viaja a Anfield para medirse al Liverpool en la Champions League. Un escenario que no perdona desconexiones de “120 segundos” ni arranques de segunda parte regalados. Después, otro desplazamiento exigente: Real Sociedad en LaLiga.
San Mamés dejó dudas, errores y un marcador duro. La pregunta es si también habrá dejado la reacción que el Atlético necesita… y si los goles de Julián Álvarez llegarán a tiempo para cambiar el rumbo.





