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Bayern arrasa a Stuttgart con un contundente 5-1

Bayern volvió a hacer de local y de rodillo. Stuttgart aguantó un cuarto de hora, se ilusionó al inicio de la segunda parte, pero terminó desbordado por un campeón que no negocia el esfuerzo ni cuando el marcador ya es contundente.

Bayern aprieta el acelerador

El inicio fue valiente de VfB Stuttgart, con personalidad y sin complejos durante los primeros 15 minutos. Presión alta, intención de jugar, algo de descaro. Pero el vértigo de Bayern suele tener efecto retardado: tarda un poco en encenderse, y cuando lo hace, arrasa.

El 1-0 llegó en el minuto 21, obra de Dayot Upamecano, y a partir de ahí el partido cambió de dueño. Bayern se adueñó del balón, del ritmo y de las segundas jugadas. Stuttgart empezó a correr más detrás que con la pelota.

Aleksandar Pavlovic lo explicó sin rodeos en Sky nada más acabar: «Lo dimos todo desde el principio. Contra Stuttgart suele pasar que se desinflan un poco a mediados de la segunda parte y ya no tienen tanta energía. Hoy volvió a ser así. Y nosotros simplemente seguimos, no paramos nunca y siempre marcamos nuestros goles».

El espejismo del empate… y la respuesta demoledora

Tras el descanso, Stuttgart se agarró a lo poco que tenía: orgullo. Y por unos minutos, le bastó. En el 52', Josha Vagnoman sorprendió a todos con el 1-1 y abrió una pequeña ventana a la esperanza visitante.

Duró tres minutos.

En el 55', Michael Olise devolvió el golpe y puso el 2-1. Bayern no permitió ni un segundo de duda, ni una mínima sensación de partido abierto. Tres minutos después, en el 58', llegó el 3-1 con un gol en propia puerta del propio Vagnoman, que pasó en un suspiro de héroe a protagonista negativo.

A partir de ahí, el campeón jugó con la tranquilidad del resultado y la misma voracidad de siempre. Nada de bajar el ritmo. Nada de contemporizar.

Pavlovic, que ya había marcado el tono en la sala de máquinas, se sumó a la fiesta en el 82' con el 4-1. Y en el 90+2, Luis Díaz cerró la goleada con el 5-1 que puso cifras a la diferencia real entre ambos equipos.

Undav, sin excusas: “Podrían haber sido ocho o nueve”

En el otro lado, el nuevo capitán de Stuttgart, Deniz Undav, no buscó consuelo fácil. Fue tajante: «Si Fabi (Bredlow, portero del VfB) no hubiera tenido un día tan extraordinario hoy, aquí te caen ocho o nueve. Ellos exprimen sus ocasiones hasta el final, mientras que nosotros tuvimos cuatro o cinco situaciones de las que podían haber salido ocasiones, pero en las que tomamos malas decisiones».

Undav definió los duelos ante Bayern como «partidos bonus en la temporada». Es decir, encuentros en los que la lógica está en contra, pero donde se mide el techo competitivo del equipo. Esta vez, la brecha fue demasiado grande: «Por desgracia, se hizo tan claro», lamentó el internacional alemán.

Un descanso a oscuras… literalmente

Como si el guion necesitara un detalle surrealista, el descanso dejó una escena curiosa en el vestuario visitante. Según confirmó el técnico de VfB, Sebastian Hoeneß, se produjo un apagón.

«Se fue la luz, pero seguía siendo lo bastante claro, todavía podíamos vernos, no tropezamos. Así que todo estaba bien», relató con cierta ironía en Sky. El problema real no estaba en los focos, sino en el juego.

Hoeneß fue directo en su análisis deportivo: «Tenemos que mejorar, sin duda. Bayern seguirá ganando a muchos otros equipos aquí, probablemente por una diferencia aún mayor que contra nosotros, pero aun así tenemos que tener la ambición de jugar mejor».

Ambición frente a realidad. Stuttgart sabe que su temporada no se decidirá en Múnich, pero noches como esta marcan el listón. Bayern, por su parte, envía otro mensaje nítido: si el rival se queda sin energía a mitad de la segunda parte, ellos no perdonan. Y el marcador lo cuenta sin anestesia.