Besiktas presenta su última oferta a Mohamed Salah
Besiktas ha movido ficha por Mohamed Salah. Y lo ha hecho con un mensaje tan claro como desafiante: hay propuesta sobre la mesa… y no habrá una segunda.
El director deportivo del club turco, Önder Özent, confirmó que Besiktas ha presentado una oferta formal al exdelantero del Liverpool, ahora agente libre tras su salida de Anfield al final de la pasada temporada. El interés es real, las conversaciones existen, pero el margen de maniobra se ha agotado.
“La oferta de Besiktas, hecha en nuestros propios términos, está sobre la mesa”, explicó Özent en rueda de prensa, según el medio turco Fanatik. “Si llega una respuesta, se podrá evaluar. Pero Besiktas no hará otra oferta”.
Un pulso en el mercado… y otro club en escena
Mientras el club de Estambul marca sus límites, el entorno de Salah mantiene abiertas otras puertas. El propio Özent reconoció que el egipcio también negocia con otro equipo, un factor que añade tensión al escenario.
“Han dicho que están en conversaciones con otro club; quizá lleguen a un acuerdo allí”, admitió. “Nuestra oferta final a Salah es la última palabra, una que no compromete la identidad de Besiktas”.
El mensaje no va solo dirigido al jugador, sino al mercado: Besiktas quiere a Salah, pero no a cualquier precio ni bajo cualquier condición.
Tres reuniones, un escollo: las comisiones
Özent detalló que las partes se han reunido en varias ocasiones. El inicio fue prometedor, casi ideal. El problema apareció cuando entró en juego el dinero.
“Nos reunimos con Salah tres veces sin profundizar en los aspectos financieros de la negociación”, relató. “Todo iba sobre ruedas hasta ese punto. Una vez que comenzaron las conversaciones económicas, el progreso fluido del primer día empezó a frenarse a partir del 21 de julio”.
La clave, según el dirigente, está en las comisiones solicitadas por el entorno del futbolista. Ese capítulo ha bloqueado el avance.
“Empezaron a surgir demandas que paralizarían tanto el flujo de información como la parte financiera. Puedo suponer que un deportista respetado como Salah no era consciente de esto”.
Özent apuntó directamente a las condiciones impuestas por los intermediarios, sin cargar contra el jugador, pero dejando claro que la negociación se torció cuando se habló de porcentajes y honorarios.
La línea roja del club
Besiktas, asegura su director deportivo, no está dispuesto a saltarse sus propias normas para cerrar un fichaje, por mediático que sea. El club se aferra a una política interna que, según él, no admite excepciones.
“El club tiene una política y no puede desviarse de ella. Nuestro presidente definió con mucha claridad la línea que no cruzaría y se mantuvo firme”, subrayó Özent. “La gestión es un asunto legal; existe una tasa de comisión establecida por ley, y superarla constituiría una situación ilegal”.
La postura es tajante: no habrá concesiones que pongan en duda la identidad o la legalidad del club.
“Cuando se trata de Beşiktaş, evitar una situación así es un requisito de ser hincha de Besiktas. El presidente, al no tomar una decisión populista, ‘se ha levantado de la mesa por ahora’”.
Un gigante espera la respuesta de una estrella
Besiktas ha hecho su jugada y ahora espera. Salah sopesa su futuro con otra oferta en paralelo y un club turco que no piensa moverse un milímetro más. La pelota ya no está en el césped, sino en el despacho del egipcio.
La pregunta es sencilla y, al mismo tiempo, decisiva: ¿aceptará Salah la “última palabra” de Besiktas o buscará su próximo gran capítulo lejos de Estambul?






