Jeff Bezos y la inversión en Liverpool: un cambio histórico
Fenway Sports Group está a punto de abrir las puertas de Anfield a uno de los hombres más ricos del planeta. Según información adelantada por Sky News, FSG ha acordado vender aproximadamente un tercio de Liverpool Football Club a un consorcio de inversores en el que figura Jeff Bezos, fundador de Amazon, junto al empresario Amit Bhatia y el cofundador de Facebook, Eduardo Saverin.
No es una venta total. Es algo más sutil, pero igual de sísmico: una inyección de capital que valora al club en torno a 4.400 millones de libras, unos 6.000 millones de dólares. Una de las mayores operaciones de la historia del fútbol.
Quién es quién en el nuevo Liverpool
Jeff Bezos no necesita presentación en el mundo empresarial. Fundó Amazon en 1994 en un garaje de Seattle y la convirtió en el gigante global del comercio electrónico. Su fortuna personal ronda los 281.000 millones de dólares, según Forbes, lo que le sitúa como la tercera persona más rica del mundo. Su universo de inversiones incluye la compañía aeroespacial Blue Origin y Nash Holdings, el vehículo propietario de The Washington Post.
A su lado aparece Amit Bhatia, menos mediático, pero muy conocido en los círculos de inversión y en el fútbol inglés. Empresario británico de origen indio, de 46 años, con pasado en la banca de inversión, dirige actualmente AyBe Capital, una firma multi-activos que mueve dinero en tecnología, medios, inmobiliario, consumo y salud. Está casado con Vanisha Mittal Bhatia, hija del magnate del acero Lakshmi Mittal, cuyo patrimonio se estima en 23.200 millones de libras.
En el consorcio también figura Eduardo Saverin, uno de los cofundadores de Facebook. A sus 44 años, ya sabe lo que es intentar entrar en la élite del fútbol europeo: formó parte del grupo que presentó una oferta fallida por Chelsea en la subasta de 2022.
De momento, se desconoce la identidad del resto de inversores que completan el sindicato.
Un consorcio con historial deportivo… y ambición global
El desembarco no llega desde cero. Bhatia conoce el fútbol inglés desde dentro. Tenía solo 28 años cuando, en 2007, se incorporó al consejo de administración de QPR y fue nombrado vicepresidente tras la entrada de la familia Mittal con un 20% del club, sumándose a Bernie Ecclestone y Flavio Briatore. Entre 2018 y 2023 ejerció como presidente de QPR y se mantuvo como director y copropietario hasta hace apenas unos días, cuando transfirió su participación al actual dueño mayoritario, Ruben Gnanalingam. Un movimiento que, visto ahora, parece la antesala de algo mucho más grande.
AyBe Capital también se ha posicionado en otros deportes. Es inversor en TGL, la liga de golf impulsada por Rory McIlroy y Tiger Woods que mezcla tecnología y competición por equipos a lo largo de una temporada. Además, participa en Switch Hitter, la marca de medios fundada por Kevin Pietersen, centrada en contenido exclusivo con las grandes estrellas del cricket. Este año, el propio Lakshmi Mittal adquirió el 75% de Rajasthan Royals, franquicia de la Indian Premier League.
Bezos, por su parte, ha mostrado desde hace tiempo interés por el deporte estadounidense. Es un gran aficionado al football y se ha informado de que exploró posibles ofertas por Washington Commanders y Seattle Seahawks. Hasta ahora, sin embargo, no se le conocía una participación relevante en ningún club o empresa deportiva. Liverpool sería su entrada de pleno derecho en el tablero global del deporte.
Por qué FSG abre la puerta ahora
FSG no está forzado a vender. Al contrario: ha presidido una de las etapas más exitosas de la historia moderna del club, levantando todos los grandes títulos disponibles. Desde que compró Liverpool en octubre de 2010, cuando todavía se llamaba New England Sports Ventures, por 300 millones de libras tras la convulsa era de Tom Hicks y George Gillett, el valor del club se ha disparado.
La operación con este consorcio supondría cristalizar una plusvalía gigantesca sin perder el control. FSG seguiría mandando, pero con socios de un peso económico colosal. Ya había dado pistas en 2022, cuando admitió estar abierto a nueva inversión. Un año después, en 2023, cerró la entrada de Dynasty Equity, que inyectó 164 millones de libras en un acuerdo que ya situaba la valoración del club por encima de los 4.500 millones de dólares.
Hoy, Liverpool es el cuarto club más valioso del mundo. La nueva cifra, esos 4.400 millones de libras, consolida al equipo de Anfield en la franja más alta del mercado mundial.
Un accionariado cada vez más sofisticado
El mapa accionarial de Liverpool se vuelve, así, más complejo y, al mismo tiempo, más robusto. FSG mantiene el control absoluto, pero ya convive con varios fondos: RedBird Capital y Arctos Sports Partners poseen participaciones minoritarias, y Dynasty Equity actúa como inversor pasivo.
La entrada de un consorcio liderado por Bezos y Bhatia, con Saverin como otra cara visible, añade una capa nueva: capital casi ilimitado, conexiones tecnológicas de primer nivel y una red mediática global. Todo, sin romper el modelo de propiedad actual.
El porcentaje que se negocia ronda un tercio del club. Suficiente para tener voz, no tanto como para imponer un cambio de rumbo sin el beneplácito de FSG.
Tiempos y escenario: el anuncio, cuestión de días
El acuerdo no tiene todavía fecha oficial, pero el ritmo ha subido de golpe. Las primeras informaciones surgieron a finales del mes pasado. Desde entonces, las conversaciones se han acelerado hasta el punto de que una comunicación formal podría producirse esta misma semana. Si no, la siguiente.
Cuando llegue, no será solo una nota de prensa. Será una señal potente para el mercado del fútbol europeo: uno de los mayores clubes del mundo abriendo la puerta a una de las mayores fortunas del planeta y a un grupo de inversores que ya se mueven con soltura entre golf, cricket y grandes plataformas tecnológicas.
FSG compró un club en crisis por 300 millones de libras. Hoy negocia con un consorcio que lo valora en 4.400 millones. La pregunta ya no es cuánto vale Liverpool, sino hasta dónde puede llegar con este nuevo músculo financiero sin perder su alma de Anfield.






