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Carragher: Prioridad de Liverpool es reemplazar a Salah antes que Barcola

Jamie Carragher no se anda con rodeos cuando habla de Liverpool. Y menos cuando se trata de llenar el vacío que ha dejado Mohamed Salah en Anfield. Para el excentral, la prioridad del club está clara: primero encontrar un heredero para el egipcio en la banda derecha, y solo después pensar en Bradley Barcola.

El interés de Liverpool por el francés de Paris Saint-Germain es real. Fuentes consultadas por ESPN apuntan a que el club inglés prepara su primera oferta, mientras desde Francia se habla de una tasación en torno a los 150 millones de euros. Una cifra de estrella consolidada para un futbolista que, sobre todo, vive pegado a la banda izquierda.

Ahí arranca el choque de ideas con Carragher.

“Es un jugador maravilloso, no hay duda de eso, y me encantaría ver a Barcola en Liverpool”, admitió en Sky Sports. Hasta ahí, elogio puro. El matiz llegó en la siguiente frase, corta, contundente: “Pero para mí es un extremo izquierdo”.

Y ese es el corazón del problema. La izquierda de Liverpool, ahora mismo, está lejos de ser un solar. Cody Gakpo, el prometedor Rio Ngumoha y el recién llegado Victor Muñoz ya se reparten ese carril. Opciones hay. Competencia, también.

Carragher lo desgranó con números y sensaciones: “El equipo probablemente tiene al menos cuatro jugadores en la plantilla, antes incluso de que llegue Barcola, si llega, que pueden jugar en la izquierda con bastante comodidad”. En cambio, cuando mira a la derecha, ve un hueco enorme con el nombre de Salah grabado en la memoria.

Para el exdefensa, la urgencia es evidente: “Lo principal que destaca como una necesidad urgente para Liverpool ahora mismo es reemplazar a Salah, que jugaba como extremo derecho. Y no creo que Liverpool tenga ningún jugador en la plantilla que se sienta completamente cómodo jugando en esa posición”.

La idea de un doble movimiento —Barcola y un extremo derecho— sí le seduce. Carragher no es ajeno al atractivo de sumar talento: “Si me preguntas si quiero que llegue Barcola junto con el fichaje de un extremo derecho, estaría muy contento, porque entonces jugadores tendrían que salir, y eso, por supuesto, es algo natural”.

El matiz, otra vez, está en el orden de las prioridades. “En este momento, yo sentía que este verano debía estar dedicado a reemplazar a Salah, y Barcola no compensa la marcha de Mo”, sentenció. Para él, el francés es un lujo, no la solución al problema principal.

En medio de este escenario aparece un nombre que ilusiona a la grada: Rio Ngumoha. El joven de 17 años viene de marcar en el amistoso reciente ante Wrexham y se asoma a la élite con descaro. ¿Podría un fichaje tan caro como el de Barcola frenar su progresión?

Carragher no esquivó la cuestión. “Rio es un chico joven, y es realmente excelente, y creo que seguirá desarrollándose a partir de lo que mostró la temporada pasada”, afirmó. Pero ahí mismo lanzó la advertencia: “Estás comprando a un jugador muy joven por una gran cantidad de dinero en Barcola, y actualmente es mejor que Rio Ngumoha”.

La reflexión va más allá del presente. Liverpool no solo compra calidad, también bloquea caminos si no equilibra bien su planificación. “Esperas que, al final, en el próximo año o dos, Rio quiera jugar semana tras semana con Liverpool, y depende de él demostrarlo”, añadió Carragher. El mensaje para el canterano es claro: el club puede fichar, pero él tendrá que ganar su sitio.

Hay, además, un matiz táctico interesante. Se ha hablado de la posibilidad de ver a Ngumoha por la derecha, aprovechando el vacío que deja Salah. Carragher lo ve como un experimento útil, pero no como la solución definitiva: “Hay conversaciones sobre que Rio Ngumoha pueda jugar en el lado derecho y tener algunos minutos allí, y como jugador joven es algo bueno jugar en ambos lados, pero creo que su posición actual es la banda izquierda”.

El rompecabezas en las bandas de Liverpool, por tanto, no se resuelve solo con nombres rutilantes. Se trata de encajar perfiles, edades, roles y expectativas. Y, sobre todo, de no olvidar el epicentro del problema: quién asumirá el peso que durante nueve años llevó Salah desde la derecha.

Carragher, sin embargo, no cierra la puerta a un verano agitado. Su escenario ideal es ambicioso, casi agresivo en términos de mercado: “Si salen y traen a un jugador para la posición de extremo derecho, y fichan a Barcola, y luego venden a dos de los extremos que están actualmente en el equipo, entonces creo que sería algo maravilloso”.

La pregunta, ahora, no es si Barcola es bueno —para Carragher lo es—, sino si Liverpool se atreverá a gastar fuerte en la izquierda antes de asegurar al nuevo dueño de la derecha. Porque el vacío de Salah no se tapa solo con talento. Se tapa con jerarquía, goles y un fichaje que aguante la comparación cada fin de semana.