Celtic busca a Haissem Hassan mientras el mercado se complica
Celtic ha movido, por fin, una ficha. Sky Sports confirmó que el club de Glasgow ha presentado una consulta oficial por el extremo egipcio Haissem Hassan, una de las revelaciones del último Mundial con su selección y actualmente pieza clave en el Real Oviedo.
Tiene 24 años y solo le queda un año de contrato. Un perfil claro: desequilibrante, con escaparate internacional reciente y, sobre todo, con potencial de revalorización. Exactamente el tipo de operación que encaja en la política de la directiva. Otra cosa es que encaje con la urgencia deportiva de Martin O’Neill.
Un objetivo claro… en un contexto inquietante
Hassan lleva semanas sonando alrededor de Celtic Park. Informes desde España y Escocia lo colocan en la agenda para ocupar un rol protagonista en el nuevo proyecto del técnico irlandés la próxima temporada. No como complemento, sino como pieza central en las bandas.
La información del periodista escocés Anthony Joseph es contundente: Celtic ha preguntado por las condiciones de un posible acuerdo y está “explorando” la operación. Traducción: el interés es real, pero el club sigue en fase de estudio mientras el reloj del verano corre.
Y ahí empieza el problema.
Refuerzos que no llegan y heridas abiertas
O’Neill necesita refuerzos con urgencia. Eso ya no es un análisis, es un hecho visible en cada semana de mercado. El club se mueve con una lentitud exasperante, fiel a un patrón que se repite verano tras verano y que el año pasado ya estuvo a punto de costarle el título.
Las negociaciones para retener a dos de los héroes de la remontada liguera de mayo, Kelechi Iheanacho y Marcelo Saracchi, acabaron en nada. Ofertas a la baja, incapaces de convencer a jugadores que el propio entrenador había señalado como prioritarios. O’Neill pidió a Michael Nicholson (CEO) y Chris McKay (CFO) que los blindaran para afrontar la “cirugía mayor” que requiere la plantilla. No ocurrió.
El resultado es conocido: ambos se marcharon, dejando al técnico expuesto y a la directiva señalada. El mensaje que baja del despacho es claro: si no hay valor de reventa, no hay apuesta fuerte. Y esa lógica choca de frente con la realidad competitiva del equipo.
Para colmo, desde el entorno del club se filtró a la prensa una versión sobre las supuestas exigencias salariales de Iheanacho que fue rápidamente desmentida desde Turquía. El episodio dejó una sensación amarga: ruido externo, poca claridad interna y un delantero menos en el vestuario.
Maeda, otro frente abierto
Mientras tanto, otra pieza importante puede estar haciendo las maletas. Ipswich Town ya ha abierto conversaciones oficiales con Celtic por Daizen Maeda. El japonés, clave por su trabajo sin balón y su capacidad para estirar al equipo, podría salir en las próximas semanas.
Y ahí es donde el interés por Hassan adquiere un tono más oscuro. No suena a refuerzo para sumar, sino a reemplazo obligado. A tapar un hueco que el club está a punto de abrir por su propia política de ventas y salarios.
La sensación que se instala entre la afición es sencilla: Celtic no quiere incorporar antes de aligerar masa salarial. Esa secuencia, en un verano corto y con compromisos europeos a la vuelta de la esquina, empieza a rozar lo temerario.
El reloj europeo aprieta
El play-off de la UEFA Champions League se acerca otra vez. Y la plantilla, en lugar de fortalecerse de manera evidente, se ha debilitado en nombres y jerarquía. Sin Iheanacho, sin Saracchi, con Maeda en el escaparate y sin fichajes cerrados de peso, el margen de error se reduce a casi nada.
La advertencia no viene solo desde la grada. Antiguas figuras del club, como el excapitán Paul Lambert, ya han levantado la voz: Celtic se salvó por los pelos la temporada pasada; repetir el mismo guion este año puede salir carísimo. Esta vez, sin varios de los protagonistas de aquella reacción final.
Y mientras las alarmas suenan, el club sigue “explorando condiciones” por Hassan.
Hassan, símbolo de una encrucijada
El extremo egipcio representa algo más que una simple oportunidad de mercado. Es un test para la ambición real de la directiva en este verano decisivo.
Jugador en edad ideal, con experiencia reciente en el máximo escaparate internacional, contrato entrando en su último año y un club vendedor potencialmente abierto a negociar. El tipo de operación que un Celtic ambicioso debería cerrar con decisión si realmente confía en O’Neill y en su plan.
Por ahora, solo hay una consulta formal. Ningún acuerdo, ningún avance definitivo. Solo la promesa de que “se está mirando”.
En este contexto, la posible llegada de Haissem Hassan no se mediría solo por lo que pueda aportar en la banda. Se medirá por el mensaje que envíe: ¿es Celtic un club que reacciona a tiempo para competir en Europa o uno que sigue atrapado en sus propios miedos financieros mientras el nivel deportivo se erosiona?
La respuesta no llegará en una rueda de prensa. Llegará con una firma… o con otro tren que pasa de largo.






