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Celtic y el calendario: el Día del Campeón en un lunes por la noche

Celtic estalla por el calendario: el Día del Campeón, relegado a un lunes por la noche

La bandera de campeón volverá a ondear en Celtic Park en agosto, pero la fiesta llegará con un regusto amargo. El campeón de la Scottish Premiership 2025/26 ha cargado con dureza contra la programación del nuevo curso, después de que su estreno liguero ante Dundee haya sido fijado para un lunes por la noche, en pleno Champions Flag Day.

La liga 2026/27 arrancará en julio y ya se conocen las primeras citas de los tres grandes protagonistas del último campeonato: Celtic, Rangers y Hearts of Midlothian. El campeón defenderá corona; el eterno rival tratará de recomponerse tras un final de temporada desastroso; el subcampeón, de curar la herida de perder el título en la última jornada.

Todo se decidió en un cierre de campaña de alta tensión. Celtic se proclamó campeón con un 3-1 frente a Hearts en el último día de liga, un triunfo firmado por los goles de Arne Engels, Daizen Maeda y Callum Osmand. Aquella tarde cerró el círculo: el equipo levantó el título y vio cómo la caída libre de Rangers completaba el decorado.

El desplome del conjunto de Ibrox fue tan sonado como definitivo. Cuatro derrotas en sus últimos cinco encuentros les empujaron hasta la tercera plaza, diez puntos por detrás de Celtic. Una capitulación en toda regla que ha desencadenado cambios de calado.

El más sonoro, en los banquillos. Derek McInnes ha dejado Hearts para hacerse cargo de Rangers, un movimiento que sacude el tablero antes incluso de que ruede el balón. Su estreno al frente del club de Ibrox llegará el 31 de julio, frente a Dundee United.

Hearts, mientras tanto, inicia su reconstrucción post-McInnes con una salida exigente: visitará a Aberdeen el sábado 1 de agosto. Un comienzo áspero para un equipo que todavía debe redefinir su identidad tras perder a su técnico.

Celtic, por su parte, abrirá la defensa del título el domingo 3 de agosto, en casa, ante Dundee. Sobre el papel, una tarde ideal para convertir Celtic Park en un escenario de celebración, levantar la bandera de campeón y marcar territorio desde el primer día. Pero el calendario ha convertido esa ilusión en motivo de enfado.

El club ha hecho pública su indignación por el hecho de que el choque inaugural coincida con el Champions Flag Day… en lunes. Una fecha que, a ojos de la entidad, golpea directamente a su gente.

“Es importante que los aficionados sean conscientes de esto lo antes posible y del trasfondo de esta decisión, que está fuera de nuestro control”, recoge el comunicado de Celtic.

No es una queja aislada ni improvisada. Según el club, el malestar viene de lejos.

“Claramente, nuestra prioridad siempre serán nuestros aficionados y, bajo cualquier criterio, celebrar el Champions Flag Day un lunes por la noche es decepcionante”, añade la nota.

La frase resume el sentir de una grada que esperaba un fin de semana de fiesta y se encuentra con una cita entre semana, incómoda para miles de seguidores que deben desplazarse.

El club asegura haber presionado con insistencia a Police Scotland y a la SPFL para evitar este escenario. “Hemos hecho repetidas gestiones ante Police Scotland y la SPFL para evitar esta programación”, señala el comunicado. La respuesta que han recibido ha encendido aún más los ánimos en Glasgow.

“Sin embargo, sorprendentemente, se nos ha dicho que no hay opción debido a que Police Scotland no puede apoyar el partido en un fin de semana que coincide con otros eventos”.

En otras palabras, la seguridad marca el paso del calendario y deja a Celtic sin margen de maniobra.

Ante un marco inamovible, el campeón ha buscado al menos un pequeño alivio para su hinchada. El club ha logrado adelantar el inicio del partido de las 20:00 a las 19:30. Media hora que no cambia el día, pero que, a ojos de la directiva, puede aliviar en parte el viaje de quienes regresen tarde a casa tras el duelo.

La bandera se izará igual, el himno tronará en Celtic Park y la temporada se pondrá en marcha. Pero la primera gran imagen del nuevo curso, la del campeón celebrando ante su gente, llega marcada por una pregunta incómoda: hasta qué punto el calendario de la Premiership puede seguir dándole la espalda a los aficionados en nombre de la logística y la seguridad.