Celtic gana en el minuto 99 y tensa la lucha por el título escocés
Un penal en el minuto 99 enciende una última jornada histórica en Escocia
Celtic se negó a soltar el trono. Lo hizo a su manera: al límite, bajo máxima presión y con un penalti en el noveno minuto del tiempo añadido para ganar 3-2 en el campo de Motherwell y empujar la lucha por el título escocés a una última jornada de alto voltaje.
En paralelo, Hearts cumplió con lo suyo. Victoria sólida por 3-0 ante Falkirk, tres puntos que mantuvieron al líder un punto por delante y que parecían acercarlo de forma casi definitiva a su primer campeonato desde 1960. Casi.
Porque todo cambió en Fir Park, en esos minutos en los que las piernas pesan y los títulos se escapan o se agarran con los dientes.
Celtic, del abismo al delirio
El vigente campeón, que busca su quinto título consecutivo, ya había tenido que remar. Empezó por detrás en el marcador y se vio obligado a darle la vuelta al partido para colocarse 2-1 arriba, un ejercicio de carácter que mantenía viva la pelea con Hearts.
Pero el golpe llegó en el 85. Liam Gordon apareció para firmar el 2-2 y congelar a la afición visitante. Con ese resultado, el panorama se volvía casi imposible: Celtic habría necesitado derrotar a Hearts por al menos tres goles en la última jornada para levantar el trofeo por la diferencia en goles marcados.
El margen para el error se reducía a cero. El margen para la épica, en cambio, se abría de par en par.
La presión terminó por estallar en el tiempo añadido. Cuando el reloj ya se había ido hasta el minuto 99, Kelechi Iheanacho asumió la responsabilidad desde los once metros. Penalti, respiración contenida, título en juego. Y gol. 3-2. Un rugido, una temporada entera estirada hasta el límite.
Ese tanto cambia por completo el guion de la última fecha: ahora, Celtic llega al duelo directo sabiendo que un triunfo en Celtic Park le basta para retener el título ante su gente.
Hearts, a un partido de romper la hegemonía
Hearts, sin embargo, sigue mandando. El 3-0 ante Falkirk no solo consolidó su liderato; durante unos minutos, con el 2-2 de Celtic en Motherwell, pareció encaminarlo hacia un desenlace mucho más cómodo. El equipo de Edimburgo necesita solo un empate el sábado para coronarse campeón.
La recompensa no sería menor. Si Hearts resiste el asedio final en Glasgow, se convertirá en el primer club capaz de romper la hegemonía compartida por Celtic y Rangers desde que Aberdeen lo lograra en 1985. Cuarenta años de un duopolio que solo ha admitido intrusos muy de vez en cuando.
Todo se decide en 90 minutos, en un estadio que arderá. Un punto separa a Hearts de la gloria y a Celtic de otra remontada de campeón. No hay red de seguridad. Solo un título esperando dueño.






