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David Moyes expresa frustración tras cierre de mercado: "No hicimos el negocio que queríamos"

David Moyes dejó claro que el cierre de mercado le ha dejado un poso amargo. El técnico admitió que la ventana no ha estado a la altura de sus expectativas y que sus propias ambiciones para la temporada han quedado tocadas.

“Personalmente, no muy bien”, reconoció al ser preguntado por cómo le había afectado el mercado respecto a sus objetivos. Cree que el equipo rindió por encima de lo esperado el curso pasado y quiere repetir la hazaña, pero avisa: va a necesitar ayuda.

Frustración con el mercado y el caso Balogun

Moyes no escondió su decepción general: estaba “decepcionado” por no haber hecho más operaciones y por cómo “las cosas no fueron” como esperaban en los últimos días de mercado.

Sobre el fallido fichaje de Balogun, el entrenador defendió a todas las partes. “No fue culpa de nadie”, explicó. Recordó que a veces los jugadores tienen problemas con los reconocimientos médicos y que no hay más misterio que ese. Un trato que se deshace, un objetivo que se escapa. Ocurre.

También admitió que el club “parecía estar buscando ingresar algo de dinero” y que, en ese contexto, se habló de Armstrong. No era un secreto. Sí dejó claro que no quería perder a Ndiaye, aunque sabe lo que es ver marcharse a futbolistas clave. Ya vivió algo parecido con Rooney: talento que explota, interés inmediato, salida casi inevitable.

Garner en el escaparate y el desmentido a Chelsea

Moyes fue directo al hablar de James Garner. Asume que, cuando un jugador se consolida como figura, el interés externo llega. Es parte del juego. Su deseo es sencillo: que Garner siga creciendo como la temporada pasada.

Eso sí, quiso cortar de raíz un rumor concreto: negó tajantemente que Chelsea hubiera presentado una oferta tardía por el centrocampista. “Completamente falso, no hubo nada de verdad en eso en absoluto”, sentenció. Sin matices.

Propiedad nueva, alineación pendiente

Preguntado por si él, el consejo y TFG están alineados, Moyes dibujó un escenario en construcción. Dijo que para tener éxito necesitan ir todos en la misma dirección y recordó que el club tiene nuevos propietarios que todavía están aprendiendo lo que implica llevar un club de la Premier League. A medida que entiendan mejor ese rol, confía en que la alineación interna mejorará.

También reveló que no ha mantenido conversaciones con TFG sobre la búsqueda de inversión. Un frente más en pausa que en plena ebullición.

Academia, Braiden Graham y la falta de gol

La cantera aparece como posible salvavidas, pero Moyes no quiso vender humo. Admitió que no sabe si alguien está realmente listo para dar el salto ahora mismo, aunque asume que quizá tendrá que tirar de alguno durante la temporada.

Sobre Braiden Graham fue muy claro desde el inicio: “No creo que sea un delantero, para empezar”. Dijo que le gusta el jugador, que participó mucho en la pretemporada y que está progresando, pero también que sería muy difícil que fuera una fuente de goles en la Premier League este año. Un elogio medido, sin cargarle una responsabilidad que aún no le corresponde.

Falta de soluciones arriba y mirada al mercado de agentes libres

En la parte cerrada de la comparecencia, Moyes reconoció que todavía no ha tenido charlas con figuras como George o Johnson sobre cómo apoyar a Barry. Está centrado en el trabajo inmediato, aunque sabe que tendrá que ir encontrando soluciones sobre la marcha. Incluso admitió que, de haber sabido que se encontraría en esta situación, habría probado a algunos jugadores como delanteros en los amistosos de verano.

No descarta acudir al mercado de agentes libres, pero marcó una línea roja: solo incorporará futbolistas que realmente mejoren al equipo. Además, quiere que los jugadores vean al club como una plataforma seria, capaz de impulsarles hacia sus selecciones, como en los casos de Hackney o Branthwaite.

Pérdidas dolorosas y un vestuario que aún cree

Moyes aceptó que no quería perder a todos los jugadores que se han marchado, pero asumió la realidad: “Eso es lo que pasó”. Aun así, defendió su experiencia: “Sé cómo se construye una plantilla para la Premier League… algunas cosas se volvieron en nuestra contra, otras podríamos haberlas hecho mejor”. Autocrítica, pero también reivindicación.

Pese al ruido del mercado, el técnico insistió en que “detrás” del escenario público hay “mucha positividad y mucha confianza” por cómo han empezado la temporada. Su misión ahora, dice, es seguir dando al grupo el respaldo que necesita.

La afición, clave antes de recibir a United

Entre tanta reflexión sobre ventas, fichajes fallidos y propietarios en fase de aprendizaje, Moyes se agarró a un pilar que no falla: la grada. Elogió a los aficionados que se desplazaron hasta Bournemouth y dejó claro que los necesitará igual o más en el próximo duelo ante United.

Porque el mercado ya se ha cerrado. Las dudas, no. Y mientras el club busca encajar todas sus piezas fuera del campo, el escudo tendrá que sostenerse, una vez más, en el césped y en el ruido de su gente.