La década de Pep Guardiola en el City: once futbolistas que marcaron historia
Pep Guardiola se marcha de Manchester City tras una década que ha cambiado el mapa del fútbol europeo. No solo deja un museo lleno de trofeos —19 títulos, seis Premier League y la ansiada Champions League—, deja también una estela de futbolistas moldeados a su imagen, jugadores que crecieron, se transformaron y, en muchos casos, se convirtieron en referentes mundiales.
Esta es la columna vertebral de su era: once nombres que explican mejor que cualquier discurso lo que ha sido el City de Guardiola.
Raheem Sterling, del extremo díscolo al goleador implacable
Cuando Raheem Sterling aterrizó en 2015 procedente de Liverpool por 49 millones de libras, el debate era feroz: talento indiscutible, pero dudas sobre su definición y su madurez en el último tercio.
Guardiola tomó ese diamante en bruto y lo convirtió en un atacante devastador. Bajo su mando, Sterling firmó 131 goles en siete años en el Etihad, con tres temporadas consecutivas superando la barrera de los 20 tantos. Con Pep, acumuló 292 partidos, 120 goles, 77 asistencias y un palmarés que incluye cuatro Premier League, una FA Cup y cinco EFL Cup.
Dejó el club como algo más que un extremo rápido: se marchó como uno de los símbolos del City campeón y como un futbolista de élite mundial.
Ilkay Gundogan, el cerebro silencioso que decidió finales
El primer fichaje de la era Guardiola fue Ilkay Gundogan, llegado desde Borussia Dortmund en 2016. No fue una incorporación estruendosa, pero sí fundacional.
Durante siete temporadas, el alemán se convirtió en el metrónomo discreto y fiable del centro del campo. Equilibrio, pausa, precisión. El típico jugador que solo se echa de menos cuando no está. Con Pep disputó 358 encuentros, marcó 65 goles, repartió 48 asistencias y levantó cinco Premier League, una Champions League, dos FA Cup, cuatro EFL Cup, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.
En 2023, ya como capitán, lideró el histórico triplete. Su volea ante Manchester United en la final de la FA Cup fue una firma de autor antes de levantar también la Champions League. El “héroe silencioso” se ganó, por fin, el foco.
Kyle Walker, el velocista que blindó la banda
Cuando City pagó 45 millones de libras a Tottenham por Kyle Walker en 2017, muchos hablaron de exceso. El tiempo se encargó de corregirlos.
Walker se adueñó del lateral derecho con una mezcla de potencia y velocidad difícil de igualar. Sus carreras desde atrás abrieron caminos en ataque; su capacidad para corregir a campo abierto evitó infinidad de desastres defensivos. Con Guardiola, sumó 319 partidos, seis goles, 23 asistencias y un palmarés de seis Premier League, una Champions League, dos FA Cup, cuatro EFL Cup, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.
Fue uno de los líderes del vestuario en las seis ligas conquistadas con Pep, y llevó el brazalete cuando el City encadenó su cuarto título liguero consecutivo en 2024. De fichaje cuestionado a pilar indiscutible.
David Silva, el mago que dio forma al juego
David Silva ya era leyenda en el club cuando Guardiola llegó en 2016, pero el técnico catalán exprimió sus últimos años en Manchester hasta convertirlos en una obra de arte.
El canario, fichado desde Valencia tras ganar el Mundial de 2010, se transformó en el faro creativo del proyecto. Durante una década en el club —bajo Roberto Mancini, Manuel Pellegrini y, en sus cuatro últimos cursos, con Pep—, manejó los partidos como pocos. En la etapa Guardiola, su influencia siguió intacta: 175 apariciones, 34 goles, 51 asistencias, y cuatro Premier League, una FA Cup y tres EFL Cup bajo su mando directo.
En la Premier League, Silva firmó 93 asistencias, más que nadie en ese periodo, séptimo en la historia de la competición. Para la grada del Etihad es “El Mago”, probablemente el mejor que se ha puesto la camiseta del City. Su estatua frente al estadio no es un homenaje cualquiera: es un recordatorio permanente de cómo debe jugar un número 10 moderno.
Ederson, el portero que cambió el puesto
Guardiola no dudó: nada más llegar, sentó a Joe Hart y apostó por Claudio Bravo. El experimento no funcionó. La corrección llegó un verano después con el fichaje de Ederson desde Benfica.
Con el brasileño, el City encontró mucho más que un portero. Encontró un organizador más. Su golpeo largo, su precisión en corto y su frialdad bajo presión permitieron a Guardiola llevar al extremo su idea de salida desde atrás. Con Pep, Ederson disputó 372 partidos, repartió ocho asistencias —siete de ellas en Premier League, un récord para un guardameta— y coleccionó seis ligas, una Champions League, dos FA Cup, cuatro EFL Cup, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.
Su estilo de riesgo calculado se convirtió en referencia mundial. Tres Guantes de Oro de la Premier League, presencia en el equipo del año de la PFA en dos ocasiones y el premio The Best al mejor portero en 2023 certifican algo evidente: redefinió la posición.
Rodri, el metrónomo que acabó con el Balón de Oro
Rodri llegó en 2019 con una etiqueta clara: heredero de Fernandinho. No lo tuvo fácil. El ritmo de la Premier League le exigió una adaptación dura, pero Guardiola se empeñó en pulirlo.
El resultado fue un mediocentro total. Con el técnico catalán, el español sumó 298 partidos, 28 goles, 32 asistencias y una colección de títulos: cuatro Premier League, una Champions League, dos FA Cup, tres EFL Cup, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes.
En 2023 escribió su nombre en la historia del club con el gol decisivo en la final de la Champions League que completó el triplete. Un año después, en 2024, se convirtió en el primer jugador de Manchester City en ganar el Balón de Oro, y en el primer futbolista de la Premier League que lo levantaba desde 2008. El mediocentro de Guardiola, convertido en el mejor del mundo.
Erling Haaland, la máquina de goles que rompió los registros
El impacto de Erling Haaland en Manchester City fue inmediato y brutal. Fichado en 2022 desde Borussia Dortmund por 55 millones de libras, el noruego convirtió cada área rival en un territorio de demolición.
En su primera temporada marcó 36 goles en Premier League y 52 en todas las competiciones. Con esa avalancha se llevó la Bota de Oro europea, el premio al Jugador del Año de la UEFA, el PFA Player of the Year y el galardón a mejor jugador de la Premier League. Ese curso ayudó a completar el triplete y a conquistar la primera Champions League de la historia del club.
No se detuvo ahí. En la campaña siguiente firmó 38 tantos, 27 de ellos en liga, para encadenar la cuarta Premier League consecutiva. En 2024-25 añadió otros 34 goles a su cuenta. Bajo Guardiola, acumuló 198 apariciones, 162 goles, 35 asistencias, dos Premier League, una Champions League, dos FA Cup, una EFL Cup y una Supercopa de Europa. Y una ristra de premios individuales que lo sitúan como el nueve dominante de su generación.
Phil Foden, el niño del club que se hizo grande con Pep
Phil Foden es la apuesta más personal de Guardiola. Debutó con 17 años en 2019, cuando muchos pedían una cesión para que tuviera minutos. El técnico se plantó: se quedaba, iba a aprender en casa.
La decisión cambió una carrera. Foden ha disputado 368 partidos con el City, 110 goles, 68 asistencias y un palmarés que asusta para su edad: seis Premier League, una Champions League, dos FA Cup, cinco EFL Cup, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes bajo la dirección de Pep.
Su consagración llegó en la temporada 2023-24, cuando asumió el vacío dejado por la lesión del Balón de Oro Rodri y firmó su mejor curso: 19 goles y ocho asistencias desde el centro del campo, rumbo a un cuarto título liguero consecutivo. Ese rendimiento le valió el premio al Jugador del Año. Aunque después le ha costado mantener ese nivel, el club le blindó con un contrato de cuatro años en mayo. El chico de la casa, convertido en bandera de una era.
John Stones, el defensa que jugaba como centrocampista
En un equipo donde la línea defensiva fue un laboratorio constante —cuatro centrales, laterales invertidos, carrileros—, John Stones se convirtió en la excepción fija.
Su salida de balón, su serenidad y su capacidad para interpretar distintos registros lo convirtieron en indiscutible para Guardiola en el eje de la zaga. Con 294 apariciones, 19 goles, nueve asistencias y un palmarés que incluye seis Premier League, una Champions League, dos FA Cup, tres EFL Cup, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes, su influencia va más allá de las cifras.
Su actuación como mediocentro sorpresa en la final de la Champions League de 2023, donde su propio entrenador lo calificó como “el mejor con diferencia”, simboliza a la perfección la visión de Pep: defensas que piensan como centrocampistas, centrocampistas que piensan como directores de orquesta.
Guardiola se despide dejando títulos, récords y una identidad reconocible. Pero, sobre todo, deja futbolistas transformados. Sterling, Gundogan, Walker, Silva, Ederson, Rodri, Haaland, Foden, Stones y el resto de su guardia pretoriana no son solo nombres en una alineación: son capítulos de una misma historia.
La pregunta, ahora, no es qué ha sido Manchester City con Pep. La verdadera incógnita es quién se atreverá a escribir el siguiente capítulo después de una década así.






