El efecto dominó de Rodri en el sueño de Tchouameni para el United
El verano de Manchester United tenía un nombre subrayado en rojo en la lista de deseos: Aurelien Tchouameni. El francés lleva meses siendo el objetivo soñado para apuntalar el centro del campo, pero el tablero europeo se ha movido y el plan de Old Trafford empieza a tambalearse.
Todo gira en torno a otro mediocentro: Rodri. Real Madrid lleva tiempo sondeando al campeón del mundo de Manchester City, adelantándose a la aparición de Barcelona en la puja. La irrupción del club azulgrana, con una oferta formal por el internacional español, amenaza con cerrar de golpe cualquier resquicio para que Tchouameni abandone el Bernabéu.
Rodri tiene sobre la mesa una propuesta de renovación con City, pero ya dejó claro en el pasado que no descarta volver a España. Ahora, según las últimas informaciones, se inclina por vestir la camiseta del Camp Nou antes que ponerse a las órdenes de José Mourinho. Y en Manchester, el City no bloqueará su salida si llega una propuesta que refleje su verdadero valor.
La primera tentativa de Barcelona, eso sí, se quedó muy corta. El conjunto catalán ofreció 45 millones de euros más variables, una cifra muy alejada de la tasación que manejan en el Etihad, donde esperan ingresar más de 60 millones de libras por su pieza clave en la medular. Una diferencia abismal para un futbolista que ha sido el metrónomo del equipo de Pep Guardiola.
Mientras tanto, en la otra mitad de la ciudad, el United observa de reojo. El club de Old Trafford lleva tiempo siguiendo a Tchouameni. Su interés se hizo público en abril, cuando se supo que la dirección deportiva había realizado comprobaciones de carácter y entorno sobre el francés de 26 años. El mensaje interno era claro: si se abre una ventana para ficharlo, el United entrará en escena.
El problema es que en Madrid no quieren ni oír hablar de una venta. Tchouameni ha alcanzado un acuerdo para renovar por cinco temporadas con el club blanco. No hay intención de desprenderse de un mediocentro que encaja en el presente y en el futuro del proyecto. La ausencia de un anuncio oficial ha alimentado rumores y especulaciones, pero en los despachos del Bernabéu el mensaje sigue siendo de firmeza.
Y ahí entra Rodri. Si el Madrid lograra cerrar al español, el escenario podría cambiar. Sin embargo, con Barcelona presionando y City exigiendo una cifra muy elevada, el fichaje se complica. Cada paso que acerca a Rodri al Camp Nou aleja a Tchouameni de cualquier salida. En este contexto, las opciones del United se desvanecen.
Para el club inglés, el golpe tiene doble filo. Barcelona ya había dejado una herida reciente al decidir no ejecutar la opción de compra sobre Marcus Rashford tras su cesión de la temporada pasada. Los azulgranas se negaron a pagar los 26 millones de libras fijados, y el United perdió una oportunidad evidente de hacer caja en un mercado en el que necesita liquidez para seguir reforzándose.
La planificación en Old Trafford, mientras tanto, sigue abierta. El club ya ha invertido 85 millones en dos centrocampistas, Andrey Santos y Youri Tielemans, fichados el mes pasado para darle otro aire a la sala de máquinas. Con Mason Mount y Kobbie Mainoo también en la rotación, Michael Carrick dispone ahora de cuatro mediocentros de nivel para dos puestos.
En los despachos aún se debate si tiene sentido lanzarse a por un tercer refuerzo para la medular o si la plantilla está, en esa zona, razonablemente cubierta. El nombre de Tchouameni continúa en la lista, pero más como un sueño que como una opción real.
Todo apunta a que el próximo gran movimiento de poder en el centro del campo europeo no tendrá como protagonista al United. La cuestión es cuánto puede permitirse esperar un club que lleva años buscando, sin éxito, a su mediocentro dominante.






