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La extraña trayectoria de Joshua Brenet: de Hoffenheim a Curaçao

La extraña vuelta de Jürgen Brenet: del banquillo de Nagelsmann a verdugo posible de Alemania

Curaçao llega a este Mundial como una rareza futbolística: una isla diminuta, un país con apenas presencia histórica en las grandes citas, pero con una selección construida casi por completo en los barrios y academias de los Países Bajos. De los 26 jugadores convocados, solo uno nació en la isla. Se trata de Tahith Chong, el rostro más reconocible de un equipo cuya columna vertebral se formó lejos del Caribe, entre canteras europeas y trayectorias errantes.

Chong, que dio el salto al profesionalismo con el Manchester United y llegó a disputar 16 partidos oficiales con el gigante inglés antes de un paso discreto por el Werder Bremen en 2021, es hoy centrocampista del Sheffield United. No está solo en su vínculo con el fútbol alemán. En esta selección de Curaçao aparecen hasta seis futbolistas con pasado en la Bundesliga o sus categorías inferiores: Gervane Kastaneer (ex 1. FC Kaiserslautern), Riechedly Bazoer (ex VfL Wolfsburg), Roshon van Eijma (ex Preußen Münster) y dos nombres con historia en TSG Hoffenheim: Jürgen Locadia y, sobre todo, Joshua Brenet.

El fichaje que se torció en Hoffenheim

El caso de Brenet resume mejor que ningún otro la delgada línea entre promesa consolidada y carrera a la deriva. Lateral derecho, potente, con recorrido, se marchó de PSV Eindhoven a TSG Hoffenheim en 2018 por 3,5 millones de euros. No era un desconocido: tres veces campeón de la Eredivisie, internacional con la selección absoluta de Países Bajos en dos ocasiones, un perfil que encajaba en el proyecto de un joven entrenador en auge, Julian Nagelsmann.

El guion, sin embargo, se rompió muy rápido. Brenet arrancó su etapa en Alemania desde el banquillo en los primeros partidos de Bundesliga. La paciencia del técnico se puso a prueba antes incluso del estreno en la Champions League. En la previa del debut europeo ante Shakhtar Donetsk, el lateral se saltó una sesión de vídeo. Nagelsmann reaccionó de inmediato: fuera de la convocatoria para el histórico primer encuentro del club en la máxima competición continental.

El entrenador terminó readmitiéndolo, pero la confianza ya no volvió a ser la misma. Brenet empezó a aparecer solo a ráfagas, sin continuidad, sin asentarse en el once. Con la marcha de Nagelsmann, la situación empeoró. Su sucesor, Alfred Schreuder —hoy asistente del propio seleccionador alemán en la DFB—, dejó de contar con él por completo. Más tarde, Sebastian Hoeneß lo relegó al segundo equipo, en la Regionalliga Südwest, la cuarta categoría del fútbol alemán.

Para entonces, el problema ya no era solo deportivo. Llegadas tarde, episodios de indisciplina, un rastro de desconfianza que espantaba posibles compradores. Hoffenheim no encontraba salida para un jugador que se había convertido en un lastre. Solo en 2022, con el contrato expirando, Brenet pudo marcharse libre a Twente Enschede.

Renacer en el campo, autodestrucción fuera de él

En Twente, el balón volvió a hablar a su favor. Minutos, buenas actuaciones, sensación de haber encontrado por fin un lugar para relanzar la carrera. Pero el giro positivo duró poco. Fuera del césped, Brenet se disparó en el pie.

En enero de 2023, fue sorprendido conduciendo sin carné en dos ocasiones en apenas dos semanas. Ya había perdido la licencia en 2020 tras un episodio de conducción bajo los efectos del alcohol. El historial pesaba. El caso llegó a los tribunales.

El juez fue contundente. Subrayó la falta de respeto a la autoridad y utilizó una imagen dura para un futbolista profesional: seguir jugando después de ver la tarjeta roja. La sentencia, dictada en 2024, fue clara: un mes de prisión. El contexto no ayudaba. En 2021, Brenet ya había recibido una condena suspendida que incluía multa y trabajos comunitarios por violencia doméstica.

La pena de cárcel por conducir sin permiso se transformó posteriormente en servicios comunitarios tras el recurso. Pero para Twente, la línea ya se había cruzado. El club decidió rescindir su contrato.

De Qatar a Escocia y Turquía, con Curaçao como tabla de salvación

Sin hueco en Países Bajos, Brenet buscó refugio en destinos lejanos. Firmó por Al-Rayyan, en Qatar. Apenas jugó seis partidos en la temporada 2024/25. La aventura duró poco. En otoño se marchó a Livingston FC, en Escocia, y en la segunda mitad del curso recaló en Kayserispor, en Turquía. Tres clubes en menos de un año. Un viaje que habla de urgencia, de búsqueda, de supervivencia profesional.

En paralelo, se abría otra puerta. A pesar de su pasado con las selecciones inferiores de Países Bajos y su debut con la absoluta en la fase de clasificación para el Mundial de 2016, Brenet recibió el visto bueno de la FIFA para cambiar de federación y defender los colores de Curaçao, el país de sus padres.

Desde su debut con la isla en 2024, su impacto ha sido inmediato: seis goles en 17 partidos. Cifras notables para un lateral. En el último amistoso antes del Mundial, ante Aruba, arrancó como lateral derecho y volvió a marcar. Señal de que, al menos sobre el césped, su influencia crece.

Cita con Alemania… y con el pasado

El domingo, a las 19:00, Curaçao debutará en el Mundial frente a Alemania. Para muchos será el estreno de una selección exótica, un equipo con acento neerlandés y alma caribeña. Para Joshua Brenet, el partido tiene otro peso. Al otro lado del banquillo se sentarán Julian Nagelsmann y Alfred Schreuder, los mismos técnicos que marcaron el punto de inflexión en su carrera en Hoffenheim.

Curaçao llega sin el cartel de favorita, pero con una generación que ha aprendido a vivir en la periferia del gran fútbol europeo. Jugadores como Chong, Locadia, Bazoer o el propio Brenet conocen los focos, los vestuarios exigentes, las segundas oportunidades.

Para el lateral de 32 años, la cita va más allá de los tres puntos. Es la posibilidad de reescribir, aunque sea por 90 minutos, una historia llena de talento, tropiezos y segundas oportunidades. Y de hacerlo precisamente ante quienes, en su día, dejaron de creer en él.

La extraña trayectoria de Joshua Brenet: de Hoffenheim a Curaçao