FC Barcelona considera a Vangelis Pavlidis como Plan C
El mercado se le está atragantando al FC Barcelona en una posición clave: el nueve. Las primeras opciones se complican, los teléfonos echan humo y, mientras las puertas se cierran, desde Portugal aparece un nombre que en el club conocen demasiado bien: Vangelis Pavlidis.
Según Cadena SER, el delantero de SL Benfica se ha colado en la lista de alternativas para reforzar la delantera azulgrana. No es la primera idea. Ni la segunda. Pero es, sobre todo, un futbolista contrastado, con cifras de élite y un recuerdo muy reciente en la memoria del barcelonismo.
Álvarez intocable, Kroupi bloqueado
La hoja de ruta del Barça era clara: un nueve de primer nivel para dar un salto inmediato. El objetivo prioritario, Julian Álvarez, pertenece al Atlético de Madrid y ahí empiezan los problemas. En el Metropolitano han cerrado filas: no se vende. Las primeras aproximaciones desde Barcelona han chocado con un “no” rotundo y sin matices.
Cuando esa vía se endureció, la dirección deportiva giró la mirada hacia la Premier League. Eli Junior Kroupi, talento joven del Bournemouth, aparecía como apuesta de futuro. Tampoco hubo fisuras en Inglaterra: el club inglés considera al delantero de 20 años intransferible y se niega a abrir siquiera una negociación para este verano.
Con los dos caminos bloqueados, el escenario cambió. El Barça necesitaba un nombre realista, con gol inmediato y sin la etiqueta de “fichaje imposible”. Ahí entra Pavlidis.
Pavlidis, el “Plan C” que garantiza gol
A sus 27 años, Vangelis Pavlidis llega de firmar una temporada de delantero grande en SL Benfica. No es una promesa, es una certeza. En la Primeira Liga terminó como máximo goleador del campeonato: 22 tantos en 33 partidos de liga. Regularidad pura.
Su impacto no se quedó en el torneo doméstico. Sumando todas las competiciones, el griego cerró el curso con 30 goles en 53 encuentros. Un registro que lo coloca entre los arietes más fiables del continente, lejos del foco mediático de las grandes ligas, pero muy cerca de la élite en números.
Para el Barça, su perfil ofrece algo que Kroupi no puede dar todavía: experiencia y madurez competitiva. No es un fichaje de laboratorio ni un proyecto a cinco años. Es un nueve hecho, con colmillo, que sabe vivir en el área y que ya ha demostrado que puede castigar a defensas de máximo nivel.
Y en el Camp Nou lo saben de primera mano.
La noche de Lisboa que el Barça no olvida
El nombre de Pavlidis no aparece de la nada en las oficinas del club. Tiene una noche marcada en rojo en la historia reciente azulgrana. Enero de 2025, Estádio da Luz, fase de grupos de la Champions League. Un partido loco, un marcador de videojuego y un protagonista absoluto.
En apenas media hora, Pavlidis desarmó a la zaga del Barça con una voracidad implacable. Hat-trick en la primera parte, 30 minutos de tormenta. Desmarques agresivos, definición fría, sensación constante de peligro. El duelo terminó en un 5-4 caótico, pero la huella del griego fue imborrable.
Aquel triplete, uno de los más rápidos desde el inicio de un partido en la historia de la Champions League, quedó grabado en la retina de los técnicos y dirigentes culés. No hacía falta un informe extenso: ya lo habían sufrido en carne propia.
Ahora, mientras se valoran opciones y escenarios, esa exhibición en Lisboa vuelve a la mesa. Un delantero que ya ha demostrado que puede castigar al Barça, ahora aparece como posible solución para el propio Barça.
Un nombre en la recámara… de momento
Pese a todo, en el club mantienen el foco en Julian Álvarez. El argentino sigue siendo la prioridad deportiva, por más que el Atlético se mantenga firme. La apuesta principal no se ha movido.
Pavlidis, hoy, es una alternativa seria, estudiada y con argumentos, pero no encabeza la lista. Es el “Plan C” que empieza a ganar peso cada día que las negociaciones por los objetivos preferentes se enquistan.
La pregunta es cuánto tiempo podrá el Barça permitirse esperar a un “no” constante antes de girar el timón hacia un delantero que ya ha demostrado que, si le dan la oportunidad, no perdona.






