Franco Mastantuono: cesión a Fiorentina para relanzar su carrera
Franco Mastantuono necesitaba aire. Y lo ha encontrado en Florencia. El joven argentino de Real Madrid jugará en Fiorentina cedido por una temporada, según confirmaron ambos clubes este viernes, en un movimiento que busca devolverle continuidad y confianza a uno de los talentos más comentados de su generación.
Hace poco más de un año su nombre encendía subastas. Madrid se adelantó a Paris Saint-Germain y cerró su fichaje desde River Plate en junio de 2025, atándolo con un contrato de seis años y presentándolo como una apuesta de futuro. Hoy, el plan se ajusta: mismo proyecto, otra estación.
De joya precoz en River a reto en Europa
Mastantuono no llegó a la élite por casualidad. Debutó con el primer equipo de River con apenas 16 años y, en un salto vertiginoso, se convirtió en el jugador más joven en vestir la camiseta de la selección absoluta de Argentina en junio de 2025. Un ascenso que lo situó en el radar de todos.
Madrid se movió rápido. Lo llevó al Santiago Bernabéu como un fichaje estratégico, pensando en el medio plazo. Extremo zurdo, 18 años, desborde y personalidad. El perfil encajaba. La adaptación, no tanto.
La temporada pasada, Mastantuono disputó 35 partidos entre LaLiga, Champions League, Copa del Rey y Supercopa de España. Tres goles, minutos repartidos, protagonismo menguante. Empezó el curso con presencia, pero fue perdiendo espacio a medida que aumentaba la exigencia competitiva. El impacto no terminó de llegar y la consecuencia fue dura: se quedó fuera de la lista de Argentina para el Mundial.
Un paso atrás para tomar impulso
El propio jugador asumió el cambio como una oportunidad. “Es un día especial para mí. Estaba ilusionado con venir al club… Es un equipo con mucha historia”, declaró este viernes en su presentación con Fiorentina. No son palabras huecas: el contexto importa.
Florencia le ofrece algo que en Madrid se volvió escaso en los últimos meses: minutos. Serie A, un club con tradición, menos foco que el Bernabéu pero suficiente presión como para medir su carácter. La cesión está pactada hasta el 30 de junio de 2027, un periodo amplio para madurar, corregir y volver más hecho.
Para Fiorentina, el movimiento es claro: incorporan a un internacional argentino de 18 años, formado en River y pulido, aunque a medias, en la exigencia del Real Madrid. Para el jugador, el mensaje es aún más nítido: ya no basta con la etiqueta de promesa, toca sostenerla cada fin de semana.
El desafío en Florencia
Mastantuono llega a una liga que castiga la ingenuidad táctica y premia la inteligencia sin balón. Tendrá que aprender rápido. En River mandaba el instinto; en Madrid, la competencia interna lo empujó al límite; en Fiorentina, su reto será convertirse en pieza fiable, no solo en destello ocasional.
Su última temporada ofrece un dato revelador: 35 apariciones, pero con peso decreciente a medida que avanzaba el curso. Esa curva descendente explica por qué en Argentina optaron por otros perfiles para el Mundial. La cesión intenta corregir precisamente eso: continuidad, regularidad, impacto.
Madrid, mientras tanto, observa. No suelta al jugador, lo presta. Señal inequívoca de que sigue creyendo en su techo. Si responde en Italia, volverá al Bernabéu con otro estatus. Si no, la Serie A puede convertirse en el lugar donde redefina su carrera lejos del foco blanco.
Por ahora, la historia se escribe en violeta. Mastantuono cambia el ruido del Bernabéu por el eco del Artemio Franchi. El talento ya lo mostró; ahora le toca demostrar si está listo para convertir promesas en hechos en uno de los escenarios más exigentes para un joven que no puede permitirse otra temporada de paso discreto.






