Getafe pierde a Christantus Uche por lesión
El verano de Getafe se ha torcido en un solo lance. Una entrada a destiempo, un grito, la camilla. Y una noticia devastadora: Christantus Uche se perderá toda la temporada 2026/27 de LaLiga por una grave lesión de rodilla.
El centrocampista nigeriano, de 23 años, cayó lesionado en el amistoso de pretemporada frente a AS Monaco el jueves, en un partido que debía servir para afinar detalles y terminó dejando una herida profunda en el proyecto de José Bordalás. La acción que lo cambió todo llegó tras una dura entrada del defensa Christian Mawissa. El árbitro no dudó: roja directa. Pero el castigo más duro no fue para el jugador del equipo monegasco.
Uche abandonó el campo en camilla, con gestos de dolor que ya encendieron todas las alarmas. Las primeras exploraciones hablaron de una fuerte contusión. Había esperanza. Pero duró poco.
Las pruebas posteriores ofrecieron un diagnóstico mucho más sombrío. La resonancia magnética confirmó múltiples desgarros en los ligamentos y el menisco de su rodilla derecha. Palabras que, para cualquier futbolista, suenan a parón largo, incertidumbre y reconstrucción.
El mediocentro será operado en los próximos días y después le espera un largo proceso de rehabilitación. Su temporada ha terminado antes de empezar.
Para Getafe, el golpe es enorme. Uche regresaba este verano tras su cesión en Crystal Palace con la ambición de ganarse un lugar importante en el once de Bordalás, de asentarse por fin en LaLiga como pieza clave en el centro del campo. El plan se derrumba de golpe y obliga al técnico a replantear su estructura antes incluso de la primera jornada.
No solo pierde el club. También la selección nigeriana. El internacional de los Super Eagles se perderá los próximos partidos de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2027, una ausencia que reduce opciones en una zona del campo donde su energía y despliegue habían empezado a ganar peso.
Un amistoso de verano, una entrada imprudente y una temporada entera por delante que Uche tendrá que vivir desde la banda. El desafío, ahora, ya no es ganarse un puesto, sino volver a ser el mismo futbolista cuando la rodilla se lo permita. Y ahí empieza otra clase de competición.






