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Hansi Flick y su futuro en el Barça: contrato hasta 2028

Hansi Flick apenas tuvo tiempo de asimilarlo. Entre sesiones de vídeo, planificación de entrenamientos y la Liga ya en el bolsillo, el técnico alemán se encontró de golpe con un nuevo escenario: seguirá en el banquillo del Barça hasta 2028, con un año opcional sobre la mesa.

“¿Esto se ha anunciado? Lo siento, pero he tenido muchas cosas en la cabeza”, admitió ante los periodistas, reflejando el ritmo frenético de estos días. Aun así, el mensaje fue claro: gratitud y ambición. “Estoy muy agradecido al club por la oportunidad de entrenar hasta 2028. El club tiene derecho a rescindir, y yo también. Ese año opcional ya lo hablaremos más adelante”.

El acuerdo se ha cerrado deprisa, pero en la mente de Flick hay una certeza que pesa más que cualquier firma: siente que ha encontrado su sitio. “En los últimos días se me ha hecho evidente que estoy en el lugar adecuado. Ahora toca seguir ganando e intentar otra vez conquistar la Champions League. Estoy muy agradecido al club por la confianza”, remarcó.

Título en el bolsillo, récord en la mira

El Barça domina la Liga con una ventaja de 14 puntos. Título asegurado, presión liberada. Pero Flick no está dispuesto a convertir las tres últimas jornadas en un paseo de celebración. El listón, insiste, sigue subiendo.

“El objetivo ahora es llegar a los 100 puntos, y para eso tenemos que ganar los tres partidos que quedan y jugar bien”, subrayó antes del viaje para enfrentarse al Alavés.

Nada de rotaciones simbólicas, nada de bajar el ritmo. El técnico ha marcado un reto numérico y futbolístico: cerrar el campeonato con una cifra histórica y con sensaciones de equipo que no se conforma. El mensaje, hacia dentro, es evidente: la temporada no termina hasta el último minuto del último partido.

Un vestuario con varios jefes

El camino hasta aquí no ha sido lineal. El propio Flick lo reconoce cuando se detiene a hablar de liderazgo y carácter dentro del vestuario. No hay una sola voz que mande, sino varios perfiles que sostienen al equipo en momentos distintos.

“Tenemos diferentes tipos de líderes”, explicó. Y empezó por uno que ni siquiera está aún de vuelta en los terrenos de juego, pero ya marca el tono en la Ciudad Deportiva: “Está Gavi, que desde que ha vuelto a los entrenamientos ha elevado el nivel de las sesiones; es el corazón del equipo”.

A su lado, otro faro, pero de otra naturaleza. “Está Pedri, un líder con el balón”, resumió Flick, señalando a ese futbolista que ordena partidos enteros con la pelota pegada al pie. El técnico también incluyó en esa lista a Eric García y a los capitanes: “Y los capitanes, como Frenkie (de Jong), Ronald (Araujo), Raphinha”, añadió, dibujando un mapa claro de jerarquías internas.

No se trata solo de brazaletes, sino de comportamientos diarios. De intensidad en los entrenos, de cómo se gestiona la presión, de quién sostiene al grupo cuando el calendario aprieta y las bajas se acumulan.

Una temporada marcada por las bajas… y por la respuesta

Porque si algo ha condicionado el año del Barça han sido las lesiones. Flick no lo esconde. Al contrario, lo coloca en el centro de su análisis cuando habla del mérito de lo conseguido.

“Lo primero que tenemos que hacer es hacer feliz a la gente. Y estoy orgulloso de eso, y se lo he dicho a los jugadores porque ha sido una temporada difícil por las lesiones”, reconoció. La lista de ausencias en momentos clave habla por sí sola: “Ha habido jugadores importantes que no han estado disponibles en determinados momentos, como Lamine (Yamal), Pedri, Raphinha, Frenkie”.

Pese a ese panorama, el equipo ha crecido. Sobre todo en el tramo final. “Es increíble la temporada que hemos hecho y cómo hemos mejorado en los últimos dos meses en ataque y en defensa”, valoró el alemán. Los números lo respaldan: el Barça ha encajado menos que nadie. “Hemos sido el equipo que menos goles ha recibido, y nadie esperaba eso”, remató, con una mezcla de satisfacción y desafío.

El nuevo contrato le da tiempo. El vestuario, talento y carácter. La Liga ya está en la vitrina y el listón defensivo, por las nubes. Ahora la cuestión es otra: si este Barça que apunta a los 100 puntos será también el que vuelva a mirar de frente a la Champions League.