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Inglaterra enfrenta a México con dudas en el lateral derecho

Inglaterra viaja hacia el México City Stadium con una duda que no se despeja y que, a estas alturas del torneo, ya roza la obsesión: ¿quién va a ser el lateral derecho de Thomas Tuchel en el cruce de octavos ante México?

El contexto no ayuda. El horario tampoco: 1 de la madrugada, hora británica, para meterse en la guarida de uno de los anfitriones del Mundial, invicto y sin haber encajado un solo gol. Y con una Inglaterra que llega tras un 2-1 agónico frente a RD Congo en dieciseisavos, resuelto a última hora por el de casi siempre, Harry Kane, pero que dejó más dudas que certezas.

Una cadena de lesiones y una convocatoria bajo la lupa

Tuchel perdió a Tino Livramento antes de que el balón echara a rodar en Norteamérica. Después, ya con el torneo en marcha, cayeron Reece James y Jarell Quansah. Y ahora, según los informes de este domingo, Djed Spence, titular ante Congo, también es duda para enfrentarse a México.

Demasiado para una sola posición. Demasiado para no mirar hacia atrás y revisar decisiones.

La más señalada: dejar fuera de la lista a Trent Alexander-Arnold, antiguo compañero de Quansah en Liverpool y hoy en el Real Madrid. Una ausencia que ha alimentado el debate desde el día de la convocatoria y que vuelve a primer plano con cada contratiempo físico en el lateral.

Chris Waddle, miembro de aquella Inglaterra que alcanzó las semifinales del Mundial de 1990, no carga contra Tuchel por esa decisión, pero sí apunta al origen del problema.

“Alexander-Arnold jugó 30 partidos la temporada pasada y no completó suficientes encuentros, así que no diría que fue un error dejarle fuera”, argumenta. Para él, el foco está en otra parte: “Sabíamos que Reece James es un jugador top, pero siempre está lesionado, igual que Tino Livramento. Cuando miras la convocatoria, enseguida tienes que poner un interrogante sobre sus lesiones”.

El diagnóstico es claro: “Quizá llevar a dos laterales derechos que se lesionan constantemente era un riesgo, y el seleccionador probablemente debería haberlo valorado. Como futbolistas, su calidad es indiscutible, pero su historial de lesiones era una alerta roja para mí”.

La propuesta Waddle: un viejo capitán para un nuevo problema

Con el carrusel de bajas, Waddle se aleja del debate Alexander-Arnold y señala en otra dirección. Hacia otro símbolo de Liverpool. Hacia Jordan Henderson.

Su planteamiento rompe el molde clásico del lateral que sube y baja la banda, pero encaja con el plan de partido que él imagina para esta Inglaterra: una selección que domina la posesión y que, salvo ante gigantes como Francia, España o Argentina, rara vez sufre un asedio sostenido.

“Con la forma en la que jugamos, dominamos los partidos”, explica. “Contra los equipos a los que nos enfrentamos ahora, podría jugar Jordan Henderson como lateral derecho”.

Su razonamiento es sencillo y directo: los rivales, salvo excepciones, esperan atrás y salen a la contra. No buscan un intercambio de golpes permanente. “Dime quién tiene un gran extremo o quién va al ataque de verdad contra Inglaterra. Es todo contragolpe, así que casi que te compensa tener un pasador ahí atrás. No hay razón para que Jordan Henderson no pueda jugar de lateral derecho”.

La idea suena atrevida por el contexto: Henderson apenas ha disputado seis minutos en todo el Mundial. Pasar de ese rol residual a titular en un cruce a vida o muerte contra una selección perfecta hasta ahora en resultados y goles encajados sería un giro brusco. Pero la emergencia en el lateral derecho también lo es.

Rice, Eze, Anderson: mover piezas para encontrar fluidez

Tuchel ya mostró en el 2-1 ante RD Congo que no le tiembla el pulso a la hora de recolocar piezas. Declan Rice terminó el encuentro actuando como lateral derecho. Un parche que, a ojos de Waddle, puede convertirse en recurso real.

“Si miras el resto de la plantilla, sé que ha puesto a Jarell Quansah ahí, pero ¿por qué no usar a un centrocampista?”, plantea. Su dibujo alternativo es muy concreto: Rice al lateral derecho y más creatividad por dentro.

Ahí entran Eberechi Eze y Elliot Anderson. Waddle los imagina compartiendo el eje del campo, con una consigna clara: arriesgar con el balón. “Pon a Eberechi Eze junto a Elliot Anderson y diles: ‘quiero que paséis. Si veis un pase de 30, 40 o 50 metros, quiero que lo intentéis’. Así vamos a marcar más goles y meter a los extremos en el partido”.

Su crítica al actual funcionamiento del centro del campo inglés es tan sencilla como contundente: demasiada similitud, muy poco filo. “Ahora mismo tienes dos centrocampistas que son exactamente iguales, y todo son pases de 10 metros. Cuando el balón por fin llega a la banda, ya es tarde”.

Para él, Inglaterra necesita en la medular a alguien valiente, que pida la pelota y la distribuya en largo. Y, a partir de ahí, encajar el resto.

“Personalmente, yo pondría a Jordan Henderson de lateral derecho”, insiste. “Es bueno con el balón y es económico. No tiene que volar por la banda o lanzarse al ataque. Solo queremos a alguien que pueda jugar como lateral, recibir, controlar y pasar, porque todavía no he visto a ningún equipo ir a por Inglaterra a toda máquina”.

Un cruce, un agujero y una decisión

Tuchel se encuentra ahora ante un escenario incómodo: sin laterales derechos naturales sanos, con un veterano casi inédito en el torneo y con la opción de seguir tirando de centrocampistas reconvertidos.

México llega perfecto, sin goles en contra, con el impulso de ser anfitrión y el respaldo de un estadio que no perdona la duda. Inglaterra, en cambio, aterriza con el billete a octavos en el bolsillo gracias a Harry Kane, pero con una pregunta abierta que ya marca la previa del partido.

¿Parche conservador con Rice, apuesta valiente por Henderson o nuevo giro táctico en el costado derecho?

La respuesta no solo condicionará el once. Puede marcar el destino de Inglaterra en este Mundial.