James Ward-Prowse regresa a Southampton: el excapitán vuelve a casa
Southampton ha cerrado el círculo. James Ward-Prowse, el niño que entró en la academia con ocho años y se marchó entre lágrimas en 2023, vuelve a St Mary's procedente de West Ham United en un traspaso que ronda el millón de libras y con un contrato de dos temporadas.
Tiene 31 años, 11 internacionalidades con Inglaterra y un apellido grabado en la historia reciente del club. Pero, sobre todo, vuelve alguien que siempre habló de Southampton como “casa”.
“Se siente un poco surrealista”, reconoció Ward-Prowse. “Los últimos días han sido bastante intensos, pero estoy encantado de estar de vuelta, y volver a vestir el rojo y blanco es realmente especial”.
No es una frase hecha: el centrocampista creció en la ciudad deportiva, subió peldaño a peldaño y acabó disputando 410 partidos con el primer equipo antes de marcharse.
Un francotirador a balón parado
En su primera etapa en los Saints, Ward-Prowse firmó 55 goles y 52 asistencias. Diecisiete de esos tantos llegaron de falta directa en la Premier League, una cifra que lo dejó a solo uno del récord histórico de David Beckham (18). Cada golpeo suyo sobre el balón parado convertía una infracción lejana en una ocasión real.
Su salida en 2023 rumbo a West Ham abrió un nuevo capítulo. En el club londinense sumó 75 partidos oficiales, aportando experiencia y balón parado a un vestuario en plena reconstrucción. Entre medias, dos cesiones para mantener ritmo y protagonismo: primero a Nottingham Forest y, la pasada temporada, a Burnley, donde disputó 14 encuentros.
Ahora, el viaje da la vuelta.
El regreso del líder
Ward-Prowse no es solo estadística. Fue capitán, referencia del vestuario y símbolo de una generación que vio a Southampton asentarse en la élite. “Es el lugar al que llamo hogar, obviamente, después de haber pasado por la academia desde los ocho años”, explicó. “Fue un viaje increíble hasta el momento en que me fui, pero casa es un lugar especial y siempre lo tuve en la parte de atrás de la cabeza como un sitio en el que quería estar”.
Esa idea ha terminado pesando más que cualquier otra cosa. El club necesitaba un rostro reconocible para impulsar el proyecto; el jugador buscaba precisamente ese retorno emocional. Las piezas encajaron.
Con 31 años, llega en plena madurez futbolística, con el poso de la Premier League y el escaparate de la selección inglesa, en la que ha marcado dos goles en 11 apariciones. No es el canterano que debutó tímido en St Mary’s; es un veterano que conoce la presión, los descensos, las luchas por Europa y el foco internacional.
“Estoy hoy aquí muy ilusionado y con ganas del reto que viene”, remató Ward-Prowse.
Reto es la palabra clave. Porque su vuelta no es un homenaje ni un gesto nostálgico. Es una apuesta para que el jugador que se marchó como capitán lidere, de nuevo, el siguiente capítulo de Southampton.





