Kyogo y su difícil etapa en Birmingham City: un fichaje que decepciona
Sobre el papel, era un golpe maestro. Un delantero con 85 goles en 165 partidos con Celtic, protagonista en noches de Champions, aterrizando en un recién ascendido del Championship dispuesto a agitar la categoría. Kyogo llegaba a Birmingham City con el cartel de estrella y la promesa de formar una dupla letal con Jay Stansfield en St Andrew’s.
Nada de eso ocurrió.
El japonés, de 31 años, nunca encontró el ritmo. Arrancó la temporada a trompicones, sin chispa, sin ese instinto afilado que lo convirtió en ídolo en Glasgow. Ese inicio frío le robó confianza, le cortó el impulso y lo dejó atrapado en una espiral de dudas de la que jamás salió. El balance es demoledor para un ‘9’ de su peso: un solo gol en liga antes de que una operación en un hombro maltrecho desde hace tiempo pusiera fin anticipado a su curso.
“No puedo creer que no funcione”
Quienes lo han visto brillar en Celtic se rascan la cabeza. Entre ellos, un ex de la casa. Morrison, antiguo jugador del Birmingham, no esconde su sorpresa al analizar el caso de Kyogo, ahora en pleno torbellino de rumores sobre una posible salida.
“No puedo creer por qué no está funcionando porque en Celtic sus movimientos, las ocasiones y los goles que marcaba eran fantásticos”, explicó en declaraciones a GOAL, en colaboración con Freebets.com. Para él, las oportunidades han estado ahí, incluso en el Championship: “Estaba teniendo ocasiones en Birmingham City, pero simplemente no las estaba metiendo, y eso puede pasar. Es un jugador falto de confianza y no le ha salido bien”.
La ética de trabajo del japonés no está en duda. Ahí, Morrison es claro: el esfuerzo está, la entrega también. Pero en la posición más cruel del campo, eso no basta. “Su ética de trabajo es fantástica, pero tienes que tener algo más cuando eres un número nueve. Tienes que marcar goles y estaba teniendo oportunidades, pero se estaba precipitando”.
El excentrocampista apunta a un punto de inflexión que nunca llegó: un buen arranque. Un par de goles a tiempo. “Si hubiera empezado en sus primeros partidos marcando muchos goles como delantero centro, su confianza se habría disparado y habría marcado muchos goles, pero no ha estado ni cerca”.
¿Vender, insistir… o pasar página?
El futuro de Kyogo abre un dilema en los despachos del Birmingham. Su fichaje fue importante, su salario también. En ese contexto, Morrison entiende que el club se plantee movimientos.
“Es un jugador al que podrían dejar salir porque cobra mucho y pueden intentar sacar algo de dinero por él”, admite. Pero la otra cara de la moneda también está sobre la mesa: apostar por su resurrección. “O se quedan con él y le dicen: ‘esta temporada puede ser la tuya y no tenemos que gastar dinero porque debería marcar goles en el Championship’”.
Ahí está el nudo de la cuestión. Kyogo ya demostró ser un goleador fiable en la Premiership escocesa. El salto al fútbol inglés, más físico, más intenso, lo ha dejado expuesto. “Marcó goles en la Scottish Premiership, así que es complicado”, reconoce Morrison. Y, aun así, deja espacio para la esperanza: “Espero que se quede y que la próxima temporada sea la suya, pero nunca se sabe en Birmingham City porque tienen dinero: pueden traer jugadores y dejar salir a otros”.
Un fichaje que se torció desde el inicio
El caso de Kyogo no solo desconcierta a excompañeros o exjugadores del club. También a analistas que lo han seguido de cerca. El exfutbolista y ahora comentarista Don Goodman, voz habitual de la EFL, ha visto de primera mano la caída del japonés en el Championship.
Según explicó también a GOAL, el declive fue visible desde los primeros compases de la campaña: “Empezó fallando ocasiones clarísimas en esos primeros seis, ocho partidos y poco a poco se le fue escapando la confianza”. El relato encaja con la imagen que ha dejado el delantero: movimientos inteligentes, energía, velocidad… pero sin colmillo en el área.
En términos económicos, Goodman no se anda con rodeos: “En cuanto a relación calidad-precio, ha salido terriblemente mal en lo que respecta a ese traspaso”. Lo que sorprende, precisamente, es que el perfil del jugador parecía hecho a medida para el Birmingham: “Me gusta su movimiento. Es enérgico, es rápido. Pero, siendo sincero, después de ese inicio tan complicado, no parecía capaz de marcar ni a puerta vacía”.
El diagnóstico es duro. El contexto, también. Un club ambicioso, un fichaje de peso, un delantero que venía para mandar… y que hoy vive entre la enfermería, la duda y las quinielas de mercado.
La pregunta ya no es qué pasó con Kyogo en Birmingham City. La verdadera cuestión es si el club está dispuesto a darle otra oportunidad para responderla sobre el césped.






